Máxima alerta en la red viaria por las heladas

La nieve causó ayer problemas en las carreteras y obligó a cortar temporalmente la A-6 y la A-8


redacción / la voz

En alerta permanente. Así permanecen desde el lunes los funcionarios de la DGT, los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil y todos los integrantes de los servicios de emergencias estatales, autonómicos y locales para evitar situaciones graves en la red viaria y tratar de garantizar la circulación de vehículos en condiciones de seguridad. Pese a ese despliegue, las fuertes nevadas, históricas en muchos puntos de España, causaron en las últimas horas graves perjuicios a miles de ciudadanos.

A última hora de la noche la DGT todavía tenía 268 incidencias activas en las carreteras del país, 60 de ellas con cierre total al tráfico a consecuencia de las intensas nevadas. Ninguno de esos cierres afectaba a Galicia, donde anoche quedaban 19 tramos de la red viaria con la circulación condicionada por la nieve. La situación fue mejorando a medida que avanzaba la jornada. Pero en las primeras horas de la mañana se produjeron numerosas incidencias y las máquinas quitanieves y las patrullas de la Guardia Civil tuvieron que emplearse a fondo para controlar a los vehículos que se adentraban en zonas nevadas y para regular la circulación. Por la mañana había decenas de carreteras secundarias en las que los desplazamientos eran muy complicados y era necesario el uso de cadenas. Pero los problemas también se extendieron a la red principal, y a media mañana ya se había cerrado al tráfico la autovía A-6, la principal vía de comunicación de Galicia con la Meseta por el norte. A la altura de Guitiriz no se podía circular, pero el corte fue temporal y pronto se reabrió el tramo. También hubo interrupciones temporales a causa de la nieve en la autovía A-8, a la altura de Mondoñedo, y en la AG-64. Pero en ellas no se produjeron incidencias graves

Como en media Galicia, la nieve también hizo su aparición a primera hora de ayer en la comarca de Barbanza, principalmente en las cotas más elevadas, como el alto de Paxareiras, en la carretera AC-400, aunque el único punto en el que se registraron incidencias importantes fue en el corredor Brión-Noia, que comunica el municipio noiés con la autovía que va a Santiago y que se tuvo que cerrar al tráfico. Además de las dificultades para circular debido a la nevada, el 112 recibió el aviso de un particular por la presencia de varios vehículos parados y un camión atravesado en medio de la calzada que interrumpía el tránsito en la zona conocida como alto de Sampaio, en Noia, informa Marta Gómez.

Placas de hielo

La previsión apunta a que la cota de nieve va a subir en las próximas horas, pero en las carreteras la alerta continúa activa por el riesgo de heladas por las bajas temperaturas. Es una de las peores situaciones para el tráfico ya que las placas de hielo suponen un grave peligro para la circulación. La portavoz de la Aemet, Delia Gutiérrez, afirmó que el episodio de nevadas había remitido en cuanto a extensión geográfica, pero advirtió que ahora toman protagonismo las bajas temperaturas, las heladas y la formación de las peligrosas placas de hielo.

Todos los servicios de emergencias se mantienen en alerta y coordinados, como explicó ayer el director xeral de Emerxencias de la Xunta, Luis Menor. Destacó que en las últimas horas no se había producido ninguna situación grave en la red viaria, y que las incidencias que se produjeron por la mañana se fueron resolviendo «con prontitud». Sobre lo ocurrido el día de Reyes en la AP-6, cerca de Madrid, cuando miles de personas quedaron atrapadas en sus coches, el director xeral de Emerxencias de Galicia considera que es imposible ofrecer una garantía total en situaciones de intensas nevadas, pero señaló que en Galicia se han puesto todos los medios «a disposición para que eso no ocurra. Evidentemente, lo de la AP-6 fue una lección, como otras que hemos sacado».

De las incidencias que la Dirección General de Tráfico mantenía activas anoche en Galicia por nevada, la mayoría de los tramos pertenecen a la red secundaria, pero se advertía también de riesgos en algunas vías principales, como la A-8, en Mondoñedo; la A-54, en Guntín; el corredor de Chantada, y las carreteras N-540, en Lugo, y N-547, a su paso por Palas de Rei.

Siete comunidades

En el resto de España, las carreteras que se encuentran más afectadas están situadas en las comunidades de Asturias, Cantabria, Castilla y León, Cataluña, Aragón, Comunidad Valenciana y Canarias, donde hay problemas en carreteras del norte de Tenerife.

