El hotel que regala solidaridad en forma de pensión completa

La familia propietaria del Cruceiro do Monte, en Tui, aloja a 33 vecinos afectados y les da tres comidas gratis al día

El hotel que regala solidaridad en formato de pensión completa La familia propietaria del hotel Cruceiro do Monte aloja a 33 vecinos afectados con tres comidas gratis al día

TUI / LA VOZ

El hotel Cruceiro do Monte regala solidaridad en forma de 20 habitaciones, 33 camas y otros tantos desayunos, comidas y cenas al día. A las pocas horas de la explosión del miércoles en el almacén clandestino de pirotecnia de Tui, Paula Álvarez, gerente con sus cinco hermanas de la empresa hotelera, planteó en el chat familiar alojar gratis a los vecinos que perdieron sus casas. La respuesta fue unánime y llegó en forma de emoticonos con el dedo pulgar levantado. Lo siguiente fue publicitar el cuórum en Facebook: «A las pocas horas sumaba 250.000 visualizaciones», recordaba este sábado Paula mientras organizaba el servicio de comidas.

«La primera noche alojamos a 20 personas, la segunda a 30 y esta a 33. En total son 20 habitaciones ocupadas. Incluso dejamos de tener presencia unos días en Booking por falta de habitaciones. Otras reservas hechas desde hace meses ya fueron anuladas para abrir hueco a los afectados», revela Yolanda, otra hermana de Paula que también cogió el relevo de sus padres en el negocio. «Aquí hay niños de 4 y 5 años, esto no puede demorarse demasiado. El hotel no es lugar para ellos».

Tres de las cuatro mesas ocupadas del comedor, pasadas las tres de la tarde, son ocupadas por familias que tienen, literalmente, lo puesto. Isidro González encabeza una junto a su mujer y otros familiares. Tiene un brazo en cabestrillo, cortes en la cara y una gasa cubre el lado izquierdo de su generosa frente. Isidro también lo perdió todo. «Nos dijeron que el lunes [por mañana] iremos a un piso, según el Concello. A ver si es cierto». A su lado, Máxima, denuncia: «Nuestro caso es más complicado, suspendimos el seguro hace años. Pero como nosotros, otras cincuenta familias». La mujer de Isidro, Carmen, se muestra mucho más desconfiada que su marido: «Solo hablan y no solucionan nada. Están obsesionados con arreglar los temas urbanísticos y desatienden las necesidades más prioritarias».

La denuncia de Carmen va camino de convertirse en un mantra por la gran cantidad de afectados que la repiten desde el jueves. Señalan a las Administraciones por haber fiado la entrega de comida y ropa a la solidaridad de particulares y empresas, que está siendo masiva. El ejemplo del Grupo Froiz es el más comentado: «El miércoles, a las pocas horas del bombazo, envió dos camiones sin que nadie los pidiese. La ayuda recibida es mayoritariamente de vecinos y empresas de la comarca», explica el alcalde, Carlos Vázquez Padín, que evita responder al ser preguntado por qué el único material entregado a los afectados por las Administraciones son lonas para cubrir tejados perforados.

En el hotel Cruceiro do Monte también se espera al alcalde, «que todavía no pasó para interesarse por los alojados». En el comedor aún colea la reunión del viernes con personal de urbanismo de la Xunta y el regidor: «Alí viñeron varias persoas moi ben vestidas que, polo menos, gañan 3.000 euros ao mes e teñen casa. Nós non, estamos nun hotel e aínda menos mal, que se non a ver onde nos metiamos», expone otro tudense en el comedor del hotel. Paula, la gerente, al lado, evita valorar el papel del alcalde para quedarse con la parte buena del movimiento solidario que ella y sus hermanas decidieron acomodar en su otro hogar.

«¿Sabes cuál ha sido la mayor satisfacción hasta ahora? Te la voy a enseñar». Paula muestra un sobre con dibujos de rotulador. En el frontal se lee el nombre del colegio Pais Somascos, en A Guarda. «Un profesor vino ayer por la noche [por el viernes] para dejarlo. Dentro había cartas de todos sus alumnos agradeciéndonos el gesto que tenemos con los damnificados. Solo por eso ya valió la pena y no valoras el gasto», concluye Paula, que muestra la carta manuscrita del maestro en la que expone su visión particular: «Como profesor es más fácil transmitir, llegar a ellos cuando alguien, de forma desinteresada, regala emociones en envases de ayuda humanitaria. Gracias».

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
50 votos
Comentarios

El hotel que regala solidaridad en forma de pensión completa