Nadie en Galicia quiere peajes en autovías

Carlos Punzón
c. punzón VIGO / LA VOZ

GALICIA

ALBERTO LÓPEZ

Los usuarios de vías de pago en la comunidad ya superan en 15 puntos la media de España

17 nov 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Ni los empresarios, ni los transportistas, tampoco los autónomos o los consumidores conceden el más mínimo respaldo a que los usuarios de las autovías tengan que pagar peajes. Los partidos políticos presentes en el Parlamento no apoyan tampoco que dichas carreteras de gran capacidad pasen a ser de pago y a manos privadas su gestión, escenario que el PSdeG asegura que ni ocurrirá durante la presente legislatura, ni como partido -afirma- respaldará sistema alguno que rompa «a solidariedade entre persoas e entre territorios».

El carácter periférico de Galicia es remarcado como una de las circunstancias que más perjudicarían a la comunidad en un modelo con peajes en las carreteras de gran capacidad de acceso a Madrid, a Andalucía o la frontera con Francia. No hay capital de provincia del tamaño poblacional de A Coruña que esté a más distancia por carretera del centro de España, y, además de Pontevedra, solo otras dos, Huelva y Gerona, tienen más kilómetros por recorrer en ese trayecto, pero que se puede hacer desde la localidad catalana en AVE en 3.23 horas.

A un camión el viaje desde Galicia a Madrid le costaría alrededor de 84 euros con la propuesta de 14 céntimos por kilómetro que las patronales de las constructoras y de las concesionarias de autopistas plantean para obtener fondos suficientes con los que mantener la red. Llegar a la frontera francesa superaría los 90 euros, añadiendo así un sobrecoste a los gastos de producción, que es señalado como un hándicap a mayores que restaría competitividad a la industria gallega.

La sombra de la AP-9, con las tres subidas de peajes que lleva acumuladas este año y las otras tres que volverán a registrar el 1 de enero, han propiciado un frente antipeajes en Galicia, donde la extensión de la red de alta capacidad del Estado con peajes es nueve puntos mayor que en la media española, y el 33 % del tráfico circula por vías de pago, cuando en todo el país es el 18 %.