La Guardia Civil moviliza en Galicia a sus cuerpos especiales contra los ladrones

La peligrosidad de las bandas obliga a recurrir a especialistas en operaciones para entrar en domicilios

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redacción / la voz

La semana pasada, el equipo de la policía judicial de la Guardia Civil de Noia y Lugo consiguió culminar con éxito una operación contra un grupo de individuos acusados de robar en locales y domicilios. El operativo, que todavía se considera abierto, supuso la detención de 20 personas a las que se acusa de haber cometido unos 120 robos. Uno de los aspectos más llamativos de esta operación, llamada Tanunoi-Telefunken, reside en el alto número de guardias que participaron, alrededor de 160. Detrás de este despliegue se encuentra la presencia de cuerpos de élite, especialistas desplazados ex profeso para participar en este operativo: «Tenemos que ir acostumbrándonos, porque cada vez será más común que reclamemos su presencia», explica una fuente del instituto armado.

Los especialistas de la Guardia Civil fueron reclamados para garantizar un acceso seguro a los domicilios donde fueron detenidos los acusados de robo y receptación. Según estas mismas fuentes, la peligrosidad de los sospechosos y el hecho de que una parte sustancial de los efectos robados fueran diferentes tipos de armas hizo recomendable la presencia de estos grupos especiales: «No podemos decir que vaya a ser el procedimiento habitual, pero en función del tipo de operación tenemos que contar con estos grupos», señala un mando de la Guardia Civil en A Coruña: «Lo que sí podemos decir es que cada vez su presencia es más común, porque en estos casos nunca sabemos con qué nos vamos a encontrar».

Enfrentamiento armado

De hecho, en las comunidades mediterráneas, los especialistas de la Guardia Civil acompañan con muchísima frecuencia a sus compañeros en este tipo de operaciones: «Imagine que se produce un enfrentamiento armado -apunta un miembro de la Guardia Civil en Galicia-. Debemos contar con especialistas, que son los que están en este tipo de unidades».

La operación Tanunoi-Telefunken se caracterizó por la violencia empleada por los detenidos en algunos de los robos. De acuerdo con el testimonio de varios investigadores, el grupo responsable de estos robos llegó a adquirir tal grado de confianza que violentaba los domicilios a plena luz del día, a veces sin tener en cuenta si había o no gente en su interior, de manera que el robo se producía con violencia hacia los propietarios.

Los investigadores se encuentran en este caso especialmente satisfechos por haber conseguido desentrañar una trama completa, desde el ladrón hasta el receptador: «Gracias a eso hemos podido recuperar numerosísimos objetos que ahora están siendo entregados a sus propietarios», señala un mando de la Guardia Civil. Uno de estos receptadores disponía de una especie de ferretería instalada en una nave en Santiso donde podían adquirirse estos objetos robados.

Pese a que la mayor parte de los detenidos eran ciudadanos con residencia en municipios de Lugo y A Coruña, no es infrecuente la presencia temporal de bandas organizadas procedentes de otras comunidades, sobre todo de Madrid, que se desplazan a Galicia, efectúan una campaña de robos y salen posteriormente de la comunidad. Esta delincuencia foránea suele tener un perfil más peligroso y su incidencia cada vez más común, está detrás también del hecho de que los grupos especiales de la Guardia Civil tengan que ser reclamados con una frecuencia mayor desde Galicia. Con todo, Galicia es una de las comunidades más seguras de España. El número de robos no crece significativamente, pero sí la posibilidad de que esos robos sean más violentos.

Una media de diez robos cada día en domicilios y otros cinco en establecimientos comerciales

Galicia es una comunidad tranquila, con un índice de criminalidad bajo. Sin embargo, los datos del primer semestre de este año señalan un leve repunte en los robos que se producen en los domicilios. La subida es del 6,8 % al alcanzarse las 1.798 denuncias en toda Galicia. En buena medida, este incremento está localizado en la provincia de Lugo, donde se denunciaron 191 robos, prácticamente el 70 % más que en el mismo semestre del año anterior. Los datos del ministerio del Interior arrojan una media de diez robos diarios en domicilios y otros cinco en establecimientos.

Es significativo también el descenso en el apartado de sustracción de vehículos, que pasaron de 461 a 282 en la comparación de los dos semestres.

Los robos con violencia e intimidación, los que se producen contra las personas, son prácticamente los mismos que el año anterior, mientras que en las denuncias por hurto, el registro marca un ligero descenso.

