La inmigración evita que Galicia baje de los 2,7 millones de habitantes

En el 2017 llegaron desde el extranjero 6.981 personas más de las que se fueron


redacción / la voz

Galicia sigue perdiendo habitantes. Se desangra por la vía del crecimiento vegetativo -la diferencia entre nacimientos y fallecimientos-, que en el 2017 supuso la pérdida de 13.522 habitantes, una caída que habría llevado a Galicia a bajar de los 2,7 millones de habitantes si no fuese porque el saldo migratorio con el exterior permitió mitigar esa bajada. Llegaron a la comunidad desde el extranjero 6.981 personas más de las que se fueron, y ese flujo posibilitó que Galicia cerrase el año con la pérdida de 6.838 residentes y un total de 2.703.290 habitantes, según los datos provisionales, referidos a 1 de enero de este 2018, que ayer hizo públicos el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Es el séptimo año consecutivo en el que Galicia pierde población, aunque si durante los años de la crisis a la pérdida de habitantes derivada del saldo vegetativo se sumó también, durante varios ejercicios, un saldo migratorio negativo, en el 2017, la recuperación de la inmigración permitió suavizar la caída poblacional hasta dejarla en el 0,25 % frente al 0,36 % del año anterior.

Del continente americano salió buena parte del aporte poblacional llegado desde el extranjero, fundamentalmente de su mitad sur. Al comenzar el año vivían en Galicia, procedentes de Sudamérica, 91.500 personas, frente a las 85.785 de un año antes: 5.715 más. Centroamérica aportó 774 nuevos habitantes, y América del Norte, 244. Desde África se asentaron en Galicia 299 personas más, de Asia, 215, y de Oceanía, 16. Sin embargo, el balance con la Unión Europea fue negativo: al término del 2017 vivían en Galicia 1.289 personas menos con ese origen que al finalizar el 2016. Por países, continúa el éxodo desde Venezuela: 2.233 personas con esa nacionalidad se asentaron el año pasado en la comunidad, una cifra que posiblemente sea mayor si se suman los españoles que han retornado desde ese país, un dato que los datos provisionales del INE todavía no desglosan.

Por provincias, la mayor caída de población la experimentó Pontevedra, que perdió 2.301 habitantes en el 2017, año que cerró con 940.927 vecinos y una caída del 0,24 %. Le sigue Ourense, con una bajada de 2.190 personas en el padrón, que cerró el año con 309.372 habitantes, un 0,7 % menos. Lugo perdió 2.086 residentes y tiene 331.507 (0,63 % menos); y A Coruña bajó 262 personas y a 1 de enero contaba 1.121.484 (0,02 % menos).

Los datos de Galicia contrastan con los del conjunto de España, donde la población residente creció en 132.263 personas en el 2017. El año se cerró con 46.659.302 habitantes. Sin embargo, el número de españoles se redujo en 20.337 personas debido a que el saldo vegetativo fue negativo, de manera que también en este caso fue la inmigración la que posibilitó el crecimiento: la población extranjera aumentó en 152.600 personas por el saldo migratorio con el exterior.

Además de Galicia, otras siete comunidades o ciudades autónomas pierden población. Se trata de Cantabria, Aragón, Melilla, Castilla-La Mancha, Asturias, Extremadura y Castilla y León. Precisamente estas tres últimas comunidades son las que mayor porcentaje de población perdieron, un 0,64 % las dos primeras y un 0,70 % Castilla y León.

Ocho comunidades piden a la UE fondos para el desafío demográfico

Las ocho comunidades que sufren importantes desafíos demográficos solicitarán que el presupuesto de la Unión Europea para el período 2021-2027 tenga en cuenta esta realidad e incluya los fondos necesarios para que puedan prestar los servicios básicos a los ciudadanos. Así lo planteó ayer el presidente del Gobierno de La Rioja, José Ignacio Ceniceros, al ponente del Comité de las Regiones (CdR) sobre el Marco Financiero Plurianual (MFP), Nicola Dontroslavic, en la Comisión de Política Social, Educación, Empleo, Investigación y Cultura (SEDEC), que se celebra en Logroño y en la que esta mañana participa el presidente de la Xunta, Núñez Feijoo.

Ceniceros, quien preside la SEDEC del CdR, recordó que La Rioja, Galicia, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Aragón, Asturias, Cantabria y Extremadura son regiones que conforman «gran parte del territorio» español y que sufren, «de manera importante», las consecuencias del desafío demográfico, cuestión que centra el encuentro de hoy.

El Marco Financiero Plurianual establece, dijo Ceniceros, los límites máximos anuales de gasto para todas las políticas de la UE entre el 2021 y el 2027 y los nuevos reglamentos sobre fondos comunitarios, y es el informe en el que se fijará la posición de las regiones europeas respecto al próximo presupuesto de la UE para el citado período, informa Efe.

Ceniceros reclama que el desafío demográfico se coloque en el centro de la política europea y destaca que a las regiones españolas mencionadas les «preocupa» el marco financiero para hacer frente a la prestación de los servicios básicos. También dijo que, hasta la actualidad, la Comisión Europa no ha sido «sensible» a esta realidad y a las dificultades que entraña el desafío demográfico.

Buscar el equilibrio

Mientras, el ponente del Marco Financiero Plurianual recalcó que entiende esta reivindicación, pero que es preciso un «equilibrio» entre el incremento de fondos que plantean las regiones para hacer frente a sus necesidades y las limitaciones del presupuesto comunitario. Dobroslavic, quien representa a Croacia, destacó que la implementación de fondos no es tarea sencilla, pero se comprometió a tomar en consideración esta petición, liderada por el presidente de la Comisión SECED del CdR, para que se incluya en el dictamen final que se elevará al pleno.

Ceniceros también destacó la importancia de Europa para los ciudadanos de las regiones que la integran y apeló a la necesidad de que el proyecto europeo se acerque a sus habitantes. Reivindicó la influencia de esta comisión en «algunas de las políticas europeas que más afectan a los ciudadanos, como la educación, la juventud, la innovación y la agenda digital»; y destacó el papel «clave» de la SEDEC en la posición del CdR respecto al futuro presupuesto comunitario.

La cuestión se aborda en el Comité de las Regiones que se celebra en La Rioja

Uno de cada cuatro gallegos tiene 65 años o más, y 43.000 han cumplido los 90

Además de perder población, Galicia sigue siendo una de las comunidades más envejecidas de España. A 1 de enero había 672.904 personas de 65 años o más. Es el 24,9 % de la población o, lo que es lo mismo, una de cada cuatro personas. De ellos, más de 43.000 habían cumplido ya 90 años o más. En cambio, en Galicia viven 540.303 personas menores de 25 años, y menores de cuatro, 97.726. Un año antes eran 99.894.

En España, la población aumentó en el 2017 en los grupos de edad de 10 a 24 años, de 40 a 79 y en los mayores de 85. Por el contrario, descendió en el grupo de 25 a 39 años, y lo hizo en 253.939 personas. Entre los menores de diez años bajó también (80.560 menos), y en el grupo de 80 a 84 años cerró el año con 26.372 habitantes menos. Había en España a 1 de enero 401.328 personas de entre 90 y 94 años, mientras que de 95 y más años había 111.092. El grupo de edad más numeroso es el de 40 a 44 años: 3.972.611 residentes en España están en ese segmento.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

La inmigración evita que Galicia baje de los 2,7 millones de habitantes