Pero no solo hubo complicaciones en la circulación por carretera, ya que la red ferroviaria permanecía ayer cortada un día más entre Asturias y la Meseta, después de que el martes fuera suspendida la línea Oviedo-León entre Santibáñez y Puente de los Fierros, por acumulaciones de más 70 centímetros de nieve en las vías.

Seis mil alumnos afectados en Galicia

La nieve también causó incidencias ayer en los colegios de Galicia, donde 6.135 alumnos de 96 centros escolares se vieron afectados. En 38 de esos centros se suspendieron las clases. Según informó la Consellería de Educación, las incidencias se debieron fundamentalmente a problemas relacionados con la circulación de los autobuses escolares, que en algunos casos ya no pudieron acceder a los centros escolares y en otros se llegaron con importantes retrasos. La provincia más afectada fue la de Lugo, en la que se registraron incidencias en 70 centros educativos, de los que 27 cerraron sus puertas, con 4.387 estudiantes afectados de las localidades de Alfoz, Mondoñedo, A Pontenova, Abadín, Begonte, Castro de Rei, Castroverde, A Fonsagrada, Friol, Guitiriz, Láncara, Lugo, Meira, Outeiro de Rei, Palas de Rei, A Pastoriza y Pedrafita do Cebreiro.

En la provincia de A Coruña hubo 1.582 alumnos afectados de 21 centros, de los cuales 10 suspendieron las clases. En concreto, los colegios afectados se ubican en los ayuntamientos de Betanzos, Zas, Aranga, Curtis, A Capela, Melide, Mesía, Santiso, Sobrado y Vilasantar.

En la provincia de Pontevedra resultaron afectados cuatro centros escolares y 140 alumnos de Rodeiro, Silleda y Forcarei. En este último municipio hasta cuatro autobuses se vieron incapaces de continuar la marcha y ya no pudieron ir a recoger a los alumnos a los centros escolares, informa Rocío García. En la provincia de Ourense únicamente cerró sus puertas el CEIP de la localidad de Beariz, donde 16 alumnos se vieron afectados.

La sensación térmica no superó los 2 grados en ningún punto de Galicia

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Se percibió más frío del que marcaban los termómetros. La nieve se quedó a las puertas de la costa

xavier fonseca

Las bajas temperaturas que se están registrando desde hace más de una semana no son aptas para frioleros. La sensación térmica define la reacción del cuerpo humano ante la combinación de distintas variables atmosféricas como la temperatura, la humedad, la velocidad del viento o la radiación solar. En cierta medida, se trata de un factor subjetivo. El mismo frío puede ser insoportable para una persona, pero muy llevadero para otra. Sin embargo, también es un parámetro que se puede medir. «Para calcular las sensaciones térmicas a las que están expuestos los habitantes de un territorio se utilizan diversos tipos de índices bioclimáticos que combinan algunas o todas las variables atmosféricas que condicionan dichas sensaciones», explica Alberto Martí, profesor de Geografía de la Universidade de Santiago.

En verano las variables de la ecuación son la temperatura y la humedad. La sensación de bochorno, tan molesta, no depende tanto de las altas temperaturas como de una humedad elevada en el ambiente. En invierno el viento sustituye a la humedad. Lo que marca la diferencia entre un frío suave y una experiencia desagradable es la dirección y la velocidad del viento. «El viento tiene un importante efecto de enfriamiento de la superficie de la piel, porque arrastra la película delgada de aire caliente que hay alrededor de nuestro cuerpo y que nos protege del frío, lo que hace que descienda la sensación térmica en el organismo», subraya Martí. Puede provocar incluso que la sensación térmica señale una cifra inferior a la temperatura ambiental. Esto es justo lo que ha sucedido durante los últimos días en Galicia debido al aire que soplaba del norte. Ayer, en Vigo la temperatura más alta fue de 6,4 grados y la mínima de 4,1 grados. Sin embargo, bastaron rachas de viento de unos 40 kilómetros por hora para generar una sensación térmica por debajo del grado.

