La AP-9, a manos de pensionistas de Holanda

El fondo APG anuncia la adquisición del 59,2 % de Itínere junto al gestor Corsair Capital. Sacyr, cuyo concurso es obligado para lograr el porcentaje de compra, asegura que no vendió


vigo / la voz

El fondo de pensiones APG, de Holanda, es el nuevo referente accionarial de Itínere, la empresa matriz de Audasa que gestiona entre otras la autopista del Atlántico. Desde Ámsterdam su dirección anunció en la tarde de ayer la compra de la mayoría de la empresa mediante la adquisición de la participación en Itínere de Gateway Infrastructure Investiments, uno de los fondos gestionados por Corsair Capital -hasta ahora socio principal con un 38 %-, y también de los capitales de otros accionistas minoritarios, cuya identidad no desveló.

La compra por parte de APG se produce como contestación a la oferta que la firma española Globalvia había planteado en julio a Abanca (poseedora del 23,81 % del capital de Itínere), a Kutxabank (16,3 %) y a Sacyr (15,51 %) por un valor total de 722 millones para hacerse con el 55,6 % de la empresa que explota seis autopistas en España, con la AP-9 como su motor de ingresos por peajes.

Tras conocer la oferta de compra sobre la mayoría de la matriz de Audasa, Corsair solicitó ejercer su derecho de tanteo para igualar la cantidad ofrecida por Globalvia y hacerse así con la empresa. Tras solicitar ceder después ese derecho a alguno de sus nueve socios, la operación acabó concretándose a favor del fondo de pensiones holandés en el último día de plazo legal para frenar la compra por parte de Globalvia. APG y Corsair dominarán ahora el 59,2 % del accionariado de Itínere.

Pese al mutismo que rodea a las operaciones protagonizadas por grandes fondos de inversión, horas antes de que la contraoferta de APG se sustanciase ayer sí trascendió el malestar que entre parte de los socios de Corsair estaba generando la toma de posiciones sobre Itínere. Algunos de esos socios también habían sido tentados en los últimos días por Globalvia para compartir el control de la empresa.

Además del fondo de pensiones holandés, la posición mayoritaria en la empresa matriz de Audasa defendida por Corsair Capital estaba participada hasta ahora por otros fondos de pensiones e inversiones como la canadiense PSP, Abu Dhabi Investment Council, Alaska Permanent Fund Corporation, CIG, Future Fund, John Hancock Life Insurance, CGI Private Equity y Hudson’s Bay Trading Company.

1.300 millones

APG tiene ahora quince días para concretar ante el consejo de administración de Itínere -que controla Corsair- el desembolso de la oferta anunciada ayer, aunque el fondo holandés señaló que espera cerrar las operaciones «antes del final del 2018, una vez que se hayan conseguido las aprobaciones regulatorias y de competencia necesarias». La cifra ofrecida en la operación fija el valor de Itínere en 1.300 millones de euros, cifra que sirve de referencia a la hora de calcular qué podría llegar a pagarse por liberar de peaje la AP-9, autopista que el anterior Gobierno de Mariano Rajoy llegó a tasar en marzo en 8.870 millones de euros, aunque un año antes el mismo Ejecutivo la había cifrado en 4.300 millones.

El porcentaje de dominio accionarial que APG asegura haber alcanzado en la empresa matriz de Audasa lleva aparejada necesariamente la adquisición de las acciones de Liberbank, que tenía un 5,8 % y no formaba parte del preacuerdo con Globalvia, pero también del 15,5 % que poseía la constructora Sacyr.

Aunque APG no desvela la identidad de los socios minoritarios a los que les compró sus acciones, diversas fuentes de la operación consultadas certifican que solo con la venta de Sacyr podría anunciarse la toma de control anunciada desde Holanda. Sin embargo, la dirección de la constructora española negó a La Voz haber vendido sus acciones al fondo de pensiones holandés ni a Corsair Capital, rechazando la existencia de ningún acuerdo con ambas firmas. «No hay acuerdo. Quien haya anunciado la adquisición de la mayoría que lo explique», reiteraron desde la dirección de Sacyr.

La constructora, Abanca y Kutxabank se habían comprometido a vender su parte a Globalvia, incluso aceptando el pago de una indemnización de 100 millones de euros como penalización si se producía una ruptura del acuerdo y no se vendía por cuestiones insuperables, como hubiera sido el derecho de tanteo de Corsair.

Globalvia considera la compra como «inviable» y anuncia acciones legales

Lejos de poder darse por cerrada la operación de adquisición de la mayoría de Itínere anunciada por APG, el futuro de la empresa matriz de Audasa sigue en el aire. Globalvia anunció ayer a este periódico que acudirá a la vía judicial si se confirma que en la operación ha participado alguno de los tres accionistas con los que ya había cerrado un acuerdo de compra durante el mes de julio: Sacyr, Abanca y Kutxabank. Mantiene Globalvia que la contraoferta que, ejerciendo el derecho de tanteo, hiciese Corsair Capital o alguno de sus nueve socios en Itínere solo hubiera podido formalizarse por el mismo paquete de acciones y propietarios con los que estaba hecho el acuerdo previo. «El derecho de tanteo no incluye que se pueda comprar a uno solo de los accionistas minoritarios», clama la dirección de Globalvia, que no tiene dudas en calificar como «inviable» la operación anunciada por APG, y que por tanto no se podría consignar como realizada.

Además, la empresa española anuncia que exigirá a Sacyr, Abanca y Kutxabank que le abonen los 100 millones de euros de penalización si se confirma que alguna de las tres firmas decidió vender unilateralmente a terceros. «Pelearemos», resumieron su postura desde Globalvia.

La Cámara de Comercio de Madrid es escenario de otro conflicto planteado por los mismos tres accionistas en julio del 2017 contra Corsair, por oponerse a la venta de sus acciones. También Kutxabank inició un arbitraje particular contra Corsair para romper su alianza con el fondo.

La columna de Galicia ya tuvo seis dueños

c. punzón

Franco la concedió en Meirás a 16 firmas financieras y ya ha pasado por el Estado, constructoras y fondos inversores

Desde que el 17 de agosto de 1973 Francisco Franco firmó en el pazo de Meirás la adjudicación de la construcción y explotación de la autopista del Atlántico, la columna vertebral de Galicia ha cambiado siete veces de manos con la operación anunciada ayer desde Ámsterdam. Y no ha variado porque su gestión resulte deficitaria, la dirección del vial sea excesivamente complicada o haya formado parte de absorciones, uniones o disgregaciones societarias. La AP-9 en especial, por su eficacia recaudatoria, y todo el grupo Itínere, ha cambiado de manos porque es un gran negocio. Desde que sus barreras se levantaron por primera vez para que pasase el Seat 1430 del padronés Francisco Mene, la caja de Audasa ha recaudado 2.859 millones de euros, 350.000 euros al día, ahí es nada.

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