Dos empresas gallegas adaptarán el último tramo del AVE

El ADIF adjudica la solución provisional para la entrada en Ourense y el cambiador de Taboadela


redacción / la voz

Fomento da los últimos pasos para que toda la línea de alta velocidad esté en obras en el 2019 con el objetivo de terminar los trabajos ese año e iniciar la fase de pruebas para poner en servicio el AVE a Galicia en una fecha del 2020 que aún no es posible determinar. Una vez terminados de perforar los más e 105 kilómetros de túneles entre Zamora y Taboadela, el ADIF ha adjudicado parte de los contratos que quedan para poder cumplir el compromiso, ratificado recientemente por el ministro José Luis Ábalos. Entre ellos, la solución provisional para la entrada en Ourense mientras no se construye la variante exterior, en realidad el último tramo para dar continuidad al nuevo acceso ferroviario de alta velocidad.

El ADIF ha adjudicado este recorrido a dos empresas gallegas, las ourensanas Copasa y Cosfesa, que se beneficiarán de su conocimiento del terreno para hacer una obra que, aunque no es de las de más presupuesto (se adjudicó por 16,3 millones, IVA incluido), sí es de las más complejas, pues tendrán que adaptar la sinuosa línea ferroviaria urbana, de unos 13 kilómetros de longitud, a los parámetros de la alta velocidad manteniendo la circulación de trenes. No obstante, será necesario interrumpir la circulación: cinco cortes que durarán en total 50 horas y un corte extraordinario de cinco días. Este plan es flexible, y si se ve que los plazos del AVE peligran podrán aumentarse las afecciones al tráfico ferroviario.

La unión temporal de empresas formada por Copasa y Cosfesa llevará a cabo la renovación de la superestructura de vía en esos 13 kilómetros (el balasto, el carril y las traviesas), adaptándolo a la alta velocidad mediante el ancho mixto (un tercer hilo de ancho internacional). También se adecuará el trazado en la medida de lo posible para homogeneizar velocidades, y se actuará sobre los gálibos de los túneles para que puedan ser electrificados, aunque la electrificación forma parte de otro contrato. También se procederá a impermeabilizar los cuatro túneles que hay en este tramo, entre otros trabajos.

El consejo de administración del ADIF también ha aprobado la adjudicación del cambiador de ancho de Taboadela al grupo Acciona por 5,1 millones de euros, que se instalará en las inmediaciones de la estación. Se reutilizarán parte de las instalaciones del antiguo cambiador de Medina del Campo.

Otra de las adjudicaciones aprobadas es el montaje de la vía entre Pedralba (Zamora) y Campobecerros (Ourense), que acometerá Ferrovial por 28,2 millones, así como el suministro de material de vía y desvíos ferroviarios, por 16,4 millones.

En el nuevo acceso ferroviario a Galicia se llevan ya gastados 3.841 millones de euros de los 4.300 que se calcula que costará finalmente.

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