Prohíben entrar en centros sociales a dos hombres que se pelearon por el dominó

Tania Taboada
Tania Taboada LUGO / LA VOZ

GALICIA

PACO RODRÍGUEZ

El Concello de Lugo tomó esta decisión tras una reyerta a navajazos por una partida

24 ene 2019 . Actualizado a las 08:16 h.

José Antonio y Armando, los dos hombres que en la tarde del lunes se liaron a navajazos en el interior de un baño del centro social Maruja Mallo de Lugo -ubicado en la calle Primavera del barrio de Fontiñas- por diferencias en las partidas del dominó no podrán entrar en los centros de convivencia municipales de la capital lucense. Es la decisión provisional que ha tomado por decreto el gobierno local lucense, que ayer calificó la reyerta de hecho puntual.

En cuanto a la evolución de las lesiones de los dos mayores, ambos se recuperan en sus casas de la capital lucense. A José Antonio, natural de Castroverde y que el día de la reyerta cumplía 72 años, le aplicaron seis puntos de sutura en el rostro en el PAC de Fingoi. Tiene parte de la cara vendada. Según explicó una familiar, el hombre, que sufre diversos problemas de salud, entró al cuarto de baño cuando Amador, nacido en A Fonsagrada y de 83 años de edad, entró también y le asestó un navajazo en la cara.

«Es un hombre muy conflictivo. Mi familiar estaba orinando cuando entró su agresor y le asestó un navajazo en el rostro, muy cerca de la yugular. Lo agredió porque minutos antes mi familiar se negó a jugar con él al dominó. Además, no es la primera vez que esta persona tiene problemas con usuarios del centro. Hace un año le pinchó las cuatro ruedas del coche a un usuario y le rayó con una piedra todo el techo. Lo tenía estacionado en las inmediaciones de la residencia y cuando fue a buscarlo se encontró con su vehículo muy dañado», relata una familiar de José Antonio, que fue alertada por personal del centro y varios usuarios tras lo sucedido. «En un primer momento y para no preocuparme, me dijeron que había resbalado y se había caído. Cogí mi coche y me dirigí al PAC de Fingoi. Cuando llegué ya estaba allí y ya me informaron correctamente de lo que había ocurrido», explica esta misma familiar, muy afectada por lo sucedido.