Portugal: ocho años de peajes que no cubren el gasto de las autovías

Carlos Punzón
c. punzón REDACCIÓN / LA VOZ VIGO / LA VOZ

GALICIA

Peaje en una autovía de Portugal
Peaje en una autovía de Portugal Santi M. Amil

La patronal del norte mantiene que el cobro en las vías antes gratuitas ha acelerado el abandono del rural

15 nov 2018 . Actualizado a las 15:05 h.

Tres son los modelos utilizados en Europa para cobrar por el uso de las carreteras de gran capacidad. El peaje clásico, el que cuenta con cabinas con personal de cobro o telepeaje, grava el uso de la distancia recorrida y deja en manos de empresas concesionarias el mantenimiento del vial, la recaudación y los beneficios que se puedan generar. Otro modelo de progresiva extensión es el de la viñeta, una pegatina magnética fijada en el cristal del vehículo que funciona a modo de tarifa plana, sin limitación de kilometraje durante el tiempo contratado. Una semana, un mes o un año suelen ser los períodos disponibles. Suiza es el país de referencia, donde cuesta ahora 35 euros al cambio y permite el uso de todas sus autopistas.

Y está el modelo portugués. Desde el 2010, las autovías del país cuentan con peaje, pero un peaje muy particular, pues además de carecer de cabinas de cobro, basarse en la grabación de matrículas y en la imputación del canon a los propietarios de los vehículos, solo tarifica el paso bajo los pórticos automáticos, no los kilómetros recorridos.