La Xunta intenta evitar la pérdida de hasta un 46% de los fondos europeos

El método de asignación arrebata a Galicia 1.140 millones de euros respecto al actual período 2014-2020

La demografía no será un parámetro decisivo en el reparto de fondos
La demografía no será un parámetro decisivo en el reparto de fondos

santiago / la voz

Hay vida más allá del brexit, y a Galicia más le vale fijar la mirada en ese horizonte si no quiere ser una de las regiones más trasquiladas de Europa en cuanto a financiación para los años 2021-2027. Paralelamente a la negociación de la salida del Reino Unido se han producido avances discretos en el diseño de los presupuestos de buena parte de la próxima década, que a la UE le gustaría tener perfilados con vistas a las elecciones de mayo.

Sin paños calientes, la comunidad gallega podría pasar de recibir 2.771 millones en fondos de desarrollo regional y política de cohesión en el período 2014-2020 a quedarse en 1.630 millones, según una estimación realizada por la Xunta a través de la Fundación Galicia Europa. «As perspectivas non son tranquilizadoras», declaró el vicepresidente gallego tras un encuentro en Bruselas con el representante permanente de España ante la UE, Pablo García-Berdoy. Alfonso Rueda le presentó los cálculos de la Administración gallega al diplomático y le expresó su preocupación por una pérdida de fondos que podría alcanzar en el peor de los casos el 46 %, una cifra que se antoja más incomprensible si se contrasta con el total de España, que puede crecer un 5 % en la recepción de partidas de cohesión desde Bruselas. Un castigo «dobre», según Rueda, porque esa merma coincidiría con un descenso de categoría dentro de los niveles que maneja Europa. Según los estudios de la Comisión Europea, Galicia es una de esas regiones en transición que, a pesar de los fondos inyectados a lo largo de los últimos veinte años, no ha conseguido despegar para acoplarse al vagón de cabeza de la UE, mientras que las zonas menos desarrolladas sí avanzan.

Las causas técnicas para este drástico recorte son múltiples, desde el más obvio -el Reino Unido deja de aportar miles de millones- hasta otros criterios que se incorporan en el reparto, que se sigue basando fundamentalmente en el PIB per cápita pero que incorpora nuevos condicionantes como el desempleo -especialmente entre los jóvenes-, los niveles educativos, el cambio climático o la acogida e integración de migrantes.

El problema demográfico

A Galicia le duele especialmente que el declive demográfico, generalizado en todo el continente y especialmente empinado en la comunidad, no sea un parámetro decisivo en el futuro reparto de fondos, con las consecuencias encadenadas que tendrá para los ayuntamientos menos poblados que viven del campo o de la pesca. «Precisamos unha axuda suplementaria» para frenar la sangría demográfica, considera Rueda, que traslada a Europa el mismo discurso que mantiene la Xunta ante el Gobierno central para afrontar una financiación más ajustada. Para el número dos del Ejecutivo gallego, las tendencias poblacionales van a agrandar la brecha entre regiones, además de dificultar la prestación de servicios fundamentales.

El margen para salvar a Galicia del desastre presupuestario es estrecho, pero está ahí y pasa por convencer a Europa de que se ha hecho un buen uso de los fondos, con un altísimo grado de ejecución. Otra cuestión es que Bruselas remita las quejas a Madrid, que podría reorientar algunas partidas. Con todo, el panorama decadente no pilla por sorpresa a la Xunta, que ha trabajado sus propios informes para tratar de sortear un obstáculo que ya se planteó antes del 2014 y que se solventó exitosamente.

Alianzas con otras comunidades como Asturias, que se dejaría un 37 %

Galicia tiene más puertas que la de Bruselas para tratar de salvar los fondos. Según las mismas estimaciones, España en conjunto saldrá beneficiada en el nuevo reparto, pero hay otras comunidades especialmente afectadas por los recortes. Sin salir del Estado, Asturias podría sufrir un tijeretazo del 37 %, por lo que sería un aliado natural a la hora de pedir criterios más sensibles, pero hay otras regiones europeas en la misma situación que están empezando a movilizarse y de las que cabría esperar un posicionamiento conjunto.

Pero también hay un espacio para la negociación entre el Estado y las comunidades autónomas. En el actual período (2014-2020) el reparto interno de España estableció una red de seguridad para que ninguna zona recibiese menos del 70 % respecto al período anterior. La Xunta defiende la existencia de ese límite, que también podría modificarse internamente al margen de que la tarta destinada al conjunto del país no vaya a crecer.

Qué se juega Galicia

La Administración gallega ya maneja un pliego de descargo con el que trabajará en los próximos meses, durante los que tratará de evidenciar que el actual marco que maneja Europa será muy perjudicial para algunas de las políticas prioritarias de la UE, como el desarrollo en el ámbito de la innovación y la economía digital, la protección del medio ambiente y de los recursos naturales y, sobre todo, el significado que tendría un retroceso en el objetivo de la cohesión social.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
15 votos
Comentarios

La Xunta intenta evitar la pérdida de hasta un 46% de los fondos europeos