Implican a Nené Barral en una trama de blanqueo en paraísos fiscales

Javier Romero Doniz
JAVIER ROMERO VIGO / LA VOZ

GALICIA

Capotillo

La acusación lo sitúa participando de una trama internacional que operaba en Suiza, Maçao, Azores, Portugal, Bahamas, Andorra, Luxemburgo y España

01 nov 2019 . Actualizado a las 18:15 h.

Contrabando de tabaco, narcotráfico, paraísos fiscales, sociedades offshore, testaferros, diez millones de euros blanqueados, 40 inmuebles bloqueados, decenas de cuentas bancarias bajo sospecha o misteriosos premios de lotería ganados y cobrados alimentan la investigación de la Agencia Tributaria y del Juzgado de Instrucción número 1 de Lugo bautizada Zebra. Entre los 24 acusados hay gente para todo: un histórico contrabandista y narcotraficante asturiano muy relacionado con Lugo, una conocida gestoría de Monforte, un fiduciario suizo con oficinas en su país y en Madrid o el que fue alcalde de Ribadumia entre 1983 y el 2001, José Ramón Nené Barral (AP y PP).

La acusación concreta contra el arousano lo sitúa participando de esta trama internacional que operaba en Suiza, Maçao, Azores, Portugal, Bahamas, Andorra, Luxemburgo y España. La acusación contra el expolítico es por blanqueo de capitales, aunque por ahora no ha trascendido su papel en la organización. La operación Zebra empezó en junio del 2014 y su instrucción judicial avanza todavía. La jueza, Pilar de Lara, explican dos partes personadas, ha juntado 76 tomos que al menos estos letrados aún esperan. El problema es que su digitalización, dada la magnitud del sumario, va con retraso, y eso que el auto de levantamiento parcial del secreto se firmó el 2 de abril tras cuatro años de riguroso silencio.

Registro de la vivienda

Ya en octubre del 2016 la Agencia Tributaria dio un paso más al registrar la vivienda de este exalcalde, que hizo de la mayoría absoluta su forma de gobernar. A los pocos días fue citado a declarar en Lugo, pero se acogió a su derecho a guardar silencio. Aquel día también estaban citados una familiar y un hombre de Extremadura que sería su socio. Ellos tampoco hablaron. Los mismos funcionarios, poco después, apuntaron al entonces abogado de Barral. Incluso registraron su despacho de A Coruña en una polémica actuación que acabó avalando el Consejo General del Poder Judicial. La tesis policial aclara que el dinero blanqueado por la trama lo habrían obtenido algunos acusados durante 35 años. Otros implicados serían las cabezas pensantes encargadas de diseñar la ingeniería financiera que movía el dinero de una punta a otra del mundo desde, por ejemplo, una oficina bancaria en Valença do Miño.