Profundo malestar en el grupo de En Marea con Iglesias por ignorar a Galicia en su discurso

El líder de Podemos no la incluyó entre las naciones del Estado, ante el estupor de sus socios en el Congreso

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santiago / la voz

En la hoja de ruta que Pablo Iglesias comienza a marcarle a Pedro Sánchez en su futura labor de Gobierno figura el reconocimiento de una España plurinacional. Lo dejó claro el líder de Podemos en su discurso en la moción de censura, en el que habló de «una nueva España que no cree en reyes y que pide dialogar». Iglesias animó a construir esa nueva España «en la que quepa una nación que se llame Euskadi y en la que quepa una nación que se llame Cataluña». Ni una mención a Galicia. Más adelante habló de Andalucía y habló de Navarra. Y de nuevo, ni una mención a Galicia. El país en el que fraguó su primera alianza electoral de la mano de En Marea no estuvo presente en un discurso que el secretario general del partido morado pronunció con los cinco diputados de En Marea en el Congreso sentados en los escaños del grupo confederal.

El olvido de Pablo Iglesias causó un profundo malestar en las filas de En Marea, un malestar que algunos expresaron en voz alta y otros disimularon, pero que no fue plato de buen gusto para los cincos parlamentarios a los que luego en Galicia se les pide cuentas por su endeble representatividad en el grupo confederal y por la escasa visibilidad de la comunidad en la actividad parlamentaria. 

Rebajar la tensión

Sobre esa cuestión se le preguntó ayer al líder de En Marea, pero como hace habitualmente, Luís Villares quiso suavizar las aristas y dijo que En Marea tenía un portavoz en Madrid, que era Fernán-Vello, y que él se había ocupado de recordar el carácter plurinacional del Estado y de la presencia de Galicia «dentro desa realidade plurinacional». Villares calificó de «lapso» el ninguneo de Iglesias a Galicia, «lapso que foi emendado por Fernán-Vello».

Nace el Gobierno más débil de la democracia

GONZALO BAREÑO

Pedro Sánchez se convierte en presidente con el apoyo de ocho partidos, cinco de los cuales ya han presentado vetos a los Presupuestos con los que se ha comprometido a gobernar

«Soy consciente de la responsabilidad que asumo y del momento político tan complejo que vive nuestro país»». Inmediatamente después de convertirse en el séptimo presidente del Gobierno de la democracia, y el primero que accede al cargo mediante una moción de censura y sin ser diputado, Pedro Sánchez dejó claro que es consciente del enorme desafío al que se enfrenta y de las dificultades que tendrá para abordarlo con un Gobierno respaldado únicamente por los 84 escaños del PSOE. Será el Gobierno más débil de la democracia. Necesita sumar más escaños incluso de los que dispone para alcanzar una mayoría absoluta en cada votación. Y a ello se suma la dificultad de convivir con un Congreso presidido por el PP, una Mesa de la Cámara controlada por populares y Ciudadanos -los únicos que votaron en su contra- y un Senado con mayoría absoluta del PP

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«Estou contento, nótase», dijo ayer Villares al margen de ese nuevo traspié en las relaciones entre En Marea y Podemos. Cree el líder de la formación rupturista que el nuevo Gobierno de España va a ser muy positivo para Galicia porque permitirá ganar autonomía, recuperar derechos sociales y abordar cuestiones como el traspaso de la AP-9 o el corredor atlántico, deberes que ya desde ayer En Marea puso a Pedro Sánchez.

Al nuevo presidente ya le mandaron mensajes desde la comunidad que obvió Pablo Iglesias. Anova, por ejemplo, le invitó a través de su diputado Miguel Anxo-Fernán Vello a «mudar» las políticas de Estado para «correxir décadas de discriminación con Galicia». Pero, además, el partido fundado por Beiras insta a Sánchez a «poñer fin á participación do PSOE na coalición do 155 e ás súas consecuencias, con represaliados políticos». Y el alcalde de A Coruña, Xulio Ferreiro, le pidió que «non defraude». El BNG, por su parte, ya le marcó una «axenda galega» al presidente con el fin de que la comunidad recupere «relevancia política».

Villares insistió en relacionar al PPdG con la corrupción: «Non imos parar ata que a sorte de Feijoo e do PP galego sexa a mesma ca a de Rajoy», dijo.

Satisfacción pero sin excesos entre los que apostaron por Susana Díaz

También los que no confiaron en Sánchez son ahora sanchistas; a fin de cuentas, toda la familia socialista aplaude la recuperación del poder, aunque sea con un escenario en minoría muy complejo. El alcalde de Vigo, que había apoyado a Susana Díaz en las primarias, manifestó su satisfacción porque ahora Vigo tendrá «acceso directo» y se le escuchará en Madrid, aunque descartó una llamada del presidente para que forme parte de su equipo. El exministro José Blanco, por su parte, vio «impecable» la moción, pero recordó la necesidad de convocar elecciones «una vez se aborden los retos inmediatos».

Los socialistas gallegos, que le dieron su apoyo en las primarias, cierran filas en torno a Sánchez

«Ahora somos todos de Pedro Sánchez». Esa frase la dijo un militante socialista gallego hace solo un año, cuando Pérez-Castejón ganó las primarias con un apoyo del 65 % de los votos en la comunidad. Entonces no podían imaginar que la carrera de su nuevo líder lo sentaría tan pronto en la Moncloa, empujado por la ceguera del PP, que no vio llegar la bola de demolición de la Gürtel. Y ahora, todos ellos son, más que nunca, de Pedro Sánchez. Así lo manifestaron ayer en sus declaraciones y en su nada disimulada alegría ante este nuevo resurgir de las cenizas de un partido que muchos ya daban por muerto.

El más entusiasta fue, desde luego, el secretario xeral del Partido Socialista de Galicia, el que más fuerte apostó por Sánchez en las primarias y que ahora le recuerda esa fidelidad. Gonzalo Caballero, de hecho, vivió en vivo y en directo la moción de censura y aplaudió el discurso de su líder desde las gradas. Lo hizo el jueves cuando Sánchez defendió su moción y lo hizo ayer tras la votación que convirtió al secretario general del PSOE en el séptimo presidente de la democracia española. Caballero no solo quiso hacer público una vez más su apoyo a Sánchez, sino que recordó que lo había hecho «con lealdade» a lo largo de este año y cuando empezó la carrera por las primarias. El líder del PSdeG calificó la jornada de ayer como «histórica» y repitió los halagos que el día anterior había dedicado a Sánchez por su discurso. «Amosou solidez, convicción e vontade de diálogo», dijo. Caballero le pidió al nuevo presidente socialista que se centre en erradicar la corrupción y que ayude «ás persoas máis necesitadas», a los jóvenes y a los que sufrieron los recortes «que a dereita aplica ao Estado do benestar».

Relevos y nombramientos

Son muchos los relevos y los nombramientos que se sucederán en los próximos días tanto en el Gobierno central como en sus delegaciones autonómicas, y en el caso de Galicia los que están mejor colocados en la casilla de salida son los que apostaron sin fisuras por Pedro Sánchez en las primarias. Además del propio Gonzalo Caballero, figura en esa lista la que fue presidenta de la gestora del PSdeG, Pilar Cancela, que forma parte de la ejecutiva de Sánchez. Rocío de Frutos, Julio Sacristán, Noela Blanco, Javier Losada o José Miñones se colocaron también en su día a la vera del nuevo presidente.

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