Los críticos de En Marea revocarán el Consello si no hay adelanto electoral

La Mesa pola Confluencia sostiene que el partido «non é valido tal e como existe agora»


santiago / La Voz

La Mesa pola Confluencia, el espacio de debate lanzado por Compostela Aberta en el seno de En Marea, mantuvo este mes una segunda reunión en la que los críticos con la actual dirección insistieron en la necesidad de adelantar las elecciones internas del Consello das Mareas al entender que ahora mismo su proyecto está «esgotado politicamente» y que es necesario renovarlo cuanto antes y no esperar a la fecha oficial de enero, a cuatro meses de las elecciones municipales. Es más, la Mesa en la que están representados Anova, Podemos, EU, Marea Atlántica y Ferrol en Común, además de Compostela Aberta, subraya en las conclusiones del encuentro que «se finalmente o Consello das Mareas non activase a súa renovación de xeito inmediato, existirían motivos suficientes para procurar outras vías como as do revogatorio».

No creen finalmente tener que llegar a esta medida que recogen los estatutos de En Marea. Y no lo creen porque, aseguran, la dirección podría estar dispuesta a valorar ese adelanto electoral. Se basan en una comunicación interna de la coordinadora en la que la dirección del partido, que no está en la Mesa por decisión propia, adelanta que a partir de hoy mismo convocará al Consello das Mareas y que, entre los puntos que se van a tratar, figura la «planificación temporal» de las elecciones internas.

Las prisas apremian a unos y a otros, porque si en algo coinciden todas las corrientes es en que la supervivencia de En Marea depende no solo de repetir los resultados de las municipales del 2015, sino en superarlos.

Ferramenta válida

La coordinadora de Compostela Aberta llevó a cabo una ronda de conversaciones con los demás partidos que conforman En Marea. «En liñas xerais, o diagnóstico de Compostela Aberta é partillado no relacionado coa degradación do espazo, aínda que se mantén a validez de En Marea como ferramenta e espazo de articulación do suxeito galego da unidade popular». Es decir, los críticos lo son con la dirección actual, pero siguen creyendo en el partido siempre y cuando se establezcan los cambios que la Mesa exige. Prueba de ello es que, como indica el documento, «é un lugar común maioritario que o actual deseño de En Marea non é válido tal e como existe agora, mais que si podería valer no caso de que se planifiquen axustes ou mudanzas».

Expectativas electorales

No ocultan el daño que la división interna está haciendo al partido. Así, de la misma forma que «é importante lembrar o éxito acadado nas experiencias municipais e a posterior onda de entusiasmo colectivo que arrastrou a En Marea a obter os históricos resultados acadados nas xerais de 2015 e 2016», también reconocen que «as divisións, pelexas e discrepancias públicas están a minar o proxecto, coa consecuente baixa nas expectativas electorais que se auguran nas enquisas». Por ello, como objetivo primordial, la Mesa insiste en una de las principales debilidades que presenta el partido desde su creación: «Necesitamos fuxir da tradicional división das forzas da esquerda galega», y por eso invitan a todas las organizaciones a sumarse al debate abierto.

Un cumpleaños con poco que celebrar

susana luaña

El partido se fundó para conquistar la Xunta; no pudo ser, y dos años después, sus fundadores quieren refundarlo

Dos meses separan las sonrisas de la asamblea fundacional de Vigo de las caras largas de la noche electoral de las autonómicas, cuando los fundadores de En Marea vieron roto el sueño de alcanzar el poder en la Xunta. Todavía no se habían despertado de la pesadilla y ya empezaron los problemas, personificados en la pérdida de confianza del mirlo blanco que ellos mismos buscaron en los tribunales: Luís Villares. Y dos años después, de aquella marea, esta resaca.

El magistrado en excedencia les salió respondón. No era el líder de paja que esperaban. Llegaron a lamentar haber echado mano de alguien procedente de la Justicia para encabezar el proyecto de «rebeldía» que figuraba en los estatutos fundacionales de En Marea. Pero en esos documentos figuraba también que En Marea era un partido de adscripción individual, donde las bases, y no las cúpulas de los partidos, tomaban las decisiones. Y las matemáticas fueron claras: las sucesivas votaciones corroboraron la división interna, pero siempre con un ligero margen a favor de Villares, que se apoyó para ello en los independientes, en Cerna y en los críticos de Anova. La ruptura definitiva se produjo el 2 de abril del 2017, cuando el magistrado en excedencia fue nombrado portavoz en contra de los líderes de los partidos fundacionales: Marea Atlántica, Compostela Aberta, Ferrol en Común y el sector oficial de Anova encabezado por Antón Sánchez. A Podemos y EU nunca se les vio por los plenarios de En Marea, pese a tener una docena de diputados que se hicieron con el acta bajo sus siglas.

Seguir leyendo

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
4 votos
Comentarios

Los críticos de En Marea revocarán el Consello si no hay adelanto electoral