Las víctimas del Alvia, ¿a puerta cerrada?

José Blanco y Ana Pastor cerrarán la comisión de investigación el día 11. Como epílogo, se plantea la posibilidad de una segunda comparecencia de los afectados, pero sin que se retransmita en directo.

José Blanco y Ana Pastor, en el traspaso de poderes en el Ministerio de Fomento a finales del 2011
José Blanco y Ana Pastor, en el traspaso de poderes en el Ministerio de Fomento a finales del 2011

redacción / La Voz

La comisión de investigación del Alvia en el Congreso ha servido para aclarar aspectos clave del accidente de Angrois. Pero también ha suscitado algunos episodios polémicos y hasta surrealistas. El último de ellos es la posibilidad de que las víctimas cierren la rueda de comparecencias sin que su intervención se retransmita en directo, una opción que En Marea rechazó de plano pero que PSOE y PP ven factible, «teniendo en cuenta que los afectados abrieron en su momento el turno de comparecencias», explican.

La mesa de la comisión se reunió al término de las comparecencias del lunes para decidir la fecha de la última sesión, que finalmente será el próximo 11 de febrero, cuando comparecerán los dos principales protagonistas políticos de la investigación, los exministros de Fomento José Blanco y Ana Pastor. En esa misma reunión, se estudió la petición de las víctimas para volver a comparecer, teniendo en cuenta que el deseo de la plataforma de afectados era cerrar la comisión y no abrirla, como finalmente decidieron los partidos, desoyendo sus peticiones al respecto. La discusión de la mesa giró ayer sobre el formato que debería tener esta comparecencia y, finalmente, con la oposición de En Marea y con Ciudadanos apelando al consenso, se planteó una sesión en una especie de limbo, como una suerte de apéndice al margen de la comisión oficial, en el que las víctimas podrían exponer a los diputados sus valoraciones sobre la marcha de la comisión y las intervenciones de las personas que participaron en ella. Pero lo harían sin que fuera retransmitida en directo, que es lo mismo que decir que su eventual segunda participación sería a puerta cerrada. La idea es que la comparecencia se sustancie ante la junta de portavoces de la comisión, cuyas reuniones siempre se desarrollan sin acceso público.

Fuentes del PP explicaron que su intención «no es crear polémica» y que esta posibilidad discutida  ayer no está cerrada porque aún tiene que ser comunicada a las víctimas para ver si aceptan la propuesta de intervenir «en un formato diferente». En principio, no habría una fecha fijada para esta última sesión apócrifa, pero el presidente de la plataforma, Jesús Domínguez, ya ha avanzado que no están conformes. «Queremos comparecer como todo el mundo, no que nos escondan. No sé a qué tienen miedo», explicó. En Twitter, tras conocer lo que se estaba cociendo, la plataforma publicó lo siguiente: «Aparte de ser antidemocrático, es un escándalo y una afrenta más a las víctimas y familiares. Tienen miedo a la transparencia. Una treta más de PSOE y PP».

Los diputados tienen la intención de retomar esta discusión en una segunda reunión, en la que partidos como Ciudadanos pretenden buscar una solución de consenso que dé encaje a la petición de las víctimas y supere el conflicto que plantean los partidos mayoritarios, consistente en que no habría precedentes de comparecientes que acudieran a una comisión de investigación por segunda vez. No obstante, en este mismo foro parlamentario, el expresidente de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), Vicente Rallo, compareció dos veces. Su segunda intervención fue para decir que en ningún momento la entonces ministra de Fomento, Ana Pastor, había participado en la decisión de no reabrir la investigación del Alvia, como solicita la Agencia Ferroviaria Europea. Y que si la había involucrado en su primera declaración se debió a un «lapsus».

Teresa Gómez-Limón se reafirma en que el exministro Catalá la llamó para presionarla

 La exdiputada del PP en la Asamblea de Madrid, Teresa Gómez-Limón, que resultó herida en el accidente del Alvia, registró una carta en el Congreso de los Diputados reafirmándose en que el exministro de Justicia, Rafael Catalá, la presionó poco después del accidente para que dejara de pedir la dimisión de los presidentes del ADIF y Renfe. En su comparecencia del lunes en la comisión de investigación, Catalá negó las presiones. En su carta, Gómez-Limón recuerda que mentir en un foro parlamentario como este es un delito, y recuerda que su marido y su hijo fueron testigos de la conversación, pues tenía el teléfono en manos libres.

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