Los sindicatos de Justicia pulsan su respaldo para solventar el conflicto

Los trabajadores votan hoy si rebajan el listón económico que alimenta la huelga

.

santiago / la voz

La huelga en la Justicia en Galicia está a un paso de convertirse en un problema crónico de irreversibles consecuencias y a solo dos de solucionarse. Los sindicatos han puesto en manos de los 2.800 empleados públicos dependientes de la Xunta la decisión de su próximo movimiento, y entre las 12 y las 17 horas de hoy consultarán a sus patrocinados en las siete ciudades si el comité se debe plantar en la subida de 190 euros al mes que reclaman o si, por el contrario, pueden negociar las mejores condiciones posibles sin que ese listón económico sea intocable y, en consecuencia, pueda ser revisado a la baja.

La pregunta es en realidad menos técnica de lo que parece y tras ella subyace un pulso para medir la satisfacción interna de su gestión del conflicto y el ánimo de la tropa: aguantamos el tirón después de 43 días de huelga, con los recortes que implica en las nóminas, o damos por buenos los logros alcanzados arrancando un pellizco más. Esa es la cuestión.

Si optan por la resistencia simbólica de los 190 euros, estarían dando un aldabonazo a las puertas del abismo, porque la Xunta ha dejado claro que la oferta de este lunes (133 euros, 108 y 105, según los cuerpos) era la última, y de hecho se levantaron de la mesa por primera vez para demostrar con gestos que su ánimo negociador se había agotado. Si por el contrario optan por eliminar esa barrera, en realidad estarán dando vía libre a sus representantes para solicitar un último empujón económico -sería el noveno, según el director xeral de Xustiza- para solventar un conflicto que de los cinco puntos de fricción iniciales solo presenta ya el descosido salarial.

De esta forma, quedaría pactar una última reunión en la que los sindicatos tratarían de compartir con el Gobierno gallego ese segundo y definitivo paso para la resolución del problema, y en la que le reclamarían un esfuerzo final para retocar su oferta al alza y así zanjar una huelga indefinida que ya ha retrasado miles de causas judiciales y actos administrativos.

Recuperar el tiempo perdido

Al resto de las imperfecciones del acuerdo habría que pasarles una última lija, pero lo más importante sería apuntalar las dos cláusulas que ha introducido la Xunta en su última oferta. Por un lado, consistiría en garantizar la posición relativa de los trabajadores gallegos respecto a los de otras comunidades -entre el quinto y el sexto puesto, según el cuerpo-; y, por otro, habría que acordar con las autoridades judiciales una fórmula para tratar de recuperar las tareas perdidas en las últimas seis semanas. Dicho de otro modo, el Ejecutivo está dispuesto a reparar parte de los salarios adelgazados por las jornadas de huelga a cambio de horas extraordinarias que pongan a la Justicia gallega en sus habituales parámetros de retraso, abultados por naturaleza.

Los jueces decanos de A Coruña, Vigo y Ourense avisaron a la policía para evitar encierros

Además de la consulta a los trabajadores, los sindicatos propusieron movilizaciones previas en los edificios judiciales. La decisión fue encerrarse al menos en los juzgados de las siete grandes ciudades gallegas. En torno al mediodía, los representantes de las centrales y algunos empleados públicos acudieron a las diferentes sedes para mantener «asambleas permanentes», que tenían por objetivo convertirse en encierros. Los jueces decanos de A Coruña, Ourense y Vigo reclamaron la presencia de las fuerzas de seguridad, y los presentes accedieron a abandonar los edificios sin mayores incidentes. El desalojo en Pontevedra llegó al filo de las ocho de la tarde.

Por otra parte, el Colegio de Abogados de A Coruña, «ante la excepcional situación generada por la huelga», ha decidido adelantar los pagos del turno de oficio. De esta forma pretende paliar la «delicada» situación económica que están viviendo los profesionales de la abogacía.

Votación
12 votos
Comentarios

Los sindicatos de Justicia pulsan su respaldo para solventar el conflicto