Hoy habrá un importante alivio térmico. El viento rolará de norte a sur, provocando un ascenso notable de las temperaturas, sobre todo de las máximas. Los valores más altos, por primera vez en una semana, podrían llegar hasta los 13 grados. La cota de nieve también sube. Este jueves únicamente nevará en las zonas más altas, a partir de los 1.200 metros. El frío polar se retira poco a poco, pero no el aire gélido. Mañana actuará como fuente de inestabilidad. Habrá chaparrones generalizados e intensos y la cota de nieve volverá a situarse por debajo de los 800 metros. Será una situación meteorológica típica del invierno y con temperaturas dentro de la normalidad en esta época del año. El fin de semana será húmedo, pero sin demasiado frío, y la próxima semana el aire polar podría devolver los temporales de viento y lluvia a Galicia.

Máximas en toda Galicia que bien podrían ser las mínimas de cualquier día de invierno

El viento del norte trae frío, pero también chubascos y apenas hay diferencias térmicas entre la noche y el día

S. A.

Hace apenas un año, Galicia vivió una ola de frío siberiano que dejó las mínimas más bajas de los últimos 15 años. En Calvos de Randín, en Ourense, se llegaron a registrar 14,4 grados bajo cero. La diferencia con la actual ola de frío es que si entonces la masa de aire frío procedía de Siberia, la de ahora viene del polo norte. Esta fue la principal razón por la que las mínimas de hace un año alcanzaron valores tan bajos. El viento del este es frío pero muy seco, de ahí que los cielos estuvieran completamente despejados tanto de día como de noche y el poco calor que se acumulaba durante las horas centrales se perdía al irse el sol.

En cambio, ahora el viento del norte es el encargado de traer frío, pero también chubascos que pueden ser en forma de nieve, como ocurre estos días. Y si hace un año el sol del mediodía permitía paliar los efectos del frío, ahora ocurre todo lo contrario y apenas hay diferencias térmicas entre la noche y el día. De hecho, como se puede ver en la imagen del gráfico, el mapa de las máximas bien podría ser el de las mínimas de cualquier otro día una vez superada esta ola de frío. Incluso hay zonas de la montaña de Ourense que se quedaron en valores negativos durante el día: cuatro bajo cero marcó el martes Carballeda de Valdeorras de temperatura máxima. Y 9,7 grados bajo cero de mínima. Ayer tampoco llegó a valores positivos. Se quedó en un grado bajo cero, frente a los 7,8 bajo cero de por la noche, la temperatura más baja de Galicia.

La más elevada se registró en Tui, 12 grados, pero en la mayoría de las localidades de la costa las máximas no superaron los nueve grados, y en zonas del centro se quedaron en entre tres y siete. Las máximas apenas superaron los tres grados en el este de la comunidad y en zonas de montaña. En A Veiga, por ejemplo, la temperatura más alta fue de 3,8 grados bajo cero, Rubiá marcó un grado bajo cero en las horas centrales del día y Cabeza de Manzaneda no llegó a cero grados, se quedó en 0,4 bajo cero.

Durante la jornada de hoy y antes de que llegue un frente a la comunidad por la noche, las máximas subirán de forma ligera.

Más de 245.000 gallegos no pueden mantener su casa a la temperatura adecuada

S. Acosta/ M. López
A Pedro Mallón el Concello de Zas le puso rdiadores eléctricos
A Pedro Mallón el Concello de Zas le puso rdiadores eléctricos

Cerca de 2.500 familias recibieron el año pasado el bono eléctrico para afrontar este gasto corriente

Son 246.458 los gallegos, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), que en el 2016 no pudieron mantener sus casas a la temperatura adecuada, que en invierno se mueve entre los 18 y los 22 grados, mientras que para el Instituto Galego de Estatística (IGE) los afectados por esta situación son 442.184 en más de 187.000 hogares. Una diferencia considerable que indica que como mínimo más de 245.000 gallegos están pasando frío dentro de sus casas.

La pobreza energética sigue estando a la orden del día, sobre todo en aquellos hogares donde reside un adulto con uno o dos niños, que es uno de los segmentos más vulnerables. También el porcentaje se dispara si la persona responsable de los gastos de la vivienda se encuentra en paro. Aun así, esta situación afecta al 9,1 % de los gallegos, un porcentaje que sigue siendo inferior a la media nacional, que se encuentra en el 10,1 %. Es decir, que hay 4,7 millones de españoles que no pueden permitirse encender la calefacción todo lo que deberían para mantener la vivienda en condiciones óptimas.

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