«Ahora viviré más tranquila y ayudaré a niños con cáncer»

Chelo compró un décimo del 03347 en El X, de O Porriño

Administración de la Puerta del Sol de Vigo, que vendió un décimo del gordo
Administración de la Puerta del Sol de Vigo, que vendió un décimo del gordo

vigo / la voz

La lotería no hizo millonarios en Vigo, pero si sacará de más de un apuro a un puñado de afortunados. Por ejemplo a Chelo, una vecina de O Porriño, enferma de fibromialgia y sin trabajo, que fue la que compró uno de los dos décimos del gordo que vendió El X de la Suerte, de O Porriño, que además expidió un décimo de un quinto premio. «En estos momentos estoy en las nubes. Creo que paré de temblar, pero el corazón me sigue a 120», comentó. Le dio un vuelco al corazón cuando comprobó que el primer premio que cantaban los niños de San Ildefonso era el suyo. «Me puse a gritar y a llorar», dice. Es el segundo premio gordo que le toca. El primero fue cuando nació su sobrino nieto hace dos años. Afirma que con el dinero ayudará a personas necesitadas de su entorno y también contribuirá a la lucha contra el cáncer infantil. «Me parece una aberración que un niño se muera de cáncer. Quiero que investiguen y que su vida sea más agradable». Pero también se dará algún capricho. «Un viaje no me lo quita nadie. Quiero dar la vuelta a España», asegura.

Vigo también repartió un gordo. Juan González, responsable del establecimiento de venta automática de la Porta do Sol, estaba pletórico de felicidad con el cartel que le llevó un empleados de Loterías y Apuestas del Estado que acredita que vendió un décimo del 03347. Cree que las luces de Navidad de Vigo han traído suerte. Su establecimiento esta a pocos metros del gran árbol que deslumbra a propios y a extraños. Por eso no sabe a quién le habrá tocado. «No he visto Vigo tan lleno, llevo muchos años en la Porta do Sol y estuve muchos años en Príncipe y nunca ha habido tanta gente», comentaba ayer.

Misterio en torno a la identidad de la persona agraciada con los seis décimos del gordo en Fene

«Es la primera vez que toca algo en este pueblo», afirmaba exultante la propietaria del bar fenés donde se vendieron

Aunque no corrió el champán, en Fene la alegría era incontenible. En la terminal del bar Malpica, en Maniños (Fene), se despacharon seis de los siete décimos del gordo de Navidad que cayeron en Ferrolterra, El otro boleto del 03347 se vendió en el bar O Ramón, de Cedeira. Fueron un total de 2,8 millones de euros, a los que se sumaron pellizcos de un cuarto premio en As Pontes y Ferrol y del quinto, en la villa cedeiresa.

«Es la primera vez que toca algo en este pueblo», afirmaba exultante la propietaria del bar fenés, Carmen Rodríguez, abrumada por las felicitaciones de los clientes que acudían en tropel al local buscando enterarse de quiénes eran los agraciados. No tuvieron suerte.

La titular del negocio aseguraba, acompañada de la que durante 30 años fue su predecesora en la administración de la zona, otra Carmen, no conocer la identidad de los afortunados. No obstante, se atrevía a asegurar que era alguien de la localidad o de municipios vecinos, como Ferrol. Se mostraba además convencida de que la diosa Fortuna había tocado a una única persona, que probablemente compró los seis boletos.

«Estoy emocionada, como si me hubiera tocado a mí», confesaba Rodríguez, mientras entre los clientes se escuchaba aquello de «toca seguir traballando un ano máis». La misma alegría se vivía a 50 kilómetros, en O Ramón, donde también por terminal se vendía el último décimo del gordo que cayó en la comarca. Y Pablo Leonardo López, al frente del bar, veía como su corazonada de que este año tocaba se hacía realidad.

«O gordo de Nadal non é calquera cousa, sempre se agradece»

La administración de Vilalba que vendió todo el primer premio del 2017 despachó ayer un décimo por ventanilla

XOSÉ MARÍA PALACIOS

Igual que en los vinos hay añadas que sobresalen por su gran calidad y pasan a la historia, en los establecimientos de lotería hay sorteos que ponen el listón muy alto. Así pasó en el 2017 en Vilalba, en donde la administración de la localidad vendió íntegramente todo el gordo navideño. La lluvia de millones fue enorme, por lo que un décimo de ese mismo sorteo podría equivaler a unas pocas gotas de lluvia.

No es eso, sin embargo, lo que opinan las dos empleadas del local, que ayer despachó un décimo por ventanilla. «Estamos falando do gordo de Nadal, que non é calquera cousa», comentaba Mari Carmen Fernández. Que la administración, doce meses después, uniese su nombre al del mayor premio del principal sorteo no es un detalle insignificante: «Cada vez que se sabe que se vende algo aquí, imaxina... Un premio gordo sempre se agradece. É o sorteo máis tradicional; está moi ben», recalcaba.

«Vives esa ilusión de dar un premio aos teus clientes», cuenta una de las empleadas 

Tras haber vendido el décimo por ventanilla, la identidad del agraciado no se conocía minutos después. Otro detalle diferenciaba el día de ayer del 22 de diciembre del 2017: nada más anunciarse el número, poseedores de décimos colapsaron el despacho y un tramo de la céntrica calle de A Pravia mostrando su alegría, mientras que ayer se notaba en la calle menos animación que la habitual un sábado por la mañana en la capital chairega.

De todos modos, ni así se enfriaba la ilusión de las empleadas. «Quizais é o xogo que máis se comparte», manifestó. «A verdade é que é algo máxico», destacó Fernández. Con su compañera, Carmen Rouco, comparte la experiencia de repartir premios así como la veteranía en el oficio, pues llevan juntas más de 25 años en ese mundo de décimos, terminaciones y pedreas.

Repartir un premio, aunque solo sea un décimo del gordo, supone una ilusión para el personal de una administración. «Tóquenos ou non a nós, vives esa ilusión de dar un premio aos teus clientes, que o teñen ben merecido», explicaba Carmen Rouco. «Iso podes subliñalo», recalcaba la empleada.

Sean merecidos o no los premios, no cabe duda de que los de Vilalba son buscados, ya que este año se vendió aproximadamente un 30 % más de lotería que en vísperas de la Navidad del 2017. Ayer, cuando ya se había iniciado el sorteo y el número del gordo aún era una incógnita, en la administración se vivía una mañana muy tranquila: solo algunos clientes entraban para cubrir una primitiva o comprar un décimo para el sorteo del día de Reyes, sin las colas que eran habituales en las últimas semanas «O de Reis tampouco está mal; calquera cousa está ben», explicaba Mari Carmen Fernández.

Una lotera con estrella reparte dos primeros premios y un cuarto

En A Coruña se vendieron tres décimos del gordo, dos terceros, un cuarto y trece quintos

alberto mahía

¿Cómo se siente una lotera que ha vendido dos décimos del gordo y uno de un cuarto? «Pues con mariposas en el estómago, como cuando una está enamorada». Así estaba Estrella del Mar Erias nada más enterarse de ser la persona que más dinero dejó en la ciudad con la lotería de Navidad. Ella sola repartió 820.000 euros. Si la propietaria de la administración Meiga Dorada, en el 110 de Juan Flórez, ya estaba contenta cuando supo que había vendido un décimo de un cuarto premio (20.000 euros, del 67774), de «locura» fue descubrir que de su terminal salieron dos décimos más, pero del premio gordo. No tiene ni idea de quiénes pudieron ser los agraciados. Ubicada frente a un colegio y en una de las calles más transitadas de la ciudad, «cualquiera pudo ser».

También se vendió un décimo del gordo en Cuatro Caminos, en la conocida sucursal La Favorita. Pese a ser una de las administraciones que más premios dio a lo largo de la historia, es la primera vez que vende un gordo. Y lo hizo el mismo día en que la lotera María García Ramos cumplió 60 años.

Por otra parte, dos décimos del tercer premio, el 04211 (50.000 euros), fueron vendido en la administración de los Rosales y en Sigrás, en la cafetería Francés.

Abegondo fue un municipio tocado por la suerte. De ahí salieron 11 décimos de un quinto premio. Diez fueron vendidos en el despacho situado frente al Concello, y el otro en el bar Torreiro. También vendieron un décimo del 02308 en la calle de la Estrella y en Mera.

Melilla, único lugar que sigue en la lista negra del gordo

El bar Cervantes de Ourense vendió dos décimos del gordo
El bar Cervantes de Ourense vendió dos décimos del gordo

El primer premio llegó a 46 de las 50 provincias españolas y visitó por primera vez Ávila, Tarragona y Zamora

Llegó remolón y no quiso quedarse en un solo lugar. Tardío e hiperactivo, podría definirse al 03347. El gordo del 2018, uno de los más indecisos de la historia, optó por no quedarse en un único lugar y dejó, por obra y gracia de las máquinas expendedoras, millones en muchos rincones del país. De hecho, fue vendido en 46 de las 50 provincias españolas, pero, sobre todo, en Vizcaya, Bilbao, Huesca y Cuenca.

Aya Ben Hamdouch, la niña que el año pasado acaparó el protagonismo por su entusiasta forma de cantar los «miiiiiil euros», y Carla García Villanueva fueron las encargadas de dar voz a un premio que se hizo de rogar y que ha convertido a la ciudad autónoma de Melilla en la única región de España donde nunca ha caído un gordo de la lotería de Navidad. Ávila, Tarragona y Zamora lograron salir este año de la lista negra.

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