El imperio financiero de Sito Miñanco se derrumba tras 30 años de investigaciones

La Justicia inutiliza su organización con el embargo de 171 inmuebles de 33 sociedades y 139 cuentas en 23 bancos


VIGO / LA VOZ

Sito Miñanco no necesitó tesis doctorales ni másteres en finanzas para amasar, de la nada, una obscena fortuna procedente del narcotráfico. A José Ramón Prado Bugallo (Cambados, 1955) le bastó su talentoso sexto sentido criminal para levantar, a ojos de la Audiencia Nacional, la Fiscalía Antidroga y la Brigada Central de Estupefacientes (BCE), un patrimonio multimillonario que no dudó en esconder, como quien dice a la vieja usanza, bajo el colchón de su casa, que es la empresa familiar Inmobiliaria San Saturnino S.L., en Cambados. Ya en Algeciras y la Costa del Sol, desde el 2015 y durante su segunda juventud criminal, coincidiendo con un tercer grado penitenciario, habría cebado aún más ese capital mediante nuevas sociedades interpuestas. ¿El objetivo? Seguir aumentando, tras cuatro décadas en el ajo e investigado, una riqueza aún hoy imposible de cuantificar.

El juicio contra el arousano por blanqueo de capitales procedentes del tráfico de cocaína, fijado para finales de octubre en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Pontevedra, será la primera gran cita. Dicha investigación puso el foco en la Inmobiliaria San Saturnino como el ombligo del entramado societario de Miñanco. También recapituló las operaciones mercantiles ejecutadas desde su constitución en 1985, para acabar embargando de forma preventiva casi todos los bienes de su propiedad. La segunda investigación por blanqueo comenzó tras la última detención del cambadés, en febrero, que implicó otros 42 arrestos y el decomiso de 4.416 kilos de coca (operación Mito).

El Juzgado Central de Instrucción Número 3 de la Audiencia Nacional acordó hace meses abrir una pieza separada para desarmar el entramado. El trabajo policial lo instruye la Unidad contra la Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), en donde reconocen que es prematuro cuantificar el valor patrimonial atribuido al narco: «Estarían apareciendo nuevos testaferros o cuentas bancarias en paraísos fiscales», detalla un investigador para evidenciar la complejidad y evolución cambiante del caso. Fue la jueza instructora hasta su marcha al Tribunal Supremo, Carmen Lamela, la que intervino de forma preventiva toda la red empresarial supuestamente ideada por Miñanco con la ayuda de su organización a orillas del Atlántico y del Estrecho. El bloqueo afecta a 139 cuentas bancarias repartidas en 23 entidades, casi todas españolas; hay 34 personas implicadas, muchos de ellas acusadas también de participar en la importación y descarga de alijos de coca con su líder. Pero la parte más jugosa del pastel son los inmuebles, afectando el bloqueo y embargo preventivo a 171 propiedades de 33 sociedades de las Rías Baixas, Algeciras y las provincias de Málaga y Madrid, entre otras.

Inversiones Bharsan

Las sociedades San Saturnino e Inversiones Bharsan brillan con luz propia al copar 112 de los 171 bienes bloqueados, de los que 49 pertenecen a la firma de Cambados. San Saturnino se creó el 1 de junio de 1985 con capital aportado por cinco personas, una de ellas cuñada del narco: Josefa Pouso Navazas. Sito, al momento, fue nombrado gerente-administrador para, en 1987, ver a su entonces esposa, María Rosa Pouso Navazas, hacerse con el control de la sociedad tras la cesión de los fundadores. Su primera medida fue ampliar el capital con ocho millones de pesetas. Ya en 1991, tras separarse el matrimonio, realiza dos nuevas ampliaciones de 13 y 2,2 millones de pesetas. Ese mismo año cesó en el cargo Miñanco, dejando el timón de la nave a su exmujer, que aún hoy figura como administradora y ha firmado, desde entonces, decenas de compras hasta poseer 49 pisos, terrenos, promociones, chalés, plazas de garajes o bajos comerciales.

Inversiones Bharsan es el otro gran objetivo policial y la sociedad con más bienes embargados, 63, todos en Algeciras. La policía sitúa en la misma ciudad a la firma de alquiler y venta de vehículos Vicmar, acusada de «reintroducir dinero de actividades ilícitas falseando facturas a nombre de terceros y usando testaferros que figuran en los contratos de compra venta de los vehículos, siendo los contratos ficticios, en los que no hay una verdadera salida y entrada de fondos». Muy cerca, en Marbella, el concesionario Mercedes Costa Sol también se habría prestado «al blanqueo de capitales mediante la manipulación de la facturación y elevando los precios ficticios de venta al público y colaborando con Vicmar». El transporte de millones de euros en coches con doble fondo, ya en manos de la policía, o la compra de viviendas con dinero de la droga serían otras ramificaciones de la organización de narcos, considerada policialmente hasta el pasado mes de febrero como la más importante de Europa.

La empresa matriz de la trama gastó millones comprando decenas de bienes desde su creación

Los teléfonos de contacto que facilita la web de Inmobiliaria San Saturnino han caído en el olvido. Ya nadie responde ni en el móvil ni en el fijo, todo está embargado preventivamente y paralizado menos el citado portal de Internet. La oferta de propiedades para alquilar o comprar inmuebles sigue a disposición de posibles clientes: casas, bajos, pisos, todo lo que sea menester. Nada alerta de la cruda realidad, todo lo contrario: «Somos la inmobiliaria con más experiencia en Cambados. Desde 1985 aportamos a cada uno de nuestros clientes la vivienda que esperaban. Tenemos propiedades en varias localidades de la provincia de Pontevedra, así como en otros lugares de Galicia». El mensaje, recogido en el apartado de la web «Quiénes somos», lo completa la Fiscalía aportado su visión del negocio: «A través de esta sociedad inmobiliaria, José Ramón Prado Bugallo, con el auxilio de quienes fueran su esposa y cuñada, ha ido destinando las cantidades de dinero procedentes del narcotráfico a la adquisición de inmuebles».

Especialmente activa fue su actividad en los primeros años. Solo en 1988 compró un piso en el centro de Pontevedra (64.282 euros), una nave de 965 metros cuadrados (180.000) y otra de 1.203 metros (228.503 euros) que no fue inscrita hasta diciembre de 1989. En ese mismo ejercicio se apostó por la compra de un edificio en la avenida de Galicia de Cambados del que se obtienen 17 inmuebles valorados en 921.448 euros. 1990 no fue una excepción, y la compra de fincas rústicas se sucedía en Cambados y Sanxenxo coincidiendo con los años dorados del narcotráfico en Arousa. El relato de la Fiscalía prosigue detallando las inversiones ejecutadas en ejercicios posteriores, siendo especialmente activos 1996, 1998, 2002 y del 2003 al 2007.

El abogado de San Saturnino alega que la firma hizo su última adquisición inmobiliaria el 27 de abril del 2007, por lo que descarta cualquier compra de inmuebles con dinero del narcotráfico desde entonces. Visión distinta tienen en la Unidad contra la Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF). Secundan la tesis de la Fiscalía y reconocen que cualquier estimación hecha hasta la fecha puede quedarse raquítica de localizarse las cuentas que Miñanco puede tener a barbecho y resguardo en Panamá o Suiza, sus patios de recreo favoritos para, presuntamente, almacenar la fortuna que fue ganando desde que renegó de la pesca como furtivo para abrazar el tabaco y el polvo blanco.

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