Marta González: «Casado me pidió claridad, contundencia y educación»

La diputada compostelana sustituye al ahora presidente como portavoz del partido


santiago / la voz

A Marta González Vázquez (Santiago, 1965) la noticia de que será la próxima vicesecretaria de comunicación del Partido Popular la pilló en su ciudad natal, atendiendo un asunto personal. El miércoles recibió una llamada en la que le adelantaron las intenciones de Pablo Casado, y ayer por la mañana, antes de la ejecutiva celebrada en Barcelona, el propio presidente le informó de que iba a ser su sucesora en el cargo. «Ha sido una conversación breve, pero me ha pedido que transmita claridad y contundencia en la exposición de nuestras ideas, siempre con educación, agilidad y con vocación de utilidad y servicio a los medios».

González asume que será «imposible» superar el trabajo realizado por su nuevo jefe, con el que mantuvo más relación directa en la décima legislatura (2011-2015) al coincidir en una comisión parlamentaria y ser muchas veces ambos responsables de recibir a invitados foráneos por sus conocimientos de varios idiomas. «Casado se ha criado con los medios, es generoso con ellos y sabe de su importancia, y es evidente que buena parte de la comunicación seguirá dependiendo de él y recaerá menos que antes en la vicesecretaría. Yo solo aspiro a mantener la claridad que él ha tenido hasta ahora y representar al PP con dignidad», adelanta.

La que fue secretaria xeral de Igualdade de la Xunta con Feijoo y concejala en el Ayuntamiento de Santiago con el actual portavoz, Agustín Hernández, como alcalde, admite que el nombramiento le da «un poco de vértigo» y que sufrirá las consecuencias de la sobreexposición, pero sostiene que ha encontrado todo el respaldo de su familia para dar un paso adelante en el que cree que no va a estar sola. Le tocará lidiar, seguro, con las dudas que se ciernen sobre el currículo académico de Casado, un asunto que «no tiene más recorrido que el de hacerle daño al PP, no da más de sí», garantiza.

González se licenció en Historia por la Universidade de Santiago, es experta en la Edad Media y fue profesora de la de A Coruña. Está casada, tiene una hija y es una gran amante de la música clásica, que escucha y ejecuta a través del piano, disciplina en la que se empeñó tardíamente. Ha publicado libros referentes a Compostela y al Camino de Santiago, ha participado en investigaciones y también ha abordado en publicaciones el papel de la mujer, que es el ámbito en el que se ha especializado en su carrera política.

«No soy la cuota Feijoo»

A pesar de que Pablo Casado pidió expresamente que no se pregunte a los dirigentes del PP a quién apoyaron en las pasadas primarias, González no tiene inconveniente en relatar su periplo: «Los diputados gallegos teníamos un candidato claro, Alberto Núñez Feijoo, y lo cierto es que yo no me había planteado ninguna alternativa hasta que decidió quedarse en Galicia. Después, es conocido, hubo libertad de elección, pero una parte importante se puso de parte de María Dolores de Cospedal. Apartada de la carrera, los apoyos a Casado fueron mayoritarios», comenta tras reconocer que el partido ha vivido dos meses «intensos y dolorosos».

No se considera la «cuota Feijoo» ni la «cuota gallega», como la han etiquetado algunos medios con los que tendrá que lidiar a partir de ahora. En todo caso, el presidente de la Xunta la ha felicitado personal y públicamente, al término de la reunión semanal de su Ejecutivo: «É unha persoa importante para o PP», resumió el de Os Peares. González, sensible a las cuestiones de igualdad, tampoco ve problemas en la configuración de la ejecutiva que ha hecho Casado. Tiene una fama acreditada de ser extremadamente educada y cortés, un perfil amable para tiempos complejos.

Barreiro deja de ser portavoz en el Senado, y entran Diego Calvo y Belén Vázquez

Por más que Casado se empeñe en decir que no hay heridas ni grietas, su victoria y la consecuente configuración de equipos siguen generando alegrías y decepciones internas. En clave gallega, sale perdiendo José Manuel Barreiro. El lucense era hasta ayer portavoz del PP en el Senado, una Cámara llamada a ganar protagonismo con el reparto de poderes que ha dejado la moción de censura. Su puesto lo ocupará Ignacio Cosidó, ex director general de la Policía, que fue uno de los grandes apoyos del nuevo presidente. Barreiro, en cambio, apostó por Sáenz de Santamaría.

En este intercambio de puestos ganan enteros otros dos gallegos. Diego Calvo, presidente provincial de A Coruña, llevará la secretaría de política territorial, un «segundo escalón» dentro de la estructura popular que Feijoo justificó por las ocupaciones en Galicia del también vicepresidente del Parlamento, que fue el primero en mostrar públicamente su apoyo a Casado. Por su parte, la diputada ourensana Ana Belén Vázquez llevará otra secretaría, la de emigración, un cargo «axeitado» para la también exalcaldesa de Bande, según el presidente de la Xunta, que se mostró conforme con la representación gallega. Lo que no estaba en juego era un puesto para él. «Yo renuncié a cualquier posibilidad de ser candidato, y eso incluye cualquier otro puesto que no sea compatible, no puedo aceptarlo», aseguró Feijoo, al que Casado le ha ofrecido ser «lo que quiera» dentro del PP, un partido en el que irán «cicatrizando los rasguños», comentó el dirigente gallego.

Casado no admitirá «corrientes» en el PP

gonzalo bareño

El nuevo líder se rodea de sus más fieles en el núcleo duro y premia el apoyo de Cospedal y de Feijoo, pero se planta ante Sáenz de Santamaría, que exigía más puestos para los suyos en Génova

«Necesito que el partido esté unido y esté fuerte. Y no voy a admitir ni una corriente interna». El nuevo presidente del PP, Pablo Casado, se plantó así ayer ante las exigencias de su rival en las primarias, Soraya Sáenz de Santamaría, que le exigía una cuota de representación en los órganos del partido del 43 %, equivalente al porcentaje que obtuvo en el congreso. Aunque lo intentó hasta el último momento, Casado no fue capaz de alcanzar un acuerdo con la exvicepresidenta del Gobierno, que, descontenta con los puestos ofrecidos a sus afines, no acudió ayer a la reunión del comité ejecutivo celebrado de forma simbólica en Barcelona. Casado había propuesto a Santamaría que fuera vocal de libre designación y nombrar responsables de área a los exministros Íñigo de la Serna y Fátima Báñez, así como a José Luis Ayllón, jefe de la campaña de su rival. Pero los cuatro declinaron la oferta por considerarla insuficiente. Pese a todo, partidarios de Santamaría estarán en la nueva dirección, como Cuca Gamarra, que ocupará la vicesecretaría de política social, y otros nueve dirigentes que estarán en puestos de menor relevancia.

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