El aumento del autocultivo ayuda a que crezca el comercio de cannabis entre adolescentes

En Galicia hay más menores que fuman esta sustancia y tabaco que solo cigarrillos


redacción, viveiro / la voz

Son poco menos de las nueve de la mañana. Una adolescente, refugiada con un compañero en un portal cercano a un centro escolar de A Coruña, parece estar deshaciendo con un mechero una piedra de hachís. La imagen no es aislada. El informe Estudes constata que el consumo de cannabis (marihuana, hachís o aceite) va en aumento en España, donde en el 2017 un 26,3 % de los estudiantes de entre 14 y 18 años, cerca de un punto más que en el 2015, reconocieron haber probado esa sustancia en el último año. También muestra cómo el 42 % de los consumidores de cannabis ya son chicas. Además, un reciente estudio hecho en Galicia por la Unidad de Psicología del Consumidor y Usuario de la Universidade de Santiago, publicado en la revista Adicciones, advierte que en la comunidad es mayor ya el porcentaje de adolescentes que consume tabaco y cannabis que el de los que consumen solo lo primero. «Es más probable encontrarte con un chaval que fume tabaco y algún porro que con uno que solo fume tabaco. El dato tiene que servir de señal de alarma para los padres», afirma el profesor Antonio Rial, coordinador del trabajo.

De hecho, fueron las familias las que alertaron en A Mariña sobre el trapicheo que estaban realizando algunos adolescentes en la zona escolar de Ribadeo. Y como apuntan desde la Unidad Asistencial de Drogodependencias de Lugo, que gestiona la Cruz Roja, aunque sus estadísticas no recogen todavía el repunte, lo perciben a nivel social. Como el caso de la estudiante que parecía estar haciéndose un porro en un portal, el caso de Ribadeo tampoco parece aislado. El profesor de la Universidade de Vigo Manuel Isorna, autor de un libro sobre los riesgos del cannabis, advierte que el incremento del autocultivo de plantas de marihuana, propiciado por el fácil acceso a las semillas (pueden adquirirse de forma legal por Internet o en las distintas grow shops que hay en Galicia, aunque no está permitida su germinación), contribuye al alza del consumo. Son muchos los adolescentes que se surten en ese nuevo mercado generado por cultivadores a pequeña escala. Ese nuevo comercio ha contribuido a un descenso de los precios en la calle. Fuentes conocedoras del mercado apuntan que un gramo de marihuana, con el que pueden hacerse unos cuatro porros, ronda los 5 euros.

Plantas con más THC

Pero el problema no queda ahí. Está también en el alto porcentaje de THC (el compuesto del cannabis que proporciona el colocón) de las sustancias que se fuman, y que está detrás del aumento de los jóvenes que en Galicia llegan a las unidades de ayuda con un cuadro de dependencia. «Esta está provocada por dos causas. La primera es que empiezan a consumir a edades cada vez más tempranas. La segunda, la que más repercute, es que las técnicas de cultivo permiten lograr plantas con un porcentaje mucho mayor de THC. Mientras antes tenían entre un 3 y un 5 %, ahora pueden llegar al 20 %», explica César Pereiro, jefe de sección del área de psiquiatría de la Asociación Ciudadana de Lucha contra la Droga (Aclad), de A Coruña. Según esto, aunque no es una cuestión exponencial, puede decirse que fumar un porro de los de ahora es como fumar unos cinco de hace veinte años.

«Hai determinados youtubeiros que están poñendo de moda substancias tóxicas»

lucía rey

Maite Lanza Méndez, traballladora social, destaca que cada vez están atendendo máis menores de idade con adición ao cánnabis

As novas tecnoloxías, e especialmente o seu uso indebido, están detrás de moitas das prácticas de risco e adicións nas que están caendo hoxe en día moitos adolescentes de Galicia en xeral e da comarca da Mariña en particular, como explica a traballadora social do Centro de Drogodependencias de Burela, Maite Lanza Méndez (Burela, 1972).

-Cal é a situación actual?

-Duns meses a esta parte, nós notamos un aumento da demanda de tratamento por cánnabis en xente moi noviña, de ata 14 ou 15 anos. Proceden de núcleos bastante poboados da comarca, pero tamén de municipios máis pequenos, porque os nenos desprázanse aos institutos ou saen de festa nos sitios máis grandes. Ademais, o acceso ás novas tecnoloxías tamén dá entrada a substancias e outras condutas de risco, como ludomanías, apostas... Estamos encontrando pacientes moi novos con este tipo de problemáticas. E en menores de idade está crecendo o consumo de tabaco, que era unha substancia que hai un tempo practicamente desaparecera en xente tan nova.

Seguir leyendo

No cabe duda, además, de que, al igual que ocurre con el alcohol, la edad a la que se prueba un porro de marihuana o hachís por primera vez resulta cada vez más baja. «Hay menores que con 14 años llegan para pedir ayuda», apunta Gerardo Flórez, responsable de la Unidad de Conductas Adictivas (UCA) del Concello de Ourense, que atiende toda la provincia y donde acuden una media de cinco menores al mes por esta causa. Aunque son los menos, chavales de esa misma edad también llegan a Aclad. «Los que vienen con 14 años son los menos, pero lo llamativo es que eso quiere decir que llevan un tiempo tomándolas», añade César Pereiro. El Estudes 2016-2017 marca los 14,8 años como edad de inicio. No obstante, los estudios realizados en Galicia por el equipo del profesor Rial, que incluye chavales de 12-13 años, advierte de que el consumo a esas edades ronda ya un 4,5 %, que se traduce en unos 2.000 menores. Eso no quiere decir que en Galicia el problema sea peor, porque a escala global el consumo de cannabis se sitúa en torno al 20 %, seis puntos menos que en el conjunto del Estado. Lo que sucede, según Rial, es que en otras comunidades no se han hecho estudios con esta franja de edad tan temprana.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
8 votos
Comentarios

El aumento del autocultivo ayuda a que crezca el comercio de cannabis entre adolescentes