Los impulsores de la comisión del Alvia descartan al PP y pactarán una presidencia de consenso

Pretenden desbloquear la próxima semana la investigación, aprobada hace cinco meses


redacción / la voz

El curioso ofrecimiento del PP para presidir la comisión de investigación del Alvia dejó estupefactas a las víctimas, que lo rechazan de plano, y a un buen número de diputados, pues este partido se opuso frontalmente a la creación de este órgano y votó en contra de su constitución en el pleno en el que fue aprobada, el pasado 28 de septiembre, hace ya cinco meses. El órdago de los populares se interpreta como un intento de dejar en evidencia a los impulsores parlamentarios de la comisión (el PSOE y En Marea-Podemos) más que como una oferta factible para buscar una salida al bloqueo. Una situación que motivó incluso la intercesión de la presidenta del Congreso, Ana Pastor -previsible compareciente en la comisión-, después de que las víctimas le remitieran una carta exigiendo que se iniciara la investigación parlamentaria. Algunas fuentes relacionan esta mediación con el ofrecimiento del PP.

El desbloqueo parece que puede estar a la vuelta de la esquina y una presidencia en manos de un partido que intentó impedir su creación está en principio descartada por los partidos que forzaron la votación en el pleno. La idea es buscar una presidencia «de consenso», coinciden Odón Elorza (PSOE) y Alexandra Fernández (En Marea), representantes de los partidos que en su momento pactaron la propuesta de comisión que concitó 208 votos a favor y 135 en contra. El plan es pactar la presidencia la próxima semana en la reunión de la Mesa del Congreso y la posterior de la junta de portavoces, para después fijar la fecha para la constitución de la comisión de investigación, la tercera que estará en activo esta legislatura en el Congreso y que precederá a una cuarta: la del accidente de Spanair.

Odón Elorza intuye cierto «cinismo» o una «maniobra de distracción» en el ofrecimiento del PP y no ve con malos ojos que un diputado del PDECat -probablemente Feliu Guillaumes- asuma la presidencia. Pero tampoco rechaza a Ciudadanos, una vez descartados Compromís, Foro Asturias y Unión del Pueblo Navarro, siguiendo esa regla no escrita de que sea un partido minoritario, preferiblemente del Grupo Mixto, el que presida este tipo de órganos. Una regla que, por cierto, es un tanto anacrónica, pues como recuerda el presidente de la Comisión de Fomento, Celso Delgado (PP), «los grupos minoritarios están saturados de trabajo. Incluso los más grandes, con la cantidad de comisiones y subcomisiones que se han creado». En cualquier caso, recuerda que el presidente debe ejecutar el mandato mayoritario de la comisión.

Odón Elorza y Alexandra Fernández descartan que la presidencia recaiga en el PP, pues es un puesto clave «para orientar las comparecencias». «Nós estamos dispostos a ser xenerosos e buscar un presidente de consenso, a pesar de que fomos nós os que reclamamos a comisión dende o principio. O que pensamos é que non debe recaer no PP ou no PSOE», asegura Alexandra Fernández. Esta postura vetaría a diputados como Elorza, muy comprometido con la causa de las víctimas, aunque en principio tampoco se postula. Sobre el sector de su partido contrario a la comisión, el diputado socialista vasco asegura que la dirección de su grupo no le ha transmitido ninguna consigna dirigida a entorpecer la comisión. «Si fuera así, dimitiría», dice.

Tanto el PSOE como En Marea aceptarían que la presidencia acabara en manos de Ciudadanos, partido que apoyó la comisión desde el principio. Sin embargo, Fernando Navarro, diputado de la formación naranja, asegura que su grupo está saturado de trabajo para asumir la presidencia de una comisión «tan compleja». Aceptaría una propuesta de consenso basada en el PDECat.

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