Las gallegas tienen un hijo, y no logran tener dos a causa del trabajo y sus rentas

La encuesta de fecundidad revela que las mujeres demandan más y mejor conciliación


vigo / la voz

Dos es el número de hijos que las españolas consideran ideal para formar su familia. Pero el conjunto del país está lejos de alcanzar esa cifra, que no se ha vuelto a registrar de media desde 1981 y, en Galicia, incluso desde un año antes. Las mujeres gallegas son junto a las asturianas y las canarias las que precisamente tienen menos hijos, 1,1 tan solo en el caso de Galicia, cifra que entre 1994 y el 2003 llegó a estar de media por debajo de la unidad en la comunidad gallega.

Mayoritariamente se reclama más tiempo de permiso laboral al tener descendencia La encuesta de fecundidad que el Instituto Nacional de Estadística elabora por cuarta vez en cuarenta años revela que en el conjunto de España las mujeres de entre 18 y 55 años querrían tener más hijos de los que tienen o han decidido tener. Casi la mitad de los 11,9 millones de mujeres de ese rango de edad consideran que dos es el número adecuado de hijos, a los que se añade otro 25 % que preferirían tener tres. Dar dos veces a luz es estimada como la cantidad preferida en todos los grupos de edad, siendo la opción con más afinidad tanto entre las de 25 a 29 años como para las de más de 40.

El panorama actual dibuja, sin embargo, una población femenina mayor de 18 años y todavía en edad fértil, con 4,8 millones que no tienen hijos y 2,5 millones que solo tienen uno.

¿Y por qué no se acerca el deseo natalicio a la realidad? La encuesta desvelada ayer, que no se renovaba desde 1999, constata que la primera razón para no tener hijos es que las mujeres sin descendencia consultadas expresan su deseo de no ser madres, respuesta elegida especialmente por las menores de 25 años. Pero entre las que sí querrían tener descendencia o más de la que han tenido se señala que es una decisión que han aplazado, en el primer caso, fundamentalmente para las que aún tienen menos de 35 años, mientras que para las mayores de esa franja se explica mayoritariamente por razones laborales e imposibilidad de conciliar la vida familiar con el trabajo. En conjunto, una de cada cuatro mujeres reprocha esa imposibilidad para compatibilizar la crianza de un niño con las responsabilidades laborales y por eso se apunta que el segundo mejor incentivo a la natalidad sería la flexibilidad en el horario de trabajo. El primero es considerado el aumento de la duración de los permisos de maternidad y paternidad, recientemente fijada en 16 semanas para ambos progenitores. Frente a los 112 días de permiso habilitados en España al tener un hijo, pueden llegar a 480 en Suecia o como en Austria, donde los padres cuentan con más días que las madres.

El 5,4 % de las mujeres se han sometido a tratamientos de reproducción asistida Los grupos de 30 a 39 años son los que reclaman más tiempo de permiso para la atención de los recién nacidos, y consideran como segunda medida que podría incentivar quedarse embarazadas el contar con un horario flexible para asistir a los pequeños. Las mujeres mayores de 40 años estiman, sin embargo, que tras el aumento de los permisos lo segundo que las decantaría a tener hijos sería contar con una asignación económica del Estado hasta que cumplieran 18 años.

La carencia de una pareja adecuada para llevar a cabo el proyecto familiar deseado es alegada también por los dos extremos de la pirámide de fertilidad, el de las más jóvenes y el de las mayores de 40 años.

Finalmente, el 5,4 % de las residentes en España se han sometido alguna vez a tratamientos de reproducción asistida. Dicha vía aumenta con la edad y llega a alcanzar un 8,8 % entre las que se encuentran en la franja de 40 a 44 años. Los tratamientos declarados como mayoritarios son la fecundación in vitro, la inyección intracitoplasmática y la inseminación artificial.

Madre soltera, sí, porque yo lo elijo

marta otero

Las mujeres que deciden ser madres en solitario son una realidad que no para de crecer en Galicia

Madres solteras por elección (MSPE). Ese es el término con el que se conoce a un nuevo modelo de familia que no para de crecer, también en Galicia. Una realidad social que responde a muchos factores que se resumen en uno: «Podemos elixir». Así lo explica Eva Graña, mamá en solitario y representante de la asociación MSPE, que ya tiene varias integrantes en Galicia.

Los motivos por los que una mujer decide tener un hijo en solitario no son complicados. «Tes unha necesidade imperiosa de formar unha familia, e, por sorte, estamos nun momento no que somos libres e podemos decidir. É o que nos leva a dar este paso», explica Graña. En este punto en común confluyen muchas realidades. «Hai mulleres que se separan para poder ser nais porque a súa parella non quere ter fillos, mulleres que sempre se sentiron nais ou que cansaron de esperar a ese príncipe azul ou princesa (porque hai todo tipo de condicións sexuais), a ese amor romántico que nos venden e que non chega». Lo cierto es que cada vez hay más, y cada vez son más jóvenes. «A media de idade vai baixando -explica Graña-, hai dez ou quince anos a xente esperaba máis e agora xa non se espera tanto, hai mais información e vémolo máis próximo».

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