A nivel municipal, A Coruña es la ciudad donde se denuncian más robos y hurtos, especialmente hurtos. En el primer semestre las denuncias sumaron 1.890 frente a 1.445 en Vigo. Por otro lado, en ese mismo periodo de tiempo, en la ciudad olívica se denunció el robo de 80 vehículos, en tanto que en A Coruña, en este capítulo únicamente hubo 30 reclamaciones. En cualquier caso, las cifras que se registran en Galicia están lejos de los índices de criminalidad de otras comunidades autónomas como Andalucía o Cataluña.

«Delincuencia y precarización social no van de la mano»

j.c.
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José Corral es el jefe de la Unidad Orgánica de la policía judicial de la Guardia Civil

El capitán Corral es el jefe de la Unidad Orgánica de la policía judicial de la Guardia Civil. Sabe mucho sobre la delincuencia en Galicia y su conclusión es que vivimos en una comunidad segura.

-Todavía hay sitios en Galicia donde la gente deja la puerta abierta.

-Son muchas las personas que todavía van a comprar el pan y siguen dejando la puerta abierta. Lógicamente, esto se observa con más frecuencia en las zonas rurales donde, por suerte, se producen menos hechos delictivos. De todos modos, en nuestras charlas siempre hacemos hincapié en que no lo hagan. La mejora de las vías de comunicación ha traído grandes beneficios, pero también permite que las personas que cometen estos delitos puedan llegar a lugares donde antes no llegaban por la dificultad en las vías de escape.

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Recuperar objetos robados: un proceso que puede ser fácil

Ser exhaustivo en la denuncia facilita volver a encontrarlo

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Señalan los expertos en delincuencia que hay una seguridad objetiva y otra subjetiva. La primera parte de la fría estadística; la segunda es una sensación. Al que le acaban de robar, poco le importa vivir en un lugar con un bajo índice de criminalidad. A él le parece enorme. Pero, pasado el sofocón, es posible que recupere lo que le han sustraído. Quizás no todo, pero sí una parte.

al denunciar

Cuanta más información, mejor. El mejor consejo que se puede dar a aquellos que han sido víctimas de un robo y quieran recuperar lo robado es que aporten todos los datos posibles a la hora de tramitar la denuncia: descripción del objeto, color, tamaño, año de fabricación, números de serie, facturas, fotografías... Muchas veces el legítimo propietario no dispone de toda la información, pero debe saber que, cuantos más datos aporte, más fácil será la recuperación de lo robado.

dónde encontrarlo

Muchos lugares. En un primer momento, cuando una operación policial desmantela un robo y recupera los efectos robados, estos se custodian en las dependencias policiales del cuerpo que ha efectuado la operación. De este modo se facilita que el ciudadano pueda ir a comprobar si los objetos que le robaron se encuentran allí. Afirman fuentes de la Guardia Civil que la devolución de los efectos robados es una de las tareas más arduas en este tipo de operaciones. En general, a todas las fuerzas del orden les resulta largo y tedioso el esfuerzo que supone localizar a los dueños de los efectos robados. De ahí su insistencia en que los denunciantes aporten con la mayor profusión posible los datos sobre lo robado.

lo que no se reclama

Cambio de sede. Después de un par de meses, aquellos objetos que no han sido reclamados por sus legítimos dueños son fotografiados y clasificados. ¿Dónde se pueden ver? En la web de la Guardia Civil hay un apartado en el que están clasificados múltiples objetos por la operación en la que fueron recuperados y su tipología. Es el lugar apropiado para quien busque algún efecto robado y que no esté ya en los acuartelamientos cercanos al suceso. La Policía tiene una página que funciona de forma similar.

Y después ¿qué?

A disposición judicial. Tras un período prudencial, la Guardia Civil pone a disposición de la autoridad judicial aquellos objetos que no han sido reclamados o que quienes los reclamaron no pueden justificar su propiedad. En otros casos pueden quedar custodiados en otros lugares en función de los convenios firmados. En A Coruña, por ejemplo, se encarga el Colegio de Procuradores.

la tipología de lo robado

Del móvil a las joyas. El dinero es siempre lo más difícil de recuperar, porque los billetes no tienen recibo. Las joyas sí suelen encontrar a sus dueños si antes no pasan por el proceso de fundición al que las someten algunos especialistas. Es importante por tanto disponer de fotografías de las joyas que uno guarda en su domicilio y que pueden convertirse en el seguro para que regresen a casa. El móvil es el rey del hurto y otro efecto que puede ser recuperado muchas veces por los recursos del propio dispositivo y aplicaciones de seguimiento y localización. Los aparatos electrónicos también son objetos de robo común en los domicilios: más las tabletas que los televisores, cada vez más voluminosos y difíciles de transportar por los ladrones.

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