Francia, Bélgica, Chile o Canadá prevén cárcel para los grafiteros más vandálicos

España contempla penas de prisión menor, como en cualquier otro daño a bienes públicos


vigo / la voz

Las pintadas y grafitis no cuentan en España con un artículo específico que las combata desde el Código Penal. Su inclusión entre el listado de posibles delitos se argumenta bajo la misma tipología que otros daños causados a un bien o propiedad y como tales pueden llevar aparejadas incluso penas de reclusión menor, pero no por el hecho de ser pintadas, sino por los perjuicios que pueden originar, si se consideran graves y afectan a bienes de dominio o uso público, como los trenes.

De hecho, las pintadas son clasificadas como infracción administrativa o falta penal en función de la cuantía de los daños producidos. Si se acude a la vía civil, la restauración de la propiedad es la salida más común, y una sanción administrativa si la perjudicada es una Administración pública. Por la vía penal, cuando los daños no superan los 1.000 euros, el delito tiene una pena prevista de 180 a 540 euros, y si supera esa barrera la pena irá de 1.080 a 4.320.

Desde la reforma del Código Penal del 2015, un grafitero podrá ser detenido y conducido a comisaría hasta pasar a disposición del juzgado, de donde puede salir con antecedentes penales. El cambio legal aprobado hace tres años acabó con la posibilidad de ser castigado con períodos de localización permanente y nada apunta tampoco sobre ser condenado a prisión en los casos más graves, dejando que actué entonces la regulación por daños, como ha ocurrido en asaltos a trenes para llenarlos de grafitis. Otros países del entorno europeo, cultura occidental o hispánica sí contemplan en cambio la opción carcelaria, posibilidad no prevista, sin embargo, en casos de tanta notoriedad como el reciente de la fachada de la catedral de Santiago, donde se demostró la dificultad para dar con los autores.

francia

Lucha específica. El código penal galo trata los grafitis específicamente, estipulando sanciones de hasta 3.750 euros y trabajos para la comunidad a los que hagan sin autorización «inscripciones, signos o dibujos en fachadas, vehículos, vías públicas o mobiliario urbano» de carácter leve. Llegan a 15.000 euros si se dañan casas habitadas o si se hacen pintadas en grupo o encapuchados. Pero si se deteriora gravemente el soporte pintado, Francia abre la posibilidad de imponer hasta dos años de prisión y multas de 30.000 euros.

bélgica

Ojo a los acosos. Los grafitis tienen también un reflejo concreto en el código penal belga desde el 2007, que prevé la condena a seis meses de prisión y multas de hasta 200 euros, y a un año si se produce reincidencia en los siguientes cinco. Si la pintada refleja odio por razones de raza, nacionalidad, sexo, tendencia sexual o religión, la pena puede subir al doble. Los afectados cuentan en ciudades como Bruselas con un correo de denuncia de pintadas para pedir su borrado gratuito.

alemania

Defensa del legado. El código penal alemán, como el de España, incluye las pintadas dentro de los delitos de daños materiales, con dos años de cárcel como pena máxima. Hace especial hincapié en los ataques a elementos de culto, tumbas, monumentos públicos, entornos naturales, objetos de arte y ciencia y objetos de uso público, aumentando en ellos un año más las penas.

canadá

Fuertes multas. Canadá no recoge las pintadas entre su menú penal, pero para los daños que puedan en poner riesgo vidas o superen los 5.000 dólares en gastos se contemplan hasta 10 años de prisión. Bajan a dos para los demás ataques a la propiedad que causen daños. Las grandes ciudades obligan a los perjudicados a borrar las pintadas sufridas en sus bienes, bajo amenaza de multa.

ee. uu., chile y méxico

Cuidado de los monumentos. La legislación chilena incluye también las pintadas dentro del capítulo penal de daños a la propiedad, condenables con penas de reclusión menor en sus grados de medio a máximo y hasta 920.000 pesos chilenos (1.144 euros) si las pintadas se realizan en monumentos nacionales, extremo que también merece el grado máximo de condena en EE.?UU. si se dañan elementos dedicados a los veteranos de guerra. California pena con hasta un año de prisión y 50.000 dólares en esos casos. México deja en manos de los estados federales la lucha contra las pintadas, que pueden acarrear hasta cuatro años de cárcel para los reincidentes que ataquen elementos históricos.

portugal

Desde el 2013. Regula las penas a los grafiteros por ley y van de 100 a 25.000 euros las graves.

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