Manuel Alonso Ferrezuelo: «No hay nada que justifique la desimputación del exjefe de seguridad de Renfe»

El abogado de la plataforma de víctimas del Alvia cree que en este procedimiento se está juzgado la seguridad de la alta velocidad española


redacción / la voz

Manuel Alonso Ferrezuelo ha sido el abogado de la plataforma de víctimas del Alvia durante los más de cinco años de instrucción judicial. Como sus representados, ha aprendido a ser un corredor de fondo y su lucha por buscar responsables más allá del maquinista ha tenido como recompensa que, al menos por el momento, el que era responsable de seguridad del ADIF irá a juicio.

-¿El procesamiento de Cortabitarte es en realidad un juicio a la gestión de la seguridad del ADIF?

-En este procedimiento se está juzgando la seguridad de la alta velocidad española. Se ha abierto un melón que nadie esperaba. Creo que se ha comprobado que no existían procedimientos fiables con respecto a la seguridad. Y me temo que, si todo esto no se hubiera puesto en conocimiento de la Comisión Europea, como hizo la plataforma, se habría enterrado.

-Sin embargo, la Audiencia de A Coruña impidió el cierre en falso de la investigación cuando este mismo juez intentó que solo fuera a juicio el maquinista. Y marcó la línea de investigación sobre la evaluación de riesgos.

-Sí. El auto de la Audiencia fue relevante para los resultados actuales. Pero la Agencia Ferroviaria Europea dejó claro que la investigación oficial no era objetiva. Esa situación fue paralela a la resolución de la Audiencia y estoy seguro de que influyó.

-En todo caso, parece que van a recurrir que el exjefe de Seguridad en la Circulación de Renfe no se siente en el banquillo.

-Sí. Por eso el auto nos deja una sensación agridulce. No lo entendemos. No hay ni una sola prueba o diligencia que justifique la desimputación. Más bien al contrario, las hay que la corroborarían. No cambiaron las circunstancias que llevaron al juez a emitir el auto de imputación de Antonio Lanchares en octubre del 2017.

-Es decir, faltaría la pata de Renfe en el banquillo.

-Es que Renfe también debe realizar sus propios análisis de riesgo. A la operadora no le pueden entregar una infraestructura y pensar que todo está bien. De hecho, tuvieron el aviso premonitorio de uno de sus jefes de maquinistas de que podía haber un accidente en la curva. No lo abordaron en la reunión en la que deberían y acusan al que hizo bien su trabajo de no seguir el protocolo marcado, cuando se lo envió a su jefe inmediato.

-Culpan al único que actuó bien. Algunos de los cargos que fueron a esa reunión admitieron que ni siquiera leyeron el correo.

-Sí. Es increíble.

-En la desconexión del ERTMS tampoco analizaron los riesgos.

-Deberían haber evaluado cómo se resentía la seguridad y la situación en la que quedaban sus maquinistas si decidían desconectar el ERTMS embarcado. Para eso estaba Lanchares.

-¿También recurrirán la desimputación del otro cargo del ADIF?

-Sí. Fernando Rebón estaba sobre el terreno, era el responsable de esa zona. Con un organigrama tan amplio, en el ADIF se daban por hechas las cosas. Unos por otros, la casa se quedaba sin barrer. Es muy revelador que ni siquiera hubo viajes de prueba por la vía del accidente. Cortabitarte era el responsable de seguridad nacional, pero el jefe territorial está para algo. Entre otras cosas, para comprobar que la línea se había dado de alta con garantías.

-¿Cree que es oportuno cerrar la instrucción en pleno apogeo de la comisión de investigación?

-No solo eso. No entendemos que no se lleve a declarar a Christopher Carr, de la Agencia Ferroviaria Europea, mucho más objetivo que muchos peritos de parte que sí declararon. Y además ha comparecido en la comisión. En la comisión hay testimonios más relevantes que en la vía judicial, aunque sean procesos independientes. Creo que habría que esperar a que finalizara por si surge algo relevante.

-¿Cree que la Fiscalía recurrirá?

-Supongo que el juez ha consultado con el fiscal. Lo que no sé es si recurrirá alguna de las desimputaciones.

El ADIF carga contra un ex alto cargo crítico por no avisar en su momento de los riesgos de Angrois

Pablo González

Jorge Iglesias envió un escrito a la comisión de investigación del Congreso asegurando que existían alternativas para proteger mejor la curva de Angrois que no se utilizaron

En un momento de especial dificultad para la empresa pública, con uno de sus ex altos cargos, Andrés Cortabitarte, imputado en el cierre de la instrucción judicial por la gestión de la seguridad en Angrois, el ADIF salió ayer por primera vez al paso de las acusaciones vertidas en la comisión de investigación del Alvia en el Congreso. En concreto, respondió al escrito del director del Laboratorio de Interoperabilidad Ferroviaria del Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas del Ministerio de Fomento (Cedex), Jorge Iglesias Díaz, que tumba la principal línea de defensa del ADIF sobre por qué se dejó sin protección la curva de Angrois. En ese escrito, que probablemente forzará su comparecencia en el Congreso, aseguraba que había al menos tres alternativas técnicas dentro de las reglas de ingeniería del ADIF para aumentar la protección ante el brusco descenso de velocidad, de 200 a 80 por hora, antes de la curva de Angrois.

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