El Urbano Lugrís de Malpica: lo primero, poner orden

En cinco años cambió la fisionomía del instituto y con ella la actitud e implicación de toda la comunidad educativa


malpica / la voz

El método japonés de las 5S indica cómo mejorar la productividad de una empresa: seiri (seleccionar), seiton (ordenar), seiso (limpiar), seiketsu (bienestar personal) y shitsuke (disciplina). Y eso fue lo que hizo hace cinco años el equipo directivo del IES Urbano Lugrís de Malpica. María Paz, la directora, tenía claro que el centro necesitaba un repaso, porque años de dejarse ir habían creado un ambiente negativo para los alumnos. Con mucho trabajo y esfuerzo personal por parte de todo el claustro, el instituto -situado a las afueras de Malpica, en un espacio idílico pero totalmente desprotegido- fue tomando forma. Tanto que hoy los visitantes admiran el frondoso rododendro de la entrada (ajardinada con esmero en una zona muy ventosa), la claridad del vestíbulo (con sus nuevos ventanales), la comodidad de la solera (que protege a los alumnos de la lluvia antes de que se abran las puertas, y que costó siete años de peticiones y trámites conseguir), la funcionalidad de los patios interiores (donde se colocaron juegos como un futbolín) o de los ordenados anexos del pabellón deportivo.

Pero tanto orden, limpieza y disciplina no se limitó solo a los espacios físicos. Ese fue el primer paso. Después llegó el esfuerzo por exigir un comportamiento respetuoso en los alumnos, que tendían a alzar la voz o a tirar papeles al suelo, y se puso el foco en erradicar el machismo. En paralelo, se les prestó atención. Así, los patios interiores se limpiaron y convirtieron en zonas donde estar durante los recreos del invierno y, sobre todo, se instaló una pequeña pista de parkour en el patio. Es posiblemente el primer instituto gallego que la tiene y realmente ha sido un éxito. Otro ejemplo de verdadera participación estudiantil es la cafetería: como son pocos los posibles clientes, ninguna empresa quería hacerse cargo, así que el negocio está en manos de los alumnos de cuarto, que ganan dinero de esta forma para la excursión.

Junto a María Paz, Begoña Pérez Seoane y Lola Cuesta llevan este centro donde las cosas han mejorado mucho en los últimos años. Ellas apostaron claramente por la biblioteca como motor dinamizador del centro y tuvieron que seleccionar y reorganizar los libros para que fuese realmente útil. Ahora tienen un club de lectura en el que participan niños y familias.

Otra de las preocupaciones fue darle al alumnado la posibilidad de salir de su municipio y, a través de las secciones bilingües de inglés y francés, la mayor parte viajan al extranjero al menos una semana durante la secundaria, y también reciben la visita de jóvenes de intercambio. 

La tecnología es su recurso estrella: desde la web a la 4G o el móvil en clase

La ciencia es la puerta abierta al futuro de los jóvenes de Malpica en un mundo globalizado. Por eso se hace hincapié en su formación en materias STEM.

Web. Es uno de los orgullos del centro. Sirve para comunicarse con las familias y con los alumnos, unas relaciones que han mejorado mucho con Abalar Móvil. El instituto tiene además canales de Tuenti, Instagram, Twitter... Son muy activos y fomentan toda la relación con las redes sociales, como Youtubeiros.

Edixgal. Primero fueron Abalar y ahora son centro Edixgal. Tiene una segunda aula de informática y usan la plataforma Moodle para colgar información para los alumnos de 3.º y 4.º (que no están en el sistema Edixgal).

Ordenadores. Es una preocupación constante, sobre todo teniendo en cuenta que hace cinco años no había ni ordenadores en todas las aulas. Cada año renuevan algún equipo. La última adquisición ha sido para la biblioteca. Su próximo reto es dotarse de equipos específicos para idiomas.

Excelencia. Dentro de los contratos programa de la Xunta, el de excelencia tiene dos proyectos: Meteoescola y Club de Ciencia, en los que colaboran todos los departamentos del centro.

4G. Como es un centro muy activo y la zona es complicada, la Xunta siempre los dota de todo lo experimental. Ahora, por ejemplo, tienen conexión 4G.

Robótica. Empezaron con unos Lego conseguidos gracia a la Fundación Barrié y poco a poco van ampliando su parque de robots.

Impresora 3D. La tenacidad de la dirección les ha permitido tener esta dotación (que en principio, al carecer de bachillerato, no les correspondía). Su club de ciencias lo ha agradecido.

Móviles. Se usan a veces en el aula pero solo para cosas de clase. No fue fácil animar al claustro a que enseñase a los alumnos a manejar el móvil con cabeza, pero entienden que es su obligación. Como complemento, los alumnos reciben muchas charlas del programa Quérote, la oenegé Amino (protección de la infancia) y de la Policía Nacional y la Guardia Civil.

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