Feijoo no apoya una derechización del PP

GALICIA

Feijoo, durante la presentación de los candidatos a las siete ciudades gallegas, el sábado en Santiago
Feijoo, durante la presentación de los candidatos a las siete ciudades gallegas, el sábado en Santiago XOAN A. SOLER

Evita entrar en los asuntos del partido, pero la violencia de género ha sido su primer encontronazo con Pablo Casado

14 ene 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Todavía resonaban en los pasillos del hotel Madrid Marriott Auditorium los aplausos de los compromisarios al nuevo presidente del PP, Pablo Casado, cuando le pregunté directamente a Alberto Núñez Feijoo: «¿Acaba de girar el PP a la derecha?». El líder de los populares gallegos, cuya calculada posición había sido fundamental para que el joven diputado por Ávila se impusiera a Soraya Sáenz de Santamaría, podría haber dado un pase torero o una respuesta de manual. Pero prefirió dejar claro que no convenía que nadie confundiera el «giro hacia la renovación» con una derechización. Y, por si había dudas, precisó: «Yo, personalmente, no he girado hacia ningún lado. Estamos donde estábamos». Feijoo, que acababa de renunciar a asumir la presidencia del partido, a la que habría llegado casi por aclamación, expresaba así que, al margen de cuál fuera el proyecto de Casado, él no respaldaría en el futuro un giro conservador, ni consideraba necesaria esa «vuelta a las esencias» del PP que pregonaban muchos. Un eufemismo con el que se trataba de acusar a Rajoy de poco menos que haber traicionado los ideales del partido y de reivindicar que se desandara todo el camino recorrido desde la etapa de Aznar.

Era el 21 de julio del 2018 y entonces nadie imaginaba todavía la fulgurante irrupción de Vox. Pero Feijoo tenía ya claro que ese, el del giro a la derecha, no era el rumbo que había que tomar. Al contrario, por más que considerara necesaria la renovación, su modelo de partido coincide más con la apertura en cuestiones sociales que se dio en tiempos de Rajoy, y muy especialmente en la defensa de las políticas contra la violencia hacia las mujeres. Ya cuando el anterior líder del PP anunció su retirada, en lugar de esconderse, Feijoo proclamó en Génova una frase que para algunos fue desconcertante: «Para mí en España hay dos presidentes, Suárez y Rajoy», marcando así la máxima distancia con un Aznar al que ahora quiere reivindicar la nueva dirección popular.

Desde entonces, Feijoo ha eludido en lo posible inmiscuirse en asuntos del partido, y ha dejado hacer al nuevo líder. Así lo habían acordado ambos. Pero la semana pasada consideró que Casado había rebasado una línea roja al referirse a una joven asesinada en Cantabria por su novio como la «la primera víctima de violencia doméstica del 2019», asumiendo así las tesis de Vox para ganarse el apoyo de los de Abascal en Andalucía. «No se puede mezclar todo, y el debate sobre lo que es violencia de género y violencia doméstica ya está superado. Quien no lo ha superado debería remitirse a 14 o 15 años atrás», sentenció tajante Feijoo.