En Marea decidirá mañana si destituye a la diputada del incidente con la policía

Domingos Sampedro
domingos sampedro SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

PACO RODRÍGUEZ

La coordinadora del partido trasladó la petición de dimisión a su máximo órgano

22 mar 2018 . Actualizado a las 14:45 h.

Los máximos responsables de En Marea, con Luís Villares a la cabeza, mantuvieron ayer un escrupuloso silencio sobre el incidente con la policía protagonizado por la diputada Paula Quinteiro, que hizo valer su condición de parlamentaria para «dificultar», según el atestado policial, la intervención de los agentes que investigaban de madrugada la autoría de un acto vandálico cometido contra vehículos estacionados en la calle en Santiago. Algunos representantes de la formación rupturista sostienen en privado que lo ocurrido fue una «chiquillada», sin más, aunque la exigencia de responsabilidades, puesta sobre la mesa por el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, con el apoyo de todo el PP, empezó a abrirse camino, hasta el punto de que la coordinadora de En Marea decidió anoche trasladar la petición de dimisión al máximo órgano del partido, el consello das mareas, que se reunirá mañana.

El incidente con la policía en que se vio envuelta Quinteiro se coló ayer en la sesión de control del Parlamento, donde Núñez Feijoo, aprovecho el cara a cara quincenal que mantiene con el portavoz de En Marea para apremiarlo a tomar «algunha decisión» sobre la diputada de Podemos adscrita a su grupo. «¿Vai tomar algunha decisión como portavoz, inquirió Feijoo, sin obtener respuesta alguna. E insistió: «¿Vai recuperar a dignidade desta Cámara como portavoz?».

Tanto en la sesión de control, como fuera del hemiciclo, Luís Villares prefirió ponerse de perfil y no hacer valoraciones sobre un asunto del que -entienden en En Marea- la propia Quinteiro ya dio explicaciones el martes.

Pero Feijoo siguió tirando del hilo durante la réplica para demandar explicaciones e incluso bromeó con que la actitud mantenida por la diputada ante los agentes que intentaba esclarecer los destrozos cometidos contra varios coches respondía al llamamiento hecho por Pablo Echenique, secretario de organización de Podemos, para protagonizar una primavera de movilizaciones contra el Gobierno. «Posiblemente a súa compañeira deputada entendeu perfectamente o que dixo Echenique e por iso o sábado pola noite saíu nun acto de vandalismo», ironizó.

Los diputados del PPdeG se encargaron de mantener vivo el asunto, reclamando explicaciones en todas sus intervenciones, mientras el secretario general del partido, Miguel Tellado, advertía que Quinteiro hizo una «utilización de prerrogativas parlamentarias» para obstruir la labor policial. «Ese ‘no sabe con quien está hablando’ ten que ser desterrado da política», dijo.

Empujar a la dimisión

«Cada minuto que pasa sin que Luís Villares se pronuncie sobre este asunto o que está é a empurrar a esta deputada cara a dimisión», manifestó el número dos del PPdeG, mientras la coordinadora de En Marea acusaba recibo por la noche inhibiéndose del asunto, pero trasladando a su máximo órgano la petición de dimisión de Quinteiro, previo trámite de audiencia a la diputada.

La diputada podrá dirigirse al consello das mareas antes de decidir sobre su dimisión El único pronunciamiento público del espacio de En Marea sobre Quinteiro lo hizo el alcalde de Santiago, Martiño Noriega, que calificó de «incidencia menor» lo ocurrido. Explicó que habló «coa compañeira Paula Quinteiro» y que le explicó que intentó «intermediar» en un conflicto con la policía. A partir de ahí, «non son moi de retroalimentar o Matrix», prosiguió el regidor, que aprecia una «clara instrumentalización política» de este caso que el Concello da por resuelto. «Se alguén ten interese polas incidencias da fin de semana en Santiago, hai algunhas moito máis graves, pero eu valo máis polo que calo que polo que falo», zanjó enigmático Noriega.

El sindicato policial SUP solicita a Quinteiro o bien una disculpa o bien que dimita

El Sindicato Unificado de Policía (SUP) salió ayer al paso de los incidentes protagonizados por la diputada Paula Quinteiro y un grupo de jóvenes con miembros de la Policía Local de Santiago y efectivos de la Policía Nacional, que se incorporaron más tarde la operativo contra el vandalismo, para apoyar la actuación de las fuerzas del orden y solicitar a la parlamentaria de En Marea una «disculpa por su comportamiento inadecuado al cargo que ostenta» o, en su defecto, «su dimisión o cese inmediato».