Las flores mustias del panteón de Ferrol

El pleno de la ciudad votará a favor de iniciar el proceso para revocar la titularidad del nicho de la familia Franco


FERROL / LA VOZ

Sin estridencias. Una lápida de mármol con una cruz y el nombre de la familia. Es todo lo que alude a los Franco Bahamonde en el cementerio municipal de Ferrol. La aparición de esta tumba olvidada ha encendido el debate local acerca de la necesidad de frenar cualquier posibilidad de que los restos del dictador recalen en la que fue su ciudad natal -«xa estigmatizada» precisamente por su relación con Franco, subrayan-, ahora que se ha abierto la posibilidad de que sus cenizas sean exhumadas del Valle de los Caídos.

Según consta en los archivos municipales de Ferrol, tras el cierre del cementerio del barrio ferrolano de Canido, «se lle daba dereito», en palabras del regidor municipal, a la familia Franco a disponer de la urna número 48 del camposanto de Catabois, en la que hoy permanecen los restos de cuatro familiares directos del dictador. Los nombres que le constan al Concello son los de Paz Franco y Bahamonde, Francisco Franco Vietti, Hermenegilda Salgado Araújo y Hermenegilda Franco Salgado Araújo. Se trataría, pues, de la hermana, los abuelos paternos y la tía del dictador. Sus cenizas descansan en una tumba cuya titularidad, tras la polvareda levantada, podría cambiar en breve. Ferrol, que perdió el sobrenombre de Del Caudillo hace 35 años y que hace 16 retiró la estatua ecuestre del dictador que presidía la plaza de España, se ha encontrado con un inesperado vestigio de la familia Franco Bahamonde en la localidad.

La tumba olvidada es un regalo al dictador que acoge los restos de cuatro de sus familiares Aparecido el panteón olvidado, el debate no tardó en abrirse. El BNG llevará el asunto al próximo pleno de la corporación, donde se deberá discutir su iniciativa para impedir que los restos del dictador lleguen a la ciudad. El alcalde, Jorge Suárez (Ferrol en Común) reaccionó en un primer momento de la siguiente manera: «O que fagan coas cinzas dese ditador que sumiu a España nun período escuro durante corenta anos é un asunto privado e familiar». O recapacitó él solo o le hicieron recapacitar, pues no tardó en desdecirse al declarar que hay que «impedir que Ferrol se converta nun lugar de peregrinación do fascismo e evitar actos vandálicos» que, en su opinión, se producirían «ao día seguinte de ter as cinzas do ditador aquí na cidade». Un cambio sustancial que desde el BNG atribuyen al «sentimento de vergoña allea da cidade diante das declaracións do seu alcalde». El PSOE, por su parte, no cree que el traslado de los restos de Franco a esta tumba familiar llegue a producirse.

Revocación

Para evitar que el dictador descanse para siempre en Ferrol, el paso inmediato es la revocación de la concesión del nicho a la familia, es decir, iniciar los trámites administrativos oportunos para recuperar la titularidad pública del panteón. Modificada su postura inicial, el gobierno de la marea ferrolana ha anunciado ya que inicialmente se comprobará que la familia está al corriente de los pagos «como calquera cidadán». Y en caso de que no se obtengan los resultados esperados -acreditar que los Franco llevan años sin hacer frente a los recibos correspondientes al nicho-, se acudirá a la propia resolución del año 1967, que justifica la concesión de la célebre urna 48 por ser Francisco Franco «un fillo ilustrísimo da cidade [título que le fue retirado por el pleno en el año 2008] e atendendo ao seu privilexio de ser o xefe do Estado». Si es así, y hay acuerdo en el pleno, es probable que mientras el Gobierno de Pedro Sánchez resuelve cómo sacar al dictador de su mausoleo, los restos enterrados en la tumba olvidada de Catabois inicien un nuevo peregrinaje.

El alcalde quiere ahora evitar que los restos de Francisco Franco sean llevados a la ciudad El futuro del Valle de los Caídos y de los restos del dictador no es la única polémica que se ha abierto en torno a la familia Franco en los últimos meses. La primera fue la relacionada con el pazo de Meirás, en Sada. Primero, porque la familia incumplía el régimen de visitas que el edificio, como bien de interés cultural, debe tener. Abierta la espita, volvió a un primer plano la reclamación de que el pazo volviese a ser de titularidad pública, una petición que fue asumida por los grupos políticos, que estudian las fórmulas para hacerlo posible mientras los herederos de Franco ofrecen el inmueble en portales inmobiliarios.

Otra reclamación patrimonial es la que ha emprendido el Concello de Santiago, que reivindica dos esculturas del maestro Mateo en poder de la familia. A todo ello se ha sumado la controversia por la concesión del título de duquesa de Franco a Carmen Martínez- Bordiú, nieta del dictador, firmado por el exministro de Justicia, Rafael Catalá, mientras se debatía la moción de censura contra Mariano Rajoy.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
27 votos
Comentarios

Las flores mustias del panteón de Ferrol