Piden prisión permanente revisable para el parricida de Oza-Cesuras

alberto mahía A CORUÑA / LA VOZ

GALICIA

M. MÍGUEZ

Marcos Mirás, que mató a su hijo el Día de la Madre del 2017, será juzgado en septiembre

09 may 2018 . Actualizado a las 10:42 h.

El juicio contra Marcos Mirás, el coruñés que mató a su hijo hace justo un año de un golpe en la cabeza en un monte de Oza-Cesuras, se celebrará a finales del próximo mes de septiembre en la Audiencia Provincial de A Coruña. Un jurado popular deberá resolver si este hombre merece la prisión permanente revisable, que es lo que solicitan las acusaciones, o si lo absuelve por no ser consciente de sus actos, que en un principio es lo que sostiene el abogado del parricida, Ignacio Espinosa, que está a la espera de un informe forense para concluir su escrito de defensa.

En el juicio ya no se discutirá si fue él o no quien mató a su hijo. No hay dudas al respecto, pues así se lo confesó Mirás a su abogado en una de las visitas que recibió en la prisión de León, donde permanece encarcelado. Le dijo que no recordaba nada con nitidez, que su memoria guardaba imágenes que le hacían suponer que fue él quien mató a su hijo de 11 años. «Me viene a la cabeza verlo en el suelo ensangrentado, así que debí de haber sido yo quien lo mató», afirmó.

Una pala en el maletero

Separado de la madre del menor, Mirás recogió a su hijo un día antes en un punto de encuentro de A Coruña. A la mañana siguiente, Día de la Madre, después de desayunar con el pequeño en un bar cercano a su casa, en el barrio de Labañou, lo subió al coche y puso rumbo a un monte de Oza-Cesuras donde tiene una casa familiar. Allí, en un camino, le dio muerte con una pala que llevaba en el maletero y regresó a A Coruña. Pidió habitación en un hostal cercano a su domicilio y allí se quedó. Mientras, la madre, alarmada porque su exmarido no aparecía con el niño a la hora convenida para la entrega, llamó a la policía. Los agentes se pusieron de inmediato a buscar al hombre y hallaron su coche en las proximidades de Riazor. Indagaron por los hostales cercanos y lo encontraron en la habitación. Poco después, se derrumbó y llevó a la policía al lugar del crimen.