Feijoo elude respaldar a la valedora y le exige que se explique en el Parlamento

Arrecia la presión de la oposición para que Otero dimita y esta pide comparecer en O Hórreo


santiago / la voz

La valedora do pobo y las circunstancias en las que se ocupó la jefatura de servicio de administración y personal de esa institución acaparó este lunes la atención de la totalidad de las fuerzas políticas parlamentarias. La sentencia del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) ha dejado a Milagros Otero en una posición incompatible con el ejercicio de su cargo, según las formaciones opositoras, que este lunes no solo reclamaban de nuevo su dimisión, sino que tomaban la iniciativa para que ese debate llegue al Parlamento. Pero antes, con toda probabilidad, llegarán las explicaciones de la propia valedora, quien anunciaba que este mismo lunes solicitaría su comparecencia.

Lo hacía después de que el presidente de la Xunta apuntase en ese sentido. Sería conveniente que lo hiciese en sede parlamentaria, indicaba Alberto Núñez Feijoo, quien evitó respaldar a Milagros Otero. Esa es la sede «á que se debe», porque la institución del Valedor do Pobo «decídea o Parlamento, nada ten que ver coa Xunta de Galicia, co Executivo». Preguntado en un acto con uno de los candidatos a las primarias del PP, Feijoo precisó que en todo caso «non se está a falar dunha persoa da rúa», sino «dun concurso entre funcionarios públicos», si bien «ese concurso, a xuízo desa sentenza, ten algún vicio, polo que hai que deixalo sen efecto».

Así lo hizo ya la institución. La valedora firmó la anulación del nombramiento este lunes. Lo confirmaba en la misma nota en la que anunciaba la solicitud de comparecencia para explicar el desarrollo de un procedimiento administrativo por el que María Puy Fraga, hermana del portavoz parlamentario del PP, Pedro Puy, acabó ocupando una plaza de libre designación en la que, según el TSXG, «existen indicios claros de que buena parte de los criterios de selección y méritos computables fueron determinados a la medida de la candidata que resultó beneficiada con la adjudicación del puesto».

Y si Feijoo eludió respaldar a la actual valedora, desde la oposición arreciaron las críticas y las peticiones no ya de comparecencia ante la Cámara, que ven insuficiente, sino de dimisión. Abría el fuego el BNG, con una comparecencia pública en la que Ana Pontón calificaba de «inadmisible» que la valedora «poida seguir á fronte da Valeduría do Pobo tras cometer arbitrariedade e desvío de poder para enchufar á irmá do actual portavoz parlamentario do PP». Los nacionalistas presentaron este mismo lunes una propuesta de cese de Otero para que se someta a debate en el próximo pleno. Lo mismo hacían el PSdeG y En Marea, en este caso de forma conjunta, para evidenciar que una negativa del PP no evitará el debate. Porque de ser así pedirán pleno extraordinario, obligado al solicitarlo dos grupos.

«O raposo ao coidado das pitas»

Antes del comunicado conjunto, Luís Villares comparecía también públicamente en una cascada de reacciones que cerraría por la tarde Carmen Santos afirmando que «é máis do mesmo», con el «PP como triste protagonista de novo». Con un discurso en buena medida coincidente con el del BNG, el portavoz de En Marea considera que Milagros Otero no puede seguir en el cargo tras una sentencia que habla «dun xeito de actuar que de ningunha maneira debe permitirse á responsable dunha institución cuxa finalidade é, precisamente, a de velar e garantir o cumprimento dos dereitos da cidadanía». «Estamos co raposo ao coidado das pitas», proclamó Villares mientras desde Ourense el socialista Gonzalo Caballero pedía a Feijoo que sea «un exemplo de dignidade, honradez e limpeza en calquera proceso de ámbito político».

A la «decencia democrática» apelaron En Marea, el BNG y Podemos Galicia para reclamar la dimisión de la valedora y cuestionar al PP. Porque si en algo coinciden, además de en urgir la marcha de Otero, es en enmarcar el caso «na vella práctica caciquil» y en acusar al PP de «instrumentalizar as institucións». «En beneficio propio e para pagar favores», dijo Villares, para quien «é evidente que se está pagando o favor do propio nomeamento» de una persona «que actúa como valedora dos seus propios intereses e dos do PP».

Puy también marca distancias con Otero y con la trayectoria de su hermana

Pedro Puy, portavoz parlamentario del PPdeG y hermano de la inicialmente adjudicataria de la jefatura de administración y personal del Valedor do Pobo, marcó ayer distancias con el caso juzgado por el TSXG a raíz de la formulación de un recurso por parte de otro aspirante al puesto. Y también con la valedora, a quien, en línea con Feijoo, recomendó comparecer ante la Cámara. Sería «conveniente e oportuno», dijo Puy, quien respondió con un «creo que debe dar explicacións» cuando se le preguntó si creía que Milagros Otero debería seguir en el cargo después de esa sentencia.

Una sentencia por la que el portavoz parlamentario popular manifestó «o máximo respecto», al igual que por la decisión que pueda tomar la valedora, «un órgano independente» y al que corresponderá decidir si recurre el fallo del alto tribunal gallego, dijo, si bien cree que «a valedora xa acatou esa sentenza e cesou a esa persoa».

Puy Fraga negó tener «coñecemento ou participación» en el nombramiento de su hermana -anulado este lunes por la propia valedora-, quien se presentó «libremente» a una plaza de libre designación» para funcionarios. Sí precisó que esta es funcionaria por oposición «dende hai décadas» y que ha ocupado puestos de distintos niveles en la Administración pública, incluso una subdirección xeral «a plena satisfacción dos xestores políticos, tanto dun Goberno como do outro», dijo en relación al PP y al bipartito, con los que ostentó ese cargo.

«Non teño nada que ocultar», afirmó, aunque el portavoz popular, quien evitó comentar la sentencia, puntualizó: «Tamén teño pouco que dicir, e debo dicir pouco». «Non é firme e quero respectar tanto o que di a sentenza como as actuacións que poida facer o Valedor do Pobo», añadió al tiempo que insistía en que no ha tenido ninguna relación con este asunto «en xeral» ni «en particular coa carreira profesional» de su hermana. «Nunca intervín nin tiven ningunha relación coa carreira profesional de ningunha das miñas irmás», concluyó.

El Valedor, una institución con polémica

m. s.

Declaraciones desafortunadas, instrucciones discutidas y un coche de lujo, algunos de sus tropiezos

Desde fuera, el Valedor do Pobo parece un destino apacible. No siempre lo es. En sus 28 años de funcionamiento su labor de defensa de los derechos de los ciudadanos gallegos ha convivido con varias polémicas que han puesto a la institución en el disparadero y que alguna vez han llevado incluso a la obligada sustitución de su titular.

Una de las crisis más agudas tuvo lugar en el 2006, cuando el entonces valedor, José Ramón Vázquez Sandes, hizo unas declaraciones en las que negaba que existiese discriminación laboral a la mujer. Sus palabras recibieron la reprobación del entonces Gobierno bipartito de la Xunta, formado por PSOE y BNG. Vázquez Sandes, que argumentó que al organismo no llegaban quejas de ese tipo, dejaría el cargo al año siguiente.

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