Unas conversaciones telefónicas pudieron llevar a la reapertura del caso Sonia Iglesias

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA / LA VOZ

GALICIA

Sonia Iglesias, en una imagen tomada días antes del 18 de agosto del 2010, fecha de su desaparición.
Sonia Iglesias, en una imagen tomada días antes del 18 de agosto del 2010, fecha de su desaparición. cedida

El Tribunal Superior aclara que ni Julio Araújo ni su hermano están investigados judicialmente

23 feb 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Una de las dudas que deja la reapertura del caso Sonia Iglesias es en relación con los motivos que llevaron a la magistrada instructora a retomar la instrucción. Ayer, distintas fuentes aludieron a la posibilidad de que unas conversaciones telefónicas pudieron haber sido uno de los detonantes de que la causa judicial se reabriera y se acordase la realización de unas diligencias que han sido declaradas secretas.

Esto se produjo a mediados del año pasado. En estos meses, los investigadores de la Policía Nacional pudieron haber tomado declaración en calidad de testigos a varias personas del entorno de Sonia Iglesias, como por ejemplo su hermana, Maricarmen, y su excompañero, Julio Araújo. Varios familiares de este último, así como la exmujer de su hermano David, dueña del coche inspeccionado en un taller de Vilalonga (Sanxenxo), comparecieron en distintos momentos en dependencias policiales para explicar aspectos relacionados con la causa judicial.

En los últimos días, la Policía Nacional ha trasladado al juzgado que instruye este procedimiento distintas pruebas y documentos dando cuenta de las actuaciones llevadas a cabo. En el marco de las diligencias se encuentra la relativa a la toma de declaración como investigados por un supuesto delito de homicidio de los hermanos Araújo, una comparecencia en la que ambos se acogieron a su derecho a no declarar, por consejo de sus representantes legales. Entienden que, al estar declaradas secretas estas actuaciones, desconocen su contenido y los nuevos indicios que pueden recoger.