Así son las cámaras que vigilan el monte gallego

Los dispositivos cubren el 54 % del territorio y tienen un zum de alta resolución con alcance de 15 kilómetros

Así son las cámaras que vigilan el monte gallego Los 88 dispositivos cubren el 54% del territorio y tienen un zum de alta resolución con alcance de 15 kilómetros

Santiago

Su ubicación es secreta para evitar sabotajes, pero la Xunta ya está instalando las nuevas cámaras de videovigilancia que son la gran novedad en la campaña de lucha contra los incendios forestales de este año. Iban a ser 68 en 34 centros (dos en cada uno), pero la mejora final del contrato con la empresa adjudicataria ha hecho que se aumente la dotación hasta 88 (situadas en 44 centros), que sumadas a las tres que ya existían conforman una red desde la que se tendrá controlado nada menos que el 54 % del monte gallego, lo que supone más de 1,5 millones de hectáreas.

Los dispositivos tienen tecnología PTZ -acrónimo de pan-tilt-zoom- y son capaces de detectar sonidos, movimiento, cambios de temperatura o una combinación de estos factores, aunque estarán funcionando en modo de grabación continua. Tienen un alcance de 15 kilómetros, un zum de gran aumento y gran resolución que permite enfocar objetos que están a una gran distancia e incluso si están moviéndose. Unas cualidades que serán muy útiles a la hora de recoger imágenes en tiempo real que permitan detectar de forma temprana los incendios que se produzcan en su zona de control, pero también obtener pruebas vitales a la hora de presentar cargos contra los sospechosos de haber provocado el fuego.

Además, las nuevas cámaras antiincendios también permitirán contar con más datos a la hora de coordinar los dispositivos de extinción, lo que redundará en mayor seguridad para los medios humanos desplegados en la zona afectada.

El innovador proyecto, que supone una inversión de 2.026.000 euros, ha involucrado a la Consellería do Medio Rural y a la Axencia para a Modernización Tecnolóxica de Galicia (Amtega) y es una de las treinta medidas que el presidente del Gobierno gallego, Alberto Núñez Feijoo, presentó al Parlamento autonómico en el marco de su propuesta de acuerdo forestal.

Esta será la primera fase del proyecto. En próximas campañas, en función de las necesidades detectadas por los equipos forestales, se valorará la posibilidad de ampliar la cobertura de la red. Además, a medida que la evolución tecnológica ofrezca nuevas soluciones, se analizará la posibilidad de introducir mejoras que hagan más potente y efectivo el sistema.

La red que conformarán las cámaras de vigilancia de montes se gestionarán a través de una plataforma tecnológica que permitirá controlar las 24 horas del día desde una sala de pantallas ese más de 1,5 millones de hectáreas. El sistema también permitirá acceder a las imágenes a través de dispositivos móviles, lo que dotará a los bomberos forestales de una útil herramienta a pie de campo a la hora de tomar decisiones que afecten a los trabajos de extinción.

La finalidad del proyecto es la de mejorar el control y vigilancia de los montes, pero también el de convertirse en una potente arma de disuasión, dado que está previsto que permita más detenciones de incendiarios y que haya más pruebas contra ellos que permitan incrementar el número de condenas en los juzgados por estos delitos.

Aunque por motivos de seguridad no se van a revelar los puntos en los que estarán las nuevas cámaras, lo que sí se conoce es que se concentrarán de modo prioritario en las 77 parroquias que el plan de lucha contra los incendios forestales en Galicia, el Pladiga, ha identificado como de alta actividad incendiaria. Estos lugares, calificados como PAAI, destacan cada año bien por el gran número de fuegos que han sufrido en las últimas campañas o por el gran tamaño de los que se han registrado.

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