El cadáver fue incinerado ayer en Lugo y la familia partió después hacia Valladolid

La familia ha reservado una sala en un tanatorio de la capital pucelana para velar los restos de la chica esta mañana


Vilalba / La Voz

Los restos de Irene Baladrón Zorita fueron incinerados en un tanatorio de las afueras de Lugo a primeras horas de la tarde de ayer. El cadáver había llegado a la capital desde Ribadeo para que se le practicase la autopsia, que se hizo poco antes del mediodía.

Hasta Lugo se desplazaron varios familiares suyos y de su novio, con el que estaba visitando la playa de As Catedrais cuando se produjo la caída de una piedra de una gruta que le causó lesiones mortales. Sus padres, que en el momento del accidente estaban en Alemania, tomaron un avión con destino a Bilbao, y desde allí se desplazaron por carretera hasta Lugo, adonde llegaron sobre las cinco de la madrugada del sábado. También viajaron a Lugo un hermano de la joven y varios hermanos de su novio.

Una vez finalizada la ceremonia de incineración, los familiares de la joven tenían previsto efectuar por carretera el viaje hacia Valladolid. La familia ha reservado una sala en un tanatorio de la capital pucelana para velar los restos de la chica esta mañana. El suceso ha causado una importante conmoción en Valladolid, donde el padre de la joven es una persona muy conocida.

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