Buscan a un preso por asesinato que se fugó de Teixeiro tras un permiso

Iván Añón, uno de los autores de un crimen en Ponteceso, tenía que volver a prisión el día 10, pero no lo hizo. Fue visto en Carballo y Arteixo

Iván Añón y los otros dos acusados durante el juicio que se celebró en el 2008 en la audiencia de A Coruña
Iván Añón y los otros dos acusados durante el juicio que se celebró en el 2008 en la audiencia de A Coruña

carballo / La Voz

Iván Añón Botana celebró el décimo aniversario de su condena a 27 años de cárcel por el crimen de A Pontedona (Ponteceso) incumpliendo la obligación de regresar a prisión el pasado día 10 octubre tras un permiso carcelario, y lleva tres semanas huido. Desde el 11 hay una requisitoria para devolverlo a la cárcel, pero aún no fue localizado por la Guardia Civil. Sin embargo, hay personas que sí lo han visto por Carballo y Arteixo y lo han reconocido.

El hombre, de unos 30 años, permanecía preso desde junio del 2006, doce días después del asesinato del joven de Malpica Gerardo Martín Pose, de 24, que recibió un tiro en la cabeza. Ocurrió el 3 de junio del 2006, a la altura de A Pontedona, entre Ponteceso y Coristanco. Gerardo Martín viajaba por la carretera de Buño (Malpica) a A Agualada (Coristanco) en su flamante Seat León en compañía de su amiga Tania Botana, a la que le había ofrecido acercarla a su casa de la localidad coristanquesa de Valenza. En el límite entre Ponteceso y Coristanco, un Opel Kadett lo adelantó y se cruzó en la calzada para cortarle el paso. No tuvo tiempo ni de pensar lo que estaba sucediendo. Del Kadett bajaron dos individuos con medias en la cabeza. Uno de ellos, Iván, llevaba una Star BSK del calibre nueve milímetros parabellum en la mano. El otro portaba una navaja y se dirigió a la ventanilla de la acompañante y rompió la luna lateral con el mango. El de la pistola exigió el dinero que llevaban encima, pero al conductor, con el arma frente a la cara, no le dio tiempo a buscarlo porque recibió un tiro en la cabeza que acabó con su vida en ese instante.

Iván Añón y sus dos compinches, Rogelio Botana Blanco (33 años) y el hermano de este, José Francisco (31), se dieron a la fuga de inmediato y quemaron el coche en Agualada. Tania, tras ser testigo de una tragedia, dio aviso a la familia y a la Guardia Civil.

A partir de ahí comenzó una larga investigación y la Guardia Civil tuvo una docena de días de duro trabajo hasta echarles el guante a los implicados en O Sixto y en el Monte do Carme, en el cinturón marginal de Carballo. La operación fue de las de película, con más de 70 agentes. Iván, que por aquel entonces tenía 20 años, y los hermanos Rogelio (23) y José Francisco (21) fueron enviados a Teixeiro como implicados en la brutal muerte.

La Guardia Civil encontró restos de sangre con el ADN de la víctima en el domicilio de Iván Añón. Además hallaron restos de fulminante adheridos a su cuerpo. Fueron datos concluyentes que contribuyeron a aclarar los hechos, pues los tres negaban su implicación. En octubre del 2008, la Audiencia de A Coruña condenó a los tres a una pena de 27 años de prisión. No solo los consideró los causantes de truncar la vida del joven de Malpica, sino que también les achacó dos delitos de robo con violencia, tenencia ilícita de armas, el hurto de un coche y un delito de daños. El fallo sería recurrido e incluso llegaría al Tribunal Constitucional. En el Supremo, los magistrados les rebajaron 18 meses a los hermanos Botana Blanco por no haberse probado que conociesen la ilegalidad de la pistola Star BSK, que tenía el número de identificación borrado. El arma, que fue buscada un tiempo, fue entregada por un vecino de Fisterra..

Nunca se dieron por vencidos, y presentaron múltiples recursos

Iván Añón Botana y los hermanos Botana Blanco nunca se dieron por vencidos y recurrieron el fallo de la Audiencia ante el Tribunal Supremo y posteriormente ante el Constitucional.

En el Supremo, los hermanos Botana Blanco sacaron unas migas, ya que el más alto tribunal aceptó sus argumentos de que desconocían la situación de ilegalidad de la pistola, por lo que vieron rebajada la pena en 18 meses. No así Iván, para el que mantuvieron la condena. En el Tribunal Supremo también logró salir absuelto el vecino de Fisterra que entregó la pistola y que había sido condenado inicialmente por encubrimiento. Ante el Constitucional alegaban que habían sido transgredidos algunos de sus derechos en la instrucción.

Las circunstancias

Una muerte precedida de una larga noche de intentonas de atracos

El asesinato de Gerardo Martín no fue un hecho aislado. Fue la conclusión de una larga noche de intentonas de atraco. Los tres protagonistas del crimen habían robado el Opel Kadett, uno de los modelos preferidos en aquellos tiempos por su facilidad para la manipulación. Con el auto ya a su disposición y armados de pistola se habían dirigido a un bar próximo a las torres de Mens, un castillo medieval de los Moscoso, en Malpica. Pero mordieron en hueso. El local estaba cerrado y desde el interior los dueños, a pesar de las amenazas, se negaron a abrirles las puertas.

El fracaso no les hizo desistir de su empeño y se dirigieron a Ponteceso con el mismo objetivo, pero en la cafetería que querían asaltar había demasiado público para su gusto, y mucha gente en los alrededores. Así que también desistieron. Sus planes estaban quedando en nada y se hallaban con las manos vacías. Fue entonces cuando decidieron tomar la carretera de Buño y, de ahí, a A Agualada, por la LC-421, donde se toparon con el joven malpicán que, sin imaginar lo que podían pretender otros usuarios de la misma vía, se vio superado en un adelantamiento brusco. Gerardo Martín se vio obligado a frenar su Seat León. A partir de ahí, la tragedia.

No fue fácil la resolución del caso. Había muchas dudas. Una de ellas era la autoría del disparo. Solo había una testigo y, asustada, lo único que vio fue a dos encapuchados, uno de ellos armado con una pistola con la que luego dispararían a bocajarro a la cabeza del amigo que poco tiempo antes le había ofrecido llevarla hasta su casa.

Iván, al igual que los hermanos Botana Blanco, fue condenado con pena de cárcel, y el pasado día 10 no regresó a la celda.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
30 votos
Comentarios

Buscan a un preso por asesinato que se fugó de Teixeiro tras un permiso