El autobús escolar compartido llegará al 55 % de las rutas a finales del 2019

El 75 % de los usuarios están satisfechos con el aprovechamiento de las líneas que van a los centros educativos por parte de otros viajeros


Santiago

La Xunta continúa con el trabajo «de orfebrería» que supone diseñar el nuevo plan de transporte público por carretera y que deberá estar listo a finales de este año, por requerimiento comunitario. La descripción sobre la dificultad que supone encajar los intereses del transporte y de la comunidad educativa la aportó el presidente de la Xunta, que dio cuenta tras la reunión semanal del Gobierno de una iniciativa para que el número de rutas de autobuses escolares que ofrecen también servicio a los viajeros ordinarios en las zonas rurales pase del 10 % actual al 35 %, con el objetivo de que al acabar el año esta cifra alcance el 55 %. No pasará de ahí el porcentaje, porque según las pesquisas de los departamentos de Mobilidade y Educación, cualquier iniciativa sobre el resto de las líneas afectaría a los horarios escolares, «que son sagrados», dijo Feijoo. Darle prioridad al buen funcionamiento de los centros escolares y la presencia de acompañantes en cada autocar fueron dos de los compromisos adquiridos con las asociaciones de padres y madres de escolares y con los propios centros.

En total, unos 300.000 pasajeros ordinarios se han subido a autobuses escolares desde que se puso en marcha en septiembre del 2017 esta medida, que vino precedida de una huelga del sector y una polémica notable al intentar la Xunta mejorar la conectividad de las zonas rurales y optimizar los más de 120 millones de euros anuales que destinan de las arcas públicas al transporte de niños. Con esta fase, que afectará a un tercio de las líneas -1.917 rutas a 280 colegios recogidos en cien contratos- quedarán cubiertas todas los servicios de la provincia de Ourense, la mayor parte de Lugo, la mitad de Pontevedra y varias áreas de A Coruña. Hay novedades respecto a la primera experiencia lanzada hace un año y medio, porque a partir de esta convocatoria, si un centro tenía una ruta compartida, todas tendrán que integrarse en esta modalidad, aunque habrá alguna excepción.

«No bo camiño»

La Xunta cree que el proyecto para utilizar los buses como medio de transporte ordinario está «no bo camiño». El presidente hizo esta apreciación tras desvelar que la consellería está realizando encuestas para conocer el grado de aceptación de los usuarios. Según datos de Infraestruras, tres de cada personas que han compartido en alguna ocasión el transporte con los escolares se ha declarado satisfechas con su funcionamiento. Para Feijoo, a esta percepción también contribuye el hecho de que la nueva planificación haya incluido un 37 % de kilómetros recorridos adicionales, que se hayan triplicado las paradas y que algunas tarifas tengan ahora descuentos de hasta el 80 %.

Con todo, el transporte compartido es una parte pequeña de la revolución que acecha al mapa de las rutas por carretera, que sufrirá un cambio radical a partir de este año, ya que la Xunta está obligada a sacar a concurso todos los contratos, incluidos los que se actualizaron hace dos veranos. Para este trabajo «inxente», la Administración autonómica está pidiendo colaboración a los concellos y los centros sanitarios, que son claves en el desplazamiento de miles de usuarios.

La Xunta ya permite trabajar y cobrar la Risga, y aprueba nuevos usos para los sótanos del Gaiás

El Gobierno gallego ha aprobado el decreto que desarrolla la Lei de inclusión social de Galicia, que permitirá compatibilizar por primera vez la percepción de la Risga (renta de integración social) con un salario. Con la renovación de esta iniciativa, demorada por las dificultades económicas de la Administración, la cuantía media que percibirán las 10.100 personas que cobran una renta en Galicia pasará de 450 a 550 euros, según anunció el presidente de la Xunta tras la reunión de su Ejecutivo.

Una de las novedades de la ley es que se establecen dos nuevos tramos durante la percepción, uno de inserción y otro de transición hacia el empleo. En el mejor de los casos, de formalizarse un contrato, el primer mes el perceptor recibirá de la Xunta y del empleador una cantidad máxima de 1.215 euros, cifra que se irá reduciendo en la parte pública en los seis meses siguientes.

Todos los datos en el Gaiás

Por otra parte, la Xunta ha anunciado la ampliación del Centro de Proceso de Datos Integral situado en la Cidade da Cultura, para dar respuesta a las necesidades que impone la digitalización administrativa. En la actualidad cuenta con 3.300 servidores que custodian historias sociales, expedientes académicos y administrativos de ciudadanos y empresas. Para el avance de la digitalización necesitará otros 1.200 servidores, y por ello ocupará más sótanos del Gaiás, cuya renovación costará un millón de euros.

.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
2 votos
Comentarios

El autobús escolar compartido llegará al 55 % de las rutas a finales del 2019