Viento de cola para medirse al PP

El PSdeG buscará el efecto Sánchez para avanzar en las municipales frente al resto de la izquierda. Los populares intentarán contener a Ciudadanos

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santiago / la voz

Los motores empiezan a arrancar. Con el retiro del Gobierno de Pedro Sánchez en el coto de Quintos de Mora (Toledo), que tuvo lugar ayer, el PSOE empieza a afinar la estrategia que debe conducirlo a ganar espacio y centralidad política, con la vista puesta en las elecciones municipales y europeas que tendrán lugar dentro de nueve meses, a las que se añaden autonómicas en trece comunidades. El PP gallego hará lo propio el próximo sábado, con la presencia de Pablo Casado en el acto de inicio del curso en la carballeira de San Xusto (Cotobade), y el BNG reunirá mañana a su ejecutiva nacional con similares propósitos. En la agenda de los partidos está la inminente batalla por las alcaldías, pendiente aún de multitud de interrogantes en torno a los cabeza de listas, pero que se dirimirá en un contexto novedoso, marcado por la moción de censura que derribó el Gobierno de Rajoy. Los socialistas gallegos quieren aprovechar el viento de cola generado con la llegada de Sánchez a la Moncloa para recuperar la hegemonía en la izquierda y plantarle cara a un PP renovado y decidido a taponar las fugas en favor de Ciudadanos.

El PP es, de largo, la fuerza hegemónica en Galicia. Controla 165 de las 313 alcaldías de la comunidad, el 53 % del total, frente a las 92 que tiene el PSdeG-PSOE, las 24 del BNG y las nueve aglutinadas bajo el paraguas de En Marea. Las 23 restantes, entre ellas Narón, Oleiros, Lalín o Tui, corresponden a candidaturas locales, independientes o escindidas de los partidos tradicionales. A falta de definir sus objetivos de manera más pormenorizada, los populares admiten que afrontar las próximas municipales sin el plus del Gobierno central y el BOE, y con otro partido compitiendo en el espacio del centro-derecha, como es Ciudadanos, supone un coste añadido, aunque entienden que la llegada de Pablo Casado a la presidencia está erosionando el empuje de la formación de Albert Rivera

Buena parte de los esfuerzos del PPdeG estarán dirigidos a mantener su poderío entre los concellos medianos y pequeños, y a remontar algunas posiciones en el mapa de las ciudades. A la apuesta por revalidar su única alcaldía urbana, la de Ourense, añadirán Ferrol, donde hace tres años se quedaron a las puertas de la mayoría absoluta, y también Lugo, donde entiende que la alcaldesa socialista, Lara Méndez, está en una posición muy débil. «Ni el PSOE ganó ni ella fue candidata», remarcan desde la dirección del PPdeG, que ven en Ramón Carballo un buen candidato en la ciudad amurallada. «A ver si este cariño que despierta se traduce en votos», añaden.

La principal baza del PSdeG consiste en empaparse lo máximo posible del llamado efecto Sánchez, que propició un repunte de los socialistas en las encuestas tras recuperar el Gobierno. «El PSOE tiene una posición más fuerte y el PP y las mareas están reorientando su estrategia, y eso nos va a permitir consolidar nuestros gobiernos y avanzar allí donde no gobernamos», señalan desde la rúa de O Pino.

Los socialistas no ven amenaza alguna sobre el baluarte que representa Vigo y el liderazgo de Abel Caballero, y oficialmente tampoco la aprecian en Lugo, aunque en privado admiten «algunas dificultades» de la alcaldesa, no tanto por su imputación judicial sino porque no cubrió bien el vacío dejado por López Orozco. En las demás ciudades, especialmente en Ourense, Santiago y Ferrol, la suerte del PSdeG va a depender mucho de que acierte en la elección del candidato y de que acudan unidos a las urnas y no enfrentados en diferentes facciones.

La merma sufrida por el BNG desde el 2012 va a provocar que deje muchos concellos sin candidatura, especialmente en Ourense y buena parte de Lugo. Con todo, los nacionalistas creen estar en disposición de revalidar la condición de tercera fuerza en número de concejales -obtuvieron 468 en el 2015- y sus esfuerzos se dirigirán a sumar algunas alcaldías más, a blindar la hegemonía en la ciudad de Pontevedra y a recuperar la presencia perdida en Vigo y Ourense.

En Ciudadanos Galicia no activarán los motores hasta el 2019, meses antes de la cita con las urnas. Y su apuesta es la de obtener presencia en las localidades de más población y, a partir de ahí, poder condicionar la formación de los gobiernos municipales.

El rupturismo pelea contra la crisis interna y la erosión que sufre la marca

Las candidaturas de unidad popular agrupadas en torno a En Marea irrumpieron en la escena política en el 2015 de forma casi espontánea, cuando Podemos decidió no concurrir como tal a las elecciones. Bajo este paraguas hay una decena de alcaldías, entre ellas las de A Coruña, Santiago y Ferrol. El principal desafío de todas ellas es desplegar una campaña sin interferencias para huir de la crisis interna de En Marea y la erosión que todos los sondeos le atribuyen a esta marca. En el ámbito urbano, esa erosión es muy acusada en Ferrol, con un alcalde lastrado por la falta de apoyos y enfrentado al PSOE. También en A Coruña buscan una vía propia para corregir el desgaste de los últimos meses, mientras en Santiago los esfuerzos se dirigen a hacer olvidar los problemas del inicio del mandato con gasto público y sacándole más brillo a la gestión.

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