Medicina e ingenierías, las carreras con mayor futuro

Nueve de las diez carreras con las tasas de afiliación más altas son de ambas ramas

Graduación de los alumnos de Medicina, en la Universidade de Santiago de Compostela
Graduación de los alumnos de Medicina, en la Universidade de Santiago de Compostela

Ingenierías navales para ganar más dinero y Medicina para encontrar trabajo. Si la elección de una carrera universitaria se limitase a la proyección laboral, ese grupo de titulaciones sería el ideal. En un plazo de cuatro años, el 93 % de los graduados en Medicina están trabajando, según el informe Inserción laboral de los egresados universitarios, el único elaborado por el Ministerio de Educación para analizar las perspectivas de empleo de los estudiantes. Una de las principales conclusiones es que, de las veinte primeras carreras con mayor afiliación, doce son ingenierías.

Al año de terminar los estudios, la mayor inserción está en informática, formación de personal docente, servicios sociales, ingeniería, administración y negocios, salud y servicios personales, todas ellas por encima de la media, que se sitúa en el 64, 4 %. La fotografía es similar pasados cuatro años. Las peores tasas se mantienen en artes y humanidades, donde menos de la mitad logran afiliarse en los años siguientes a la obtención del título. La crisis del ladrillo golpeó también al ámbito de la arquitectura y la construcción. «Os alumnos sábeno. De dous anos a esta parte, ninguén quere facer graos como Arquitectura. Non conseguen prácticas e hainos que só cobran 600 euros ao mes. Hai carreiras que caen en picado porque non teñen saídas», explica José Manuel Suárez, presidente de la Asociación Profesional de Pedagogos de Galicia.

Los orientadores juegan un papel fundamental en la decisión final de los futuros universitarios. Desde que ingresan en el instituto, hacen un seguimiento «en lo académico, emocional y en la orientación laboral», explica Ana Cobos Cedillo, presidenta de la Confederación de Organizaciones de Psicopedagogía. La experta defiende que los estudiantes deben seguir su vocación pese al panorama poco alentador de algunas carreras.

«Cuando los alumnos están involucrados en sus estudios, por motivación intrínseca, se te reconoce socialmente», argumenta la pedagoga. Los universitarios se sienten realizados y, cuando trabajan de esa forma, «están preparados de forma más versátil para incorporarse al mundo del trabajo». Cobos se refiere al amplio abanico de titulaciones que van surgiendo cada curso con la aparición de nuevas profesiones. «Tenemos a jóvenes formándose en empleos que todavía no existen. El que tiene motivación por vocación no le va a importar hacer el ajuste» hacia esos nuevos oficios, añade.

Nuevas carreras

El próximo curso reduce el número de plazas en casi medio centenar, pero incorpora cinco nuevas titulaciones. La Universidade de Vigo contará con una de esas carreras enfocadas a las profesiones del futuro a las que hace referencia Ana Cobos: Ingeniería Biomédica, una rama que aplica las tecnologías más novedosas al campo de la medicina. El Servicio Universitario de Galicia contará también con Biotecnología y Criminología, ambas impartidas por la Universidade de Santiago; y, Paisaje y Gestión Industrial de Moda, en la Universidade de A Coruña. «Me alegra que haya un grado sobre moda porque es una demanda que existe. La sociedad va cambiando y la universidad tiene que ajustarse», afirma la docente.

En la Universidade da Coruña pretenden cubrir esas pulsiones creando estas titulaciones. La demanda de esta última ha sido «muy buena», reconoce la vicerrectora de Oferta Académica e Innovación Docente, Nancy Vázquez. Cerca de 100 personas se preinscribieron acreditando su nivel de inglés para las 50 plazas ofertadas. «Lo que tenemos que hacer es ver qué perfiles no estamos dando e intentar ajustarnos en la medida de nuestras posibilidades», apunta. Con el grado en Paisaje, Vázquez observa que «se cubre una carencia que había en el sistema universitario gallego» y es común en los campus de la mayoría de países europeos.

El título de Criminología, con una de las mejores tasas de afiliación y una cotización base que supera los 30.000 euros brutos anuales, será por fin un grado oficial en la Universidade de Santiago de Compostela. «Era una necesidad básica, nos habíamos quedado atrás», destaca Gumersindo Guinarte, decano de la Facultade de Dereito, donde se impartirá la titulación. Se abrirán 100 plazas, de las que 50 servirán como curso puente a quienes obtuviesen el título propio en cursos anteriores. Un criminólogo no tiene «un campo específico y exclusivo» y muchos de los puestos a los que puede optar están ya ocupados por profesionales con una formación «menos enfocada en el delito».

La mayoría de las personas interesadas hasta el momento buscan una carrera vinculada a las fuerzas de seguridad del estado o un complemento formativo para promocionarse en ellas. Sin embargo, Guinarte abre más posibilidades: seguridad privada, funcionarios de instituciones penitenciarias, peritos o empleados de oficinas de atención.

La mitad de los graduados no llega a los 25.000 euros brutos anuales

Los titulados en las universidades españolas tardan varios años en lograr un salario que supere los 20.000 euros anuales brutos. Uno de cada cuatro a?liados por cuenta ajena tiene una base de cotización que oscila entre 12.000 y 18.000 en los tres años posteriores a terminar los estudios, mientras que solo un 10 % pasan de los 36.000. Por ramas, son de nuevo los egresados en ciencias de la salud e ingenierías quienes más perciben. La antigua licenciatura de Máquinas Navales, integrada ahora en grados como el de Ingeniería Marítima, Náutica o Naval, cuenta con la base de cotización media más alta. Les sigue Criminología, que en Galicia se impartirá de forma oficial en la USC, donde también se encuentra Matemáticas, una de las carreras con mejor base de cotización.

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