Un mar con la temperatura del revés

En las Rías Baixas se alcanzan desde hace varias jornadas valores que incluso rebasan los veinte grados

.

redacción / la voz

Desde que arrancó el verano, el tiempo se está comportando de forma muy cambiante. El anticiclón de las Azores no acaba de asentarse en una posición fija sino que mantiene una dinámica muy variable. Cuando se sitúa al norte de Galicia entra el aire africano, como ha ocurrido el pasado fin de semana de altas temperaturas. Pero en cuanto se aleja ligeramente de la Península, llega aire más frío que genera un aumento de la humedad y un descenso de las temperaturas, como sucede hoy mismo. Esta situación favorece además que la circulación del nordés, asociada directamente a la acción de las altas presiones, tampoco sea tan frecuente. La ausencia de vientos de componente norte han tenido un efecto directo durante los últimos días sobre la temperatura del agua. «A principios de julio tuvimos mal tiempo y vientos de sur. Después llegó el sol y el calor, con vientos en calma entre el día 6 y el 9. La temperatura superficial del mar ya no estaba baja por los vientos de sur de los días anteriores y subió todavía más», explica Juan Taboada, de MeteoGalicia.

La anomalía positiva de la temperatura del agua está siendo especialmente notable en las Rías Baixas. Allí se alcanzan desde hace varias jornadas valores que incluso rebasan los veinte grados. Esta cifra supera hasta seis grados los registros habituales en la costa sur, donde la temperatura del aire contrasta con la del mar, debido al fenómeno del afloramiento. El nordés empuja el agua superficial hacia la plataforma oceánica y para compensar el déficit emerge agua más fría desde el fondo. Este evento natural mantiene a raya la temperatura del agua, que apenas supera los 15 grados o incluso menos en algunas zonas como en las islas Cíes, donde el afloramiento suele ser más intenso. Sin embargo, la boya de Cíes lleva varias jornadas marcando cifras que rozan los 21 grados. Y mientras las aguas cálidas se concentran en el sur, las gélidas lo hacen en el norte. Es decir, la situación habitual se ha invertido. La boya de Langosteira, en A Coruña, marcaba ayer una temperatura de 15,5 grados. «Entre Bares y Fisterra si hubo nordeste estos días y por eso está más fría», reconoce Taboada.

La previsión a corto plazo apunta a que el nordés volverá a soplar en toda la comunidad y por tanto la situación tenderá a normalizarse. El afloramiento se pondrá otra vez en marcha en las Rías Baixas y como siempre habrá una importante diferencia en la temperatura del agua entre las playas del sur, más gélida, y las del norte, más cálida.

Votación
26 votos
Comentarios

Un mar con la temperatura del revés