El fiscal acusa de intento de asesinato a la madre que tiró a su bebé a la basura

El ministerio público pide quince años de cárcel por este caso del 2017 en Ourense


ourense / la voz

La policía había tardado casi dos meses en identificar a la madre del recién nacido que había aparecido en un contenedor del barrio ourensano de A Ponte el 17 de septiembre del pasado año. El fiscal cree que el proceder de la mujer debe ser considerado como un delito intentado de asesinato, con la agravante de parentesco. Solicita una condena de quince años y un día de prisión, aparte de la privación de la patria potestad y la prohibición de acercarse, o intentar hablar con él, durante un período de veinte años. El cuerpo del bebé, en una bolsa de basura atada con varios nudos, lo había encontrado un indigente cuando buscaba entre la basura. Su presencia resultó providencial para la vida del pequeño, que pasó una semana en la unidad de neonatos del Complexo Hospitalario Universitario de Ourense (CHUO) y abandonó el centro con destino a una familia de acogida.

La madre, una vez que se deshizo del que era su cuarto hijo, siguió con su vida cotidiana. Había ocultado a todo el mundo su embarazo, como resalta el escrito de acusación del ministerio público, por lo que tampoco se veía en la necesidad de dar explicaciones a nadie, ni siquiera a su pareja, con quien entonces vivía en un cuarto piso del barrio de O Vinteún. La instrucción judicial ha descartado que este hombre estuviera al tanto de la situación, pues, de no ser así, acabaría compartiendo banquillo con Estefanía. Descartada la complicidad, la imputación se dirige exclusivamente contra esta madre de 29 años, quien, en el momento de ocurrir los hechos, ya tenía tres hijos y había tenido otros dos abortos, como dice el fiscal.

En el cuarto de baño

Dio a luz en el cuarto de baño de su casa. Estaba sola aquel domingo. Envolvió al recién nacido con unos trapos, de acuerdo con el escrito de acusación. Lo metió dentro de una bolsa de la basura, que ató con varios nudos antes de bajarla a la calle, entre las tres y media y las cuatro de la tarde, en un momento de poca presencia de gente en la vía pública. Arrojó la bolsa al interior de un contenedor situado en las inmediaciones de su domicilio, al cual regresó de forma inmediata, sin perder tiempo. Obró, a juicio del fiscal, «con intención» de acabar con la vida de su hijo. De vuelta continuó con su vida hasta que, transcurridas casi dos semanas y después de una laboriosa investigación, fue identificada, detenida y encarcelada.

Poco tiempo había transcurrido entre la caída del bebé dentro del contenedor y el momento en el que lo encontró, casualmente, una persona que revolvía en la basura. La necesidad, sumada a la curiosidad, llevó al indigente a abrir la bolsa. Al tirar de lo que le parecía una cortina enrollada cayó el bebé. Empezó a llorar. El indigente llamó la atención de otras personas, vecinos del barrio, que le prestaron atención y lo protegieron hasta que fue trasladado al hospital. Estaba en perfecto estado, aunque permaneció varios días hospitalizado. Un brazo amoratado y unos rasguños eran sus únicas lesiones. Y mientras su madre permanecía ajena a la situación, tratando de evitar reacciones que la pudieran delatar, cuando ya el asunto había trascendido y era conocido el suceso, la administración inició los trámites para que el niño pudiera ser atendido por una familia de acogida.

Al ser tentativa evita la prisión permanente revisable que prevé el Código Penal

Ni atenuantes, ni tampoco eximentes. El fiscal al que ha correspondido calificar este asunto, que verá la Audiencia Provincial de Ourense, califica los hechos como un delito intentado de asesinato. De ese modo, al tratarse de una tentativa, el ministerio público rebaja un grado la petición de condena, sin ir a la prisión permanente revisable que un artículo del Código Penal prevé para los casos en los que la víctima sea menor de 16 años de edad, o se trate de una persona especialmente vulnerable por razón de su edad, enfermedad o discapacidad. El fiscal, en cualquier caso, pondera la alevosía para sustentar la acusación de asesinato, aunque no haya pasado del grado de tentativa. Como circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal únicamente estima de aplicación la agravante de parentesco.

El bebé nació a las 36 o 37 semanas, según desde el primer momento habían establecido los médicos que lo atendieron en el CHUO. La madre, una vez que fue detenida y pasó a disposición judicial, tampoco negó los hechos. Admitió, en realidad, que ella misma había dejado al bebé en el contenedor. Las justificaciones las deberá ofrecer al tribunal en el momento de celebrarse el juicio. De su cuarto hijo biológico no sabe nada más. La Xunta asumió la tutela de forma inmediata al suceso y está con una familia de acogida. La eventual condena llevará aparejada, según la petición fiscal, muchos años de alejamiento e incomunicación.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
8 votos
Comentarios

El fiscal acusa de intento de asesinato a la madre que tiró a su bebé a la basura