La precampaña se cuela en el Parlamento con una discusión sobre la entente del PP con Vox

Domingos Sampedro
domingos sampedro SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

La oposición (en la foto, Leiceaga, Pontón y Villares) pidió que comparezca el conselleiro de Sanidade en pleno y el PP lo rechazó
La oposición (en la foto, Leiceaga, Pontón y Villares) pidió que comparezca el conselleiro de Sanidade en pleno y el PP lo rechazó XOÁN A. SOLER

Los grupos gallegos retoman la actividad parlamentaria con la vista puesta en las elecciones del 26 de mayo

23 ene 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Poco más de tres meses quedan para el arranque oficial de la campaña electoral de las municipales del 26 de mayo, que además coinciden con europeas y autonómicas en trece comunidades, una convocatoria triple que amenaza con contaminar todo el debate político. Lo ha empezado a hacer ya en el Parlamento gallego, donde el grupo de En Marea aprovechará el primer pleno del año para plantear una causa general del acuerdo alcanzado en Andalucía por el PP con la ultraderecha de Vox. «É promiscuidade ideolóxica», bramó ayer Luís Villares para reprobar una entente con la que los populares gallegos marcan distancias. «Non me dou por aludido», replicó su portavoz, Pedro Puy.

Pero por mucho que el PPdeG reivindique su autonomía y ponga tierra de por medio con lo acontecido al sur de Despeñaperros, no va a evitar que el debate ideológico se cuele en la casona de O Hórreo para calentar la precampaña. Lo hará a través de una interpelación al Gobierno de Feijoo que defenderá el portavoz de En Marea.

El propio Luís Villares fue calentando ayer el ambiente condenando abiertamente la alianza entre PP y Vox, que mostró como ejemplo de la «deriva autoritaria e insolidaria» de los populares. De hecho, acusó al partido de Pablo Casado de ser «a única forza que se saltou o cordón sanitario en torno á extrema dereita en toda Europa», en un acto de «promiscuidade ideolóxica», dijo, que considera nocivo para el autogobierno, pues el pacto andaluz ?entiende Villares? revisa derechos fundamentales como el de la igualdad, revisa libertades públicas y está en contra de las autonomías.

Fijar posición

La Xunta deberá fijar posición sobre este asunto en la sesión plenaria, algo que puede influir en el debate de cara a la cita del 26-M, en el que Vox también reivindicará su parcela de protagonismo. En todo caso, Pedro Puy ya anticipó ayer que el argumento de la deriva del PP queda «desmontado» con la constitución del Ejecutivo andaluz, en la que se crea -insistió- una Consejería de Igualdad, Política Social y Conciliación que puede estar en las antípodas de lo que se le presupone a Vox.

Y además, Puy pidió tranquilidad a En Marea, porque «non hai forzas de extrema dereita» en Galicia. Se preguntó incluso si el partido de Villares no estará «desexando» que se produzca algo que no está ocurriendo en la comunidad. «Se o que queren é pelexar contra a extrema dereita, eu non me dou por aludido», resolvió el portavoz popular.

Al margen del debate en torno al auge de Vox, la gran cuestión que centrará el pleno del Parlamento de la próxima semana es el deterioro de la sanidad pública. Como habían anunciado, los tres grupos de la oposición pidieron ayer conjuntamente la comparecencia del conselleiro de Sanidade, Jesús Vázquez Almuíña, para dar cuenta sobre la denuncia de la muerte de pacientes en el CHUS compostelano. El PP utilizó su mayoría para frenarla, aunque varios grupos meterán este asunto en las preguntas al presidente de la Xunta.