Una subida de 10 céntimos en tres años dejará a Galicia con uno de los diésel más caros de Europa

Manoli Sío Dopeso
m. sío dopeso VIGO / LA VOZ

GALICIA

El golpe fiscal a la clase media, titular del 80 % del parque de coches de gasoil, es progresivo e irá a más al menos hasta el 2021

23 sep 2018 . Actualizado a las 18:17 h.

La contaminación ambiental es un problema de salud pública que el Ministerio de Hacienda ha convertido en oportunidad para hacer caja. Y lo hará a costa de penalizar a los propietarios particulares de coches diésel, que es la motorización insignia de la clase media española (el 80 % de los propietarios se sitúan en un nivel de renta media y baja).

El impuesto con el que el Ejecutivo quiere velar por la salud de los ciudadanos repercutirá directamente sobre el bolsillo de 650.000 conductores gallegos (13 millones en toda España). Las cuentas salen, porque el primer tramo del varapalo fiscal, que llegará en el 2019 -siempre que el Gobierno logre sacar adelante los Presupuestos-, recaudará más de 700 millones de euros (25 millones en Galicia) con un incremento del precio del gasoil de 3,3 céntimos por litro.

Pero desde Hacienda reconocen abiertamente que el objetivo final del Gobierno es que se produzca una subida paulatina que, cuando culmine, habrá supuesto 10 céntimos de euro adicionales por litro repostado en el impuesto especial sobre el diésel.