Las ciudades vuelven a crecer pese a que en el 80 % de los concellos baja su censo

Carlos Punzón
carlos punzón VIGO / LA VOZ

GALICIA

PEPA LOSADA

Ames, Cambre, Noia, Gondomar y O Carballiño suben puestos en el ránking gallego

03 ene 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Las estadísticas censales inauguran cada año cerrando definitivamente el ejercicio anterior. Y el balance demográfico del 2018 deja con su padrón oficial a fecha de 1 de enero una novedad positiva en medio del declive poblacional que aún no ha encontrado fin en Galicia y que lleva a 252 concellos, el 80,5 % del total, a contar con menos vecinos que el año anterior. Pese a esa caída sin freno, las ciudades gallegas logran en conjunto volver a la senda del crecimiento en número de residentes, situación que no se producía desde el año 2011.

El grupo de las nueve urbes más pobladas gana apenas medio millar de habitantes, pero ese cambio de tendencia frena la bajada de los últimos cinco años, en los que en total perdieron 12.595 residentes.

Aun así, el comportamiento no es homogéneo en el ámbito urbano gallego, pues en cinco ciudades el padrón crece y en otras cuatro baja. Crecen respecto al 1 de enero del 2017: A Coruña (751 habitantes más), Vigo (656), Pontevedra (131), Vilagarcía (40) y Lugo (30). Y han perdido residentes en el último año: Ferrol (770), Narón (165), Ourense (131) y Santiago (51).

Los casos más graves son los del padrón ferrolano y el ourensano, que han perdido fuelle en todos y cada uno de los ejercicios de la presente década. Ferrol ha cedido desde el 2010 nada menos que un 9,28 % de su población (6.839 personas menos), y Ourense otro 2,9 % (3.168 residentes a la baja). La pérdida de población de la comarca ferrolana ha acabado por contagiar además a Narón, cuyo padrón baja en un año en 165 personas, pero ya acumula cuatro ejercicios con un balance negativo tras haber crecido en los cuatro anteriores del arranque de la década.

La cuarta urbe que pierde mayor volumen de población es Santiago, que venía de un crecimiento encadenado en el 2016 y el 2017. Solo baja en 51 residentes, pero contrasta con la situación mayoritaria que registra el ámbito urbano en Galicia.

La que más sube

A Coruña es, en cambio, la ciudad gallega que más crece de las nueve, tanto porcentualmente como en números absolutos. Lo hace en el último año en un 0,31 % y 751 personas, lo que eleva su nuevo padrón oficial a 244.850 residentes después de crecer en los tres últimos ejercicios anteriores.

Vigo es la segunda ciudad que más aumenta en el transcurso del último año su población, que llega a 293.642 vecinos tras crecer un 0,22 % y 656 personas en total. Nivela en lo que va de década los años de ascenso con los de descenso de su padrón y frena la dinámica que parecía irremediablemente a bajar del escalón de los 290.000 habitantes. Como en el caso de A Coruña, el repunte de la inmigración explica parte de su crecimiento.

Pontevedra aumenta también en 131 habitantes y un 0,16 % para situarse en 82.802, con tres años de ascenso seguidos. Vilagarcía añade 40 personas a su registro de 37.519. Y Lugo crece finalmente en 30 personas, corta el declive del año anterior y cierra su contabilidad censal con 98.025 residentes.