«Foi moi duro ir ao enterro do garda que me salvou a vida»

Félix González sufrió una lesión medular en un accidente en 2005, perdió a sus dos amigos y ahora acaba de perder al guardia que le salvó la vida. Tráfico multiplica la persecución al uso del móvil y la velocidad. Consulta aquí los tramos con radáres móviles en las carreteras gallegas

Félix González (A Bola, 35 años) nació otra vez en el 2005, cuando el coche que ocupaba con dos amigos adelantaba a un autobús por la noche en la A-52, en un tramo entre A Cañiza y Ourense. Algo salió mal en una maniobra y el turismo cruzó de lado a lado la vía, la mediana hizo de trampolín y se precipitó al vacío, volcó y el techo se aplastó contra el fondo del barranco en una zona de maleza. Era difícil de localizar, pero la Guardia Civil de Tráfico rastreó el terreno por una zona peligrosa y a oscuras hasta que un agente oyó sus voces de socorro y lo encontró. Él, que ocupaba el asiento trasero y llevaba puesto el cinturón, sufrió una lesión medular por aplastamiento contra el techo. Fue evacuado en helicóptero a una unidad de lesionados medulares en Santiago. Unas semanas después, le comunicaron que sus dos amigos, que iban en los asientos delanteros, habían muerto en el accidente. «Foi a peor noticia, aquilo quitoume toda esperanza», cuenta.

Tras recibir el alta, acudió al cuartel a agradecer al guardia civil su servicio de rescate. «Os seus compañeiros xa sabían quen era e chamárono. Quedou moi sorprendido porque eses servizos eran habituais, a min parecíame incríbel a súa dedicación, creo que o merecía todo», comenta. Reinició su vida, pero con problemas de movilidad, ya que debe usar una silla de ruedas. Actualmente, González acude a los cursos de recuperación de puntos para sensibilizar a los conductores de que hay que ser prudentes al volante. Un detalle nimio puede significar la diferencia entre vivir y morir. El joven ourensano recibió la semana pasada otro golpe. El agente que lo rescató falleció por enfermedad. «Debo dicir que foi unha noticia moi mala. Foi unha das cousas máis duras que me pasaron na vida, ir ao enterro do garda que me salvou a vida. Non teño palabras suficientes para agradecer o que esta persoa fixo por min. É triste que só os vexamos como axentes que están a sancionar. Eles arriscáronse a caer polo barranco para vir buscarme», afirma. También agradece la labor de otros cuerpos de bomberos o sanitarios que actuaron aquella noche en su rescate, en condiciones muy peligrosas, más allá de lo que le exigía su deber profesional.

Al reflexionar sobre el accidente, el joven cree que la autovía tenía que haber tenido vallas de separación colocadas entre los carriles para evitar que un coche los pudiese cruzar. Recuerda que la mediana hizo de trampolín. Ahora piensa que eso ya está solucionado en ese tramo. El mensaje que lanza a los conductores: «Paga a pena poñer prudencia porque un pequeno detalle pode non ter remedio».

El móvil y la velocidad, objetivos de Tráfico

josé manuel pan

El 2019 empezará con la limitación de 90 en carretera y con más castigo por usar el teléfono

Con 17 muertos en accidentes de tráfico, octubre se cerró como el peor mes de los últimos siete años en las carreteras gallegas. La preocupación es máxima en los responsables de Tráfico en un año problemático. El número de víctimas sigue aumentando y ya hace semanas que se ha superado el número total de muertos (76) registrado en todo el 2017. Este año ya han perdido la 92 personas en accidentes ocurridos en las vías interurbanas de Galicia. Las distracciones y la velocidad inadecuada aparecen como los factores principales de los accidentes mortales. Además, 22 de los fallecidos en Galicia en lo que va de año no usaban el cinturón de seguridad en el momento del accidente.

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