El lento despertar de un casco histórico moribundo

«Los propietarios se han dado cuenta de la importancia de poner en valor el patrimonio ya existente», dice el responsable de la Oficina de Rehabilitación de Ferrol

Este inmueble del barrio de Ferrol Vello será recuperado por el IGVS
Este inmueble del barrio de Ferrol Vello será recuperado por el IGVS

FERROL / LA VOZ

«Con una rápida ojeada se nota que ha cambiado el panorama; a veces nos olvidamos de cómo estaba esto hace unos años». Las palabras son de Iñaki Mendizábal, el responsable de la Oficina de Rehabilitación de Ferrol, sobre el barrio de A Magdalena, del centro de la ciudad. El mes pasado se cumplieron diez años desde que se aprobó el Plan Especial de Protección y Reforma Interior (Pepri) de esta zona y, tras este tiempo transcurrido, el arquitecto habla en positivo. «Hoy en día puedes ir por cualquiera de las calles del centro y verás que muchas de las casas están recuperadas», valora. El presidente de la delegación del Colegio Oficial de Arquitectos de Galicia en la urbe, Ramón Montero, también considera que este lugar seguirá prosperando.

Detrás de esta mentalidad optimista de los profesionales se esconde, también es cierto, un barrio en el que todavía queda mucho por hacer, pero en el que las subvenciones han sido claves. La mitad de las 700 intervenciones que se han realizado en el último decenio fueron con ayudas públicas. El 80 % de las actuaciones en Ferrol fueron rehabilitaciones, el porcentaje más alto de todas las ciudades de Galicia. Y es que la obra nueva, aunque con algún destello, está desaparecida. «Si existen subvenciones, existe inercia a rehabilitar. Además, los propietarios se han dado cuenta de la importancia de poner en valor el patrimonio ya existente», dice Montero, mientras Mendizábal resalta la «costumbre» existente de solicitar ayudas, así como la aplicación «sistemática» de la ITE, la ITV de los edificios.

Eso sí, anexo a A Magdalena, Ferrol Vello -conocido como el muelle- continúa languideciendo. Es en esta zona donde los planes de la Xunta deben servir como palanca de cambio. Su previsión es destinar 5,5 millones de euros a comprar y rehabilitar 15 edificaciones en este barrio. De hecho, ocho inmuebles ya son de su propiedad, y la mayoría de los trabajos se licitarán en breve. Aquí, donde las calles fantasma y los pisos vacíos son mayoría, solo una subvención de este calibre y un posterior empujón de las iniciativas privadas variará la situación.

Estas son Áreas de Rehabilitación Integral (ARI), al igual que Esteiro, A Graña y Recimil, gracias a lo que se invertirá para 158 intervenciones en total. En otro barrio, Canido, las Meninas dibujadas en las paredes son la pista para descubrir todo lo que ha cambiado a mejor. Es decir, más reforma para un Ferrol necesitado. Por otro lado, no estaría de más una renovación del obsoleto PXOM del año 2000, que preveía una expansión poblacional que ha ido en sentido opuesto.

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