La franja de la AP-9 ganó la población que perdió el resto de Galicia en 47 años

Carlos Punzón
carlos punzón VIGO / LA VOZ

GALICIA

Una joven pareja paseando con su bebé por un parque de Vigo
Una joven pareja paseando con su bebé por un parque de Vigo M.MORALEJO

Solo un millón de personas residen fuera de las zonas de influencia de las siete urbes

22 oct 2018 . Actualizado a las 13:55 h.

El eje que atraviesa Galicia de norte a sur siguiendo el trazado de la autopista del Atlántico es uno de los reductos de esperanza demográfica que le queda a la comunidad, junto a los entornos de las demás ciudades al margen de la zona de influencia de la AP-9. Siete de los trece municipios de toda la comunidad donde aún hay más nacimientos que fallecimientos se encuentran salpicados a lo largo del vial de pago. Cambre, Oroso, Ames, Pontecesures, Poio, O Porriño y Salceda de Caselas mantienen aún un saldo vegetativo positivo, que en el resto del mapa gallego solo se encuentra además en Arteixo, Barbadás, San Cibrao, Soutomaior, Oia y Burela.

Dicho balance natural positivo puede parecer escaso en el conjunto de los 38 concellos que se suceden a lo largo de la AP-9, pero es que en toda Galicia la situación demográfica es la opuesta en nada menos que 300 localidades: en el conjunto de la autonomía hay más muertes que nacimientos desde hace 31 años.

Como ocurre con el vegetativo, el saldo migratorio también resulta positivo en el espacio local que abarca de Ferrol hasta Tui: 27 concellos aún captan más vecinos que los que dejan sus localidades para cambiar de residencia en otros puntos de España o el extranjero. Son once, por tanto, en los que el balance migratorio queda marcado en rojo: Vigo, Redondela, Valga, Portas, Pontecesures, Padrón, Oroso, Neda, Narón, Pontedeume y Ferrol.