Pilar Farjas: «He aprendido a perdonarme»

La exconselleira y actual directora de Cáritas Coruña opina que en Sanidad gastamos mucho, «pero no gastamos demasiado»


Menuda y decidida, Pilar Farjas (Samper de Calanda, 1959) conserva su acento maño pese a que admite que A Coruña es ya la ciudad en la que más tiempo ha vivido. La exconselleira me recibe en las instalaciones de Cáritas a las que ?«por fin», dice? dedica todo su tiempo. Da la impresión de que esta mujer sería capaz de resolver cualquier problema. Y seguramente es así.

-Acaba de cumplir 60.

-Sí. Y estoy muy contenta porque he podido jubilarme.

-Haría una fiesta.

-Me la organizaron mis hijos, sí. Llamaron a unos amigos y me hicieron una fiesta. Ahora puedo dedicarme a Cáritas y a alguna actividad cultural... y a la vida, que es tan rica.

-Empecemos por el principio. Yo pensé que Teruel no existía y resulta que es usted de Teruel.

-Sí que existe. Mi pueblo es del Bajo Aragón, de la tierra de Buñuel. Somos muy poquitos, unos 120.000 en todo el mundo. Somos casi un valor a proteger. Tenemos allí la casa de mis padres y en Semana Santa tocamos el tambor.

-¿Usted también?

-Claro. El tambor y el bombo. Todos. El rito de paso de iniciación en los Farjas es tener túnica y tambor, ja, ja.

-¿Y el viaje hasta Galicia?

-Porque me casé con un gallego. Lo conocí en Madrid. Sacó plaza de profesor aquí y nos vinimos. Hace ya 27 años.

-¿Por qué se hizo médica?

-Eso es algo vocacional, quería ser médica desde chiquitina. Y yo era de familia humilde, pero mi madre era una mujer con ideas claras que sabía que la cultura es algo de proyección personal. Nunca supo medir muy bien el valor del dinero en el justo aprecio, pero sí el valor del conocimiento. Y estudié siempre con beca.

-Sería buena estudiante.

-Muy buena. En los primeros cursos de carrera sacaba sobresalientes y matrículas. Luego ya encontré más divertimentos.

-Ha tenido mucha política y ha ejercido poco la medicina. ¿La ha echado de menos?

-No, no. Yo hice medicina preventiva y salud pública, que está muy orientada a la administración sanitaria. Pero siempre he pensado que las personas son mi referente. Yo tengo una frase que siempre sigo: «Cuando tomas una decisión, si no ves la cara de la persona que se beneficia de ella, replantéatela».

-¿Gastamos mucho en Sanidad?

-Gastamos mucho, pero no gastamos demasiado. La asistencia sanitaria es muy cara, pero en referencia a otros países estamos en gastos en un nivel medio pero nuestros estándares están entre los dos o tres primeros países. Gastamos bien, pero siempre es posible gastar mejor.

-Ha sido usted muy política en tiempos en que los políticos no están demasiado bien vistos.

-No es fácil. Pero yo he conocido más gente honesta y trabajadora que de los otros. Una de las cosas de las que me siento orgullosa es de haber salido indemne de todo este recorrido.

-¿El paso por Madrid fue quizás lo más difícil?

-En Madrid trabajé como una negra y no viví. Fue un tiempo muy difícil. Vivir en primera línea los envites de la Unión Europea y de todos los intereses por comprar barata España... fue un esfuerzo titánico por defender la autonomía nacional.

-¿Y qué tal en Cáritas?

-Yo llevo más de 20 años en Cáritas, en mi parroquia y puedo decir que esta sí que es una experiencia gratificante. Es una institución socialmente muy valiosa. Esta y otras.

-Así que esta ocupación no le ha descubierto nada.

-No, pero quizás este tipo de trabajo te hace más honesto y también más generoso con los demás y más tolerante con uno mismo. Te das cuenta de que no pasa nada por cometer errores. Al jubilarte reflexionas sobre lo que has hecho. Yo he disfrutado mucho en la vida. Y tengo gran disposición para seguir disfrutando.

-Si fuera presidenta del Gobierno, ¿cuál sería su primera medida?

-Hay que cambiar el proceso de inserción de los inmigrantes. No tiene ningún sentido que les exijamos tres años de permanencia en España para trabajar.

-¿Qué le gusta hacer a usted?

-Leo mucho, me gusta el cine. Soy buena cocinera y me gusta ejercer de cocinera. También me gusta mucho viajar.

-Defínase en cuatro palabras.

-Trabajadora, responsable, independiente y cariñosa.

-¿Celta o Dépor?

-Deportivo. Y mis hijos del Deportivo también. He ido muchas veces a Riazor.

-¿Practicó algún deporte?

-Fui campeona de España de balonmano. En cadetes, campeonas y en juveniles, dos años subcampeonas. Yo era pívot. No era muy buena, pero era la capitana.

-No sé por qué no me extraña. ¿Le gusta bailar?

-Mucho. Cuando nos casamos creo que fue la primera vez que vi bailar a mi marido, pero a mi me gusta mucho.

-¿De qué se arrepiente?

-He aprendido a perdonarme, así que arrepentirme... No.

-Una canción.

-María la portuguesa, de Carlos Cano.

-¿Qué es lo más importante en la vida?

-Mis hijos. Son lo mejor que he hecho.

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