El rastro de Sonia Iglesias se esfuma tras una visita a una zapatería

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA / LA VOZ

GALICIA

Las distintas líneas de investigación abiertas han conducido hasta ahora a callejones sin salida

21 feb 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

El miércoles 18 de agosto del 2010, Sonia Iglesias, de 37 años, fue vista por última vez saliendo de una zapatería de Arzobispo Malvar donde dejó un par de sandalias que, desde entonces, nadie ha reclamado. Ese mismo día, Julio Araújo, que no está investigado y colaboró en todo momento en el registro de la vivienda de Mourente, denunció en la comisaría su desaparición, que fue calificada de inquietante.

La versión que ofreció Araújo de aquella mañana describe cómo su expareja se volvió a montar en el coche, si bien minutos después se volvió a apear para realizar unos recados antes de incorporarse a su trabajo en Massimo Dutti. Nunca llegó a traspasar la puerta de la tienda ubicada en Benito Corbal, la conocida como milla de oro de Pontevedra.

En torno a las 11.40 horas de aquel día, la cartera de Sonia era encontrada en las proximidades de la carretera de Pontevedra a Vilagarcía, una zona en la que se ubica el asentamiento marginal de O Vao. Precisamente tres días después de su desaparición, efectos personales de la pontevedresa se localizaron en las inmediaciones del poblado.