Los concellos afrontan una carencia de policías locales por jubilaciones y traslados

Burocracia, bajas y diferencias salariales entre municipios de hasta 800 euros complican los relevos

Los concellos afrontan una carencia de policías locales por jubilaciones y traslados Burocracia, bajas y diferencia salariales entre municipios de hasta 800 euros complican los relevos

Redacción / la voz

La Policía Local de Guitiriz pende de un hilo. Mejor dicho, de un agente que está a la espera de incorporarse a la plaza en propiedad que obtuvo en Lugo. Cuando el cambio se haga efectivo, este municipio de 5.495 habitantes se quedará sin personal en el cuerpo. La alcaldesa socialista Regina Polín ha de salir contra reloj de un atolladero en el que, cada uno con sus particularidades, se encuentran buena parte de los 132 concellos que tienen agentes locales. Es la falta de personal para cubrir un servicio que va desde el control del tráfico a la vigilancia urbanística o a garantizar la seguridad en eventos. Jubilaciones, la movilidad -recogida en la Ley de Coordinación de Policías Locales- o la burocracia para cubrir vacantes o bajas están detrás de esa carencia, cada vez más agravada. «O máis probable é que saquemos dúas prazas por mobilidade. O caso é que haxa xente interesada en vir para aquí. Sobre todo agora que coas xubilacións anticipadas os cadros de persoal quedan moi reducidos en todos os concellos», explica la alcaldesa.

La entrada en vigor el pasado día 2 del decreto que regula el anticipo a la edad de jubilación a los 59 años en aquellos casos en los que acumulen 37 años de actividad y 15 de cotización ha hecho estallar un problema que, como explican fuentes de la Asociación de Jefes y mandos de la Policía Local de Galicia (Axempol), viene arrastrándose desde hace tiempo. «Hace años que las plantillas estaban muy comprimidas; lo que ha pasado ahora es que las jubilaciones han acelerado los casos críticos. Hay ayuntamientos en los que ya no puede cubrirse el servicio nocturno», apuntan.

El municipio de Cangas es uno de los que podría perder su brigada nocturna al tener que reestructurarse la plantilla por la jubilación de agentes. Otros ayuntamientos tocados de lleno por esa medida son As Pontes, Ferrol, Ourense, Viveiro... Incluso los hay, como Corcubión, que perderán al único policía municipal con el que contaban.

Más allá de las jubilaciones anticipadas, la fórmula de la movilidad a la que la alcaldesa de Guitiriz se verá obligada a recurrir tiene un efecto bumerán. La razón es que desviste un santo para vestir a otro. Porque hay agentes que, al optar a plazas de movilidad en concellos con mejores salarios, dejan vacante la anterior. «Un mesmo axente pode cobrar nun concello arredor dos 1.100 euros netos e noutro, 1.900», comenta un agente de un municipio del interior de Galicia. No solo eso, porque las dotaciones o el trabajo a desempeñar también es muy variable entre ayuntamientos.

La odisea de cubrir vacantes

Carballo es, por ejemplo, uno de los concellos que sufre las consecuencias negativas de la movilidad. «Agora estamos sen inspector de policía porque o que gañou a praza tiña outra noutro concello e decidiu quedar nela», explica el alcalde carballés, el nacionalista Evencio Ferrero. Los plazos para poder reponer una vacante pueden dilatarse hasta dos años. «Un policía xubílase ou marcha e, como a lei prohibe que haxa interinos, hai que convocar a praza. Despois ten que facer un curso de seis meses na Academia Galega de Seguridade e outros tres de prácticas. Bótalle dous anos para repoñer a praza», apuntan desde la policía local de un concello del interior de Galicia.

Para agilizar los procesos, desde la Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp) recuerdan el acuerdo alcanzado con la Xunta para hacer un proceso selectivo unitario para policías locales. El lunes se celebrará en A Estrada la cuarta prueba de este tipo, en la que se juegan 38 plazas en 23 ayuntamientos.

Vegadeo crea la figura del vigilante al no poder pagar un cuerpo policial

El limítrofe concejo asturiano de Vegadeo (3.886 habitantes) aprobó crear la figura del vigilante municipal y la definición de sus funciones para seguir garantizando servicios a los ciudadanos y porque, según el alcalde, el Ayuntamiento no puede costear un cuerpo policial dotado con inspector y varios agentes. Según informa desde la delegación de Viveiro María Cuadrado, el regidor, César Álvarez, tiene intención de convocar antes de las elecciones dos plazas de vigilante que completarán la labor que realiza el policía en activo, tras jubilarse en los últimos meses otros dos agentes.

Lugo busca jefe en toda Galicia tras seis nombramientos fallidos

Xosé Carreira

Después de seis nombramientos por decreto por parte de la alcaldesa, nadie acepta hacerse cargo de la jefatura de la Policía Local de Lugo. Esta situación insólita motivó que el equipo de gobierno anunciase ayer que ofertaba el puesto a cualquier policía local o autonómico gallego que tenga una categoría que le permita optar a la plaza. Mientras todo ese proceso se pone en marcha, la regidora socialista Lara Méndez seguirá haciendo decretos. En las próximas horas nombrará a otro agente de la lista de oficiales, de la que está tirando después de acabarse la de inspectores.

En la Policía Local de Lugo es como si hubiese una epidemia. Todas las designaciones efectuadas hasta ahora corresponden a personas que se encuentran de baja médica por diversas causas. No hay perspectivas de que la situación mejore, entre otras razones porque hay una confrontación interna entre algunos sectores de la plantilla y el equipo de gobierno. A la escasez de efectivos (hace mucho que no se convocan plazas) se une una larga lista de jubilaciones que se avecinan en los próximos meses. De momento, más de una veintena de agentes ya solicitaron acogerse a esa posibilidad a la que tienen derecho tras un cambio de legislación.

La «máquina» que tiene la regidora para «hacer jefes» se atasca en ocasiones, como hace unos días, cuando sacó de encargado de la plantilla a uno de los sindicalistas más activos de la formación, adscrito al CSIF, que fue quien promovió la denuncia por la que actualmente la alcaldesa de Lugo se encuentra investigada. Esa designación se produjo el viernes a las 14.45 horas y el lunes por la tarde la máquina dio marcha atrás. El nombramiento se había producido por un fallo, según el gobierno local.

¿Autogestión?

«Traballamos na convocatoria dun proceso de libre designación para cubrir a xefatura. Este sistema, tal e como establece a lei, está aberto a axentes da policía local doutros municipios galegos e tamén da Policía Autonómica, e a selección entre os que participen na convocatoria pública farase de acordo cos principios de igualdade, mérito e capacidade», apuntaron fuentes del gobierno local. El nombramiento por sistema de libre designación no se puede producir hasta que sea efectiva la jubilación del actual jefe, que primero estuvo de vacaciones y ahora se encuentra de baja; de ahí que la alcaldesa haga decreto tras decreto para buscarle un sustituto con carácter temporal. Mientras tanto, dicen algunos agentes: autogestión.

Los ojos que cuidan del pueblo

María cedrón
Los ojos que cuidan al pueblo Una mañana con agentes de A Estrada permite conocer cómo es la labor del cuerpo más cercano al ciudadano.

Una mañana con agentes de A Estrada permite conocer cómo es la labor del cuerpo más cercano al ciudadano

«Teño o nome das cinco vogais. Son Aurelio». Esa es la carta de presentación de un hombre que lleva treinta años recorriendo los 212 kilómetros cuadrados del concello de A Estrada, el centro geográfico de Galicia, el municipio con más núcleos de población de España y el lugar en el que tiene su sede la Academia Galega de Seguridade, la cuna de la que salen los agentes de la policía local de Galicia. Aurelio Fernández Bascuas es, desde que el inspector se jubiló en el 2017, el jefe de la Policía Local en funciones. Su trabajo, entre decenas de insospechadas labores como retirar una serpiente de un gallinero para devolverla al monte o ayudar a levantarse a un hombre mayor que se ha caído en casa, es el de organizar el día de los doce agentes con los que cuenta un cuerpo que tiene cinco plazas vacantes y una persona de baja. Antes de subir al coche patrulla hace un resumen rápido, esquemático, de su día a día: «Cubrimos as 24 horas do día en quendas de dúas persoas. Aquí tamén hai Garda Civil e colaboramos con eles en temas de seguridade cidadá. Esa función, xunto co tráfico, é o que centra o traballo da noite. Pero despois está todo o resto que hai que facer, cousas que non se ven. Non damos abasto. En Noiteboa e Fin de Ano traballou todo o cadro de persoal. Como? Pagando horas extras».

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