«Desplazarme de A Coruña a Vigo son mil euros al mes»

Usuarios de la AP-9 cuentan sus casos particulares y calculan cómo les afectará la subida: «Nos va a hacer daño»


LA VOZ / a CORUÑA

Son 320 los kilómetros que separan su casa de su trabajo. Recorrerlos, con las cuatro horas diarias de coche al día que ello implica, no son lo que más le duele a David Martínez. La AP-9 cansa, sí, pero sobre todo por lo cara que es. «Soy profesor en un instituto de FP de A Coruña y desplazarme de lunes a viernes desde Vigo son más de mil euros al mes», denuncia. Un sueldo en el asfalto. Con su vida montada en la ciudad del sur, por ahora no se plantea mudarse a la del norte.

¿La solución? No le ha quedado otra que subsistir gracias a una de las plataformas de economía colaborativa más extendidas entre los conductores. Usa Bla Bla Car, admite, para no dejarse el 75 % del salario en los peajes. El viaje de ida son 15,85 euros. Multiplicado por dos, son 31,7 euros en un día. 20 días a la semana le salen en 634 euros, a los que hay que añadir el combustible. «Creo que, como mínimo, a las personas que hacemos este trayecto periódicamente deberían facilitarnos las cosas», reprocha David.

Cobra por pasajero ocho euros, ida o vuelta. Bla Bla Car se queda una pequeña comisión. Sale por las mañanas temprano de Vigo y por las tardes de A Coruña. Si se consulta en la aplicación, la ruta que une ambos polos del eje Atlántico gallego es una de las más socorridas. «En el tren no hay plazas suficientes», exclama el docente. «Principalmente -añade- los domingos, los lunes y los viernes. Es cuando los estudiantes regresan o salen de sus casas para la universidad. Renfe, siendo consciente de la mayor afluencia de pasajeros, no aumenta las frecuencias esos días». Los Gobiernos, termina, «no se cansan de animar a los usuarios a utilizar el transporte público, pero no lo fomentan, ni en precios ni en rutas».

«Cada tramo está en obras y aún pretenden cobrar más»

susana luaña

Raúl Canay es profesor de la Facultade de Económicas de Santiago, pero reside en Pontevedra. Va a la USC en coche o en tren según las necesidades de su conciliación familiar. «Pero dos veces a la semana cojo la autopista; si puedo, voy por carretera, por Cuntis, pero si tengo el tiempo justo no me queda más remedio que ir por la AP-9». Es, por lo tanto, víctima de las sucesivas subidas de peaje. «Y estoy cabreado, porque yo puedo entender que legalmente puedan subirlo, pero lo que no puede ser es que, si cada tramo está en obras, aún pretendan cobrar más, porque si cobras tendrás que dar un servicio de calidad. Si la autopista está para ir a 120 por hora y no puedes pasar de 80...».

Arrastra un largo historial de conflictos con Audasa. Hace años, atropelló a un perro que se cruzó en el vial y que le destrozó el coche. «Hubo que ir a juicio para que se hicieran cargo, porque decían que no era culpa suya que el perro estuviese allí». Sufre también todos los años los atascos en los peajes al volver de la playa. «Y el año de los incendios, en el 2006, nos cogió el problema en medio de la autopista y recuerdo que todavía les costó levantar la barrera».

«Cada vez más usuarios del taxi nos piden ir por la vieja»

c. punzón

«Es un abuso y una barbaridad». Manuel Chorén, taxista en Vigo y presidente de la cooperativa del taxi en la ciudad olívica, considera muy desproporcionado el precio que están alcanzando los peajes de la AP-9. «A nosotros los taxistas no nos afecta, porque los peajes los repercutimos en el precio a cobrar a los usuarios del taxi, pero se nota que a ellos les está afectando», dice Chorén. Constata que cada vez son más los clientes que le piden que no coja las autopista. «Como tengan algo de margen de tiempo nos piden que vayamos por la vieja cada vez más», señala el presidente de la cooperativa y autopatrones del taxi vigueses, que critica que a la tarifa a cobrar entre las dos ciudades con más población de la provincia de Pontevedra se le sumen ahora 7,50 euros en peajes. «Un abuso, reitera».

Manuel Chorén advierte que el sector del transporte y la movilidad de la sociedad afronta una notable inseguridad, pues a la subida de precios de peajes, combustibles y seguros se unen difusas decisiones sobre la limitación en el uso de algunos tipos de automóviles: «Es otra amenaza y los taxistas no sabemos ya qué coche comprar».

«La subida de la AP-9 nos va a hacer daño»

Carla Elías

Por sorpresa y a través del periódico se enteró Juan Carlos Pereira de la noticia de la subida del coste del peaje de la AP-9, vía que utilizan diariamente en su empresa. «Lo que sé es lo que leí en el periódico», reconoce el gerente de la empresa de transporte de paquetería Envialia Ferrol. Cuenta con ocho trabajadores (cuatro asalariados y cuatro autónomos, explica) y cubre el territorio comarcal entre Ferrol, Mañón, As Pontes o Miño, por lo que esta subida afecta a la ruta hasta Pontedeume, Cabanas y Miño.

No ha hecho cálculos de cómo le afectará, ya que el gasto en peajes para esta empresa es muy variable en función de los requerimientos de cada mes. «No me he parado a calcular cuánto vamos a gastar de más, aunque lo que es seguro es que nos va a hacer daño», recalca. Y es que puede llegar a duplicarse algún mes. «A veces nos puede llegar una factura de cuarenta euros y otro de cien o más euros. Es muy variable», detalla. Por ello, reconoce estar dispuesto a secundar protestas para pedir que baje. No obstante, no contempla dejar de transitar por la autopista. «Para ir a estas zonas es indispensable cogerla», reconoce.

Feijoo dice que la AP-9 no admite más subidas y los transportistas amenazan con protestas

J. Capeáns/ J. M. PAn/ C. PUNZón

El delegado del Gobierno mantiene que Fomento solo cumplió los acuerdos de ministros anteriores

Los conductores gallegos sufren desde ayer la doble subida de peajes que el Gobierno autorizó a Audasa para compensarle por las obras de ampliación en la AP-9 y la bonificación existente desde el 2013 en el eje Vigo-Pontevedra. La indignación generalizada ante la doble subida y las tres que llegarán el 1 de enero, y que encarecerán los peajes un 8 % en un año, va en aumento.

El presidente de la Xunta se sumó ayer a dicha corriente al afirmar que el Gobierno central debería negociar con Audasa y pagar con fondos de Fomento las obras de Santiago y Rande para evitar su repercusión en los peajes y minimizar el impacto del acuerdo firmado por el Ejecutivo de Zapatero en el 2011. Este le permite hacer subidas extras anuales de un 1 % en los próximos 20 años. Otro 1 % subió ayer por otro acuerdo entre el Gobierno de Rajoy y la concesionaria para compensarla por la gratuidad en los viajes de vuelta entre Vigo y Pontevedra, que se repetirá con alzas del 0,8 % en los dos próximos años, subida esta en cambio que no genera crítica alguna desde el PP gallego.

Seguir leyendo

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
26 votos
Comentarios

«Desplazarme de A Coruña a Vigo son mil euros al mes»