El AVE avanza hacia la frontera con Galicia

Pablo González
pablo gonzález REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

Grupo Tren Zamora

El ADIF cree que las obras entre Zamora y Pedralba podrán acabar este año, pero aún no está claro cuándo se podrán ganar 50 minutos para competir con el coche en el viaje a Madrid

11 nov 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

El ADIF está en condiciones de cumplir la primera fase del compromiso para terminar las obras del nuevo acceso ferroviario de alta velocidad a Galicia: acabar el tramo entre Zamora y Pedralba de la Pradería, ya a las puertas de Galicia, antes de que termine el año. «El desarrollo de estas obras permitirá iniciar a comienzos del próximo año el proceso de pruebas sucesivas que hay que realizar en el tramo», explicaron fuentes del administrador ferroviario.

Es decir, salvo imprevistos, se tiene claro cuándo se terminará la obra civil, pero no cuándo se pondrá en servicio, que es en realidad lo que le interesa a los usuarios. En definitiva, saber cuándo se podrán disfrutar de los relevantes ahorros de tiempo en el trayecto a Madrid de los que se beneficiarán los viajeros de las principales ciudades y que, frente a la media hora que se calculaba inicialmente, se situará al final en el entorno de los 50 minutos. En algún momento del 2019, Ourense pasará de las 4 horas y 22 minutos actuales a solo 3 horas y media, un tiempo revolucionario que sitúa a esta ciudad a una distancia estándar de alta velocidad. Los tiempos de viaje del resto de las ciudades pueden consultarse en el gráfico que acompaña esta información. En casi todos los casos, salvo en Ferrol, los tiempos son competitivos con el viaje en coche o en autobús. Para competir con el avión, aún habrá que esperar.

Pruebas en cadena

El aperitivo de la puesta en servicio del nuevo acceso ferroviario hasta Ourense en el 2020 tendrá que pasar por un período de pruebas que no pueden solaparse y que, por tanto, demorarán la puesta en servicio. Todo este proceso, además, depende de un organismo independiente, la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF). Habrá pruebas de auscultación dinámica y geométrica, tanto de vía como de catenaria; pruebas de carga con trenes en las estructuras; se comprobará la fiabilidad de los enclavamientos y del sistema de protección ERTMS nivel 2; y después vendrán los recorridos de formación de los maquinistas. No es posible, dicen, dar un plazo de finalización de estos procesos.