La AP-9 ha subido sus tarifas cuatro veces el coste de la vida desde el 2010

Con los próximos aumentos, será más barato el billete de ida y vuelta en tren que los peajes entre A Coruña y Vigo

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vigo / la voz

Las anuales subidas de los precios de los peajes; las alzas extraordinarias que ahora autorizará Fomento a Audasa; la ausencia de una política comercial atractiva para los usuarios frecuentes de la autopista gallega, y el coste del combustible, con el impuesto al gasoil a mayores a la vista, convierten al tren ya en una alternativa más económica que lo que ha pasado a ser la AP-9, al menos en lo que respecta a los desplazamientos entre las grandes ciudades y en horarios con cobertura ferroviaria versátil.

Con las dos subidas de los peajes equivalentes a un 2 % que se prevé hacer efectivas antes de dos meses, el precio de ida y vuelta entre A Coruña y Vigo se elevará a 31,62 euros (0,60 más que en la actualidad), salvo para los que porten telepeaje y hagan ambos recorridos en el mismo día laborable, a los que no se les cobrará los 3,70 euros del tramo de vuelta en el eje de Pontevedra a Vigo.

El viaje en tren entre Vigo y A Coruña cuesta este año 29 euros en el caso del servicio de alta velocidad, si se compran al mismo tiempo los billetes de ida y vuelta. Es decir, que frente a los 15,80 euros que costará el peaje entre las dos mayores ciudades de Galicia por sentido, el precio que ofrece Renfe es de 14,50. Y aún puede resultar más barato, hasta 13 euros por viaje, si se adquiere un bono con derecho a diez itinerarios. Con esa posibilidad resulta incluso más barato que con el descuento que Fomento implantó hace cinco años en la provincia de Pontevedra.

Un 42 % de subida desde el 2010

La razón de la pérdida de competitividad en los precios de la AP-9 se explica por las subidas que ha experimentado el sector de las concesiones de la red estatal de autopistas en lo que va de década. La tarifa por recorrer en vehículo ligero toda la autopista entre Ferrol y Tui pasó de costar 14,65 euros en el 2010 a los 20,80 euros que habrá que pagar a partir de noviembre. Una subida por tanto del 42 % en solo ocho años.

De A Coruña a Santiago pasará de 6,40 euros a 6,50, y de Pontevedra a Vigo, de 3,65 a 3,70 euros.

El Instituto Nacional de Estadística calcula que en lo que va de década el coste de la vida se ha encarecido un 10,4 %, con lo que Audasa habrá subido sus tarifas cuatro veces ese índice de precios general cuando se concreten las dos próximas alzas. Esa evolución dispar se produjo además en medio de la mayor crisis económica que ha vivido España en más de medio siglo, con lo que se pone aún más en evidencia la falta de sintonía en la adecuación de precios del sector con la situación general del país.

Solo las que se ultiman para antes de dos meses y la que compensará la eliminación del peaje de Redondela son achacables exclusivamente al negocio que gestiona Audasa, el resto han sido comunes a todas las concesionarias de autopistas estatales.

Sin política comercial

Pero lo que sí depende de la gestora de la AP-9, y en última instancia de las empresas que cubren su accionariado, es el haber excluido al vial gallego de la política general del sector de incentivar el uso de la infraestructura en horas no punta con tarifas más bajas; de premiar a sus usuarios frecuentes con escalada de descuentos; de rebajar gastos de viaje a parados, pensionistas, estudiantes o discapacitados, como hacen otras concesiones, o incluso de primar con bonificaciones a los vehículos eléctricos o a los que porten tres o más pasajeros.

Mientras esas minoraciones no existieron en Galicia (tampoco en los dos viales de pago de titularidad de la Xunta), la AP-9 sí vivió en los últimos ocho años nueve subidas, a las que se sumarán las dos previstas a corto plazo, y solo en cambio dos pequeñas caídas de precios, del 0,5 y del 0,3 %.

Las mayores subidas se produjeron en el 2013, con un alza del 2,4 %, y un año antes con un total de 13,79 puntos de incremento. Se produjo entonces un encarecimiento de las tarifas del 3,29 % por la actualización anual del IPC; otro 7,50 % al declarar ilegal la UE la bonificación existente en España a los usuarios de las autopistas que se disfrutaba desde el año 2000, y un 3 % más por la subida en los tipos del IVA que aplicó el Gobierno Rajoy.

La policía local no pagará peaje solo en los tramos utilizados en su concello

Los vehículos de la policía local que transiten por las autopistas españolas no pagarán peaje, pero exclusivamente en los tramos que discurran por los límites territoriales de sus respectivos municipios. El Gobierno central ha puesto en marcha este verano una interpretación de la ley vigente desde el 2015 que definía el tipo de vehículos que están exentos de pagar peaje. Aclara la revisión de la norma que esta clase de vehículos policiales tampoco pagarán tarifa alguna cuando fuera de su ámbito territorial «ejerzan funciones de protección de autoridades de las corporaciones locales respectivas».

Se solventa así un conflicto reiterado en Galicia que ha dado pie a denuncias judiciales entre agentes locales y Audasa y Autoestradas de Galicia por negarse a pagar peaje fuera de sus ayuntamientos.

Dicha casuística se repite en especial con policías locales de toda Galicia que acuden a A Estrada a la Academia Galega de Seguridade Pública, y que entendían que no estaban obligados a pagar peaje por estar desarrollando viajes por asuntos de trabajo.

Sí quedan exentos de pagar peajes los vehículos de las Fuerzas Armadas, los de los cuerpos y fuerzas de seguridad y los vehículos contra incendios. Tampoco abonarán peaje alguno los vehículos al servicio de las autoridades judiciales, los de emergencias, Protección Civil, ambulancias, inspectores de la concesión y los de control del tráfico